La cereza ante un buen año productivo, pero incierto en el plano comercial

Por falta de competitividad cambiaria, buena parte de la fruta podría quedar en un mercado interno que bien podría estar demandante -si se impusiera el apuro de los consumidores por «sacarse de encima» los pesos- o retraído, si prevaleciera la opción de guardar los magros ingresos para necesidades no postergables.