GANADERÍA

PROTAGONISTAS

«Ahora están dadas las condiciones para empezar a trabajar en el feedlot»

15 de abril de 2024

Aleandro Fiscalini, propietario de Establecimiento Estanchite, advierte sobre la necesidad de adaptarse rápidamente a la variabilidad del negocio ganadero y comenta su experiencia como (casi) «recién llegado» desde Buenos Aires, al Sur de Mendoza.

ALEANDRO FISCALINI. En su establecimiento cercano a Bowen, lidera un proyecto que parece ser tan flexible como cambiantes vayan resultando las variantes del negocio ganadero. Pero el objetivo no varía: montar un sistema de engorde a corral con capacidad para 5.000 cabezas. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.


Hace poco más de una década seguramente no imaginaba que estaría haciendo lo que hace, y en el lugar donde lo está haciendo. Es abogado, como su padre, quien -dicho sea de paso- desde su estudio en la Ciudad de Buenos Aires, donde se empeñaba en resolver litigios ajenos, se permitía -antes de encarar el próximo expediente- hacer una breve pausa para imaginarse en una geografía muy distinta a la de la metrópolis.  

«Hace diez años arrancamos, sin saber nada de la actividad» dijo Aleandro Fiscalini a Campo Andino, mientras nos apartábamos de los animados corrillos que se armaron en el casco de su establecimiento, situado sobre la Ruta Nacional 188, unos 30 km al Este de la Ciudad de General Alvear, en el Sur de Mendoza.

Estanchite” fue sede del Día de Campo (compartimos imágenes al final de estos párrafos), la jornada que marcó la cuenta regresiva para el inicio de la 43ª Edición de la Fiesta Nacional de la Ganadería de Zonas Áridas, que tendrá lugar entre el 8 y el 12 de mayo en el Predio Ferial de la Cámara departamental de Comercio, Industria, Agricultura y Ganadería.

«Todo empezó para darle el gusto a mi viejo, que siempre soñó tener un campo; pero se mató laburando toda la vida, sólo pensando en ‘qué les voy a dejar a los chicos’ … sin disfrutar», comentó el empresario, al recordar aquel primer contacto con la actividad, que tuvo al Sur de San Luis como primer destino. Así arrancó la charla…

«Tenemos 200 hectáreas asignadas a un feedlot con capacidad potencial para 5.000 cabezas. Las 2.200 hectáreas restantes las manejamos en función de negocios estacionales». Aleandro Fiscalini.

– ¿Cómo fue que llegaron al Oeste de Argentina, desde Buenos Aires… para desarrollar una actividad que no conocían?

– Compramos una fracción de campo en San Luis, por la Ruta 188, entre La Maroma y Canalejas. Tenemos familia en Unión. En ese momento, sin conocer la zona, nos sentimos más contenidos, más seguros para iniciar el negocio, en ese entorno familiar.

– Hasta que decidieron cruzar a Mendoza… ¿Por qué?

– Estamos en General Alvear hace casi 3 años. Decidimos venir por varios factores. Lo primero que nos llamó la atención fue que, si teníamos algún requerimiento forrajero, un rollo en Unión valía 12.000 pesos en ese momento, y acá (a 90 km) valía 4.000. Claro que eso no justificaba la decisión de cambiar y comprar un campo en Alvear…

– ¿Cuál era el negocio que venían haciendo en San Luis?

– Empezamos con cría. Cuando llegó la pandemia (de Coronavirus) estuve 9 meses sin poder viajar. Nos quedaba la opción de comprar terneros en remates televisados y hacer una recría a pasto para venderlos. Eso hicimos, y nos alejamos de la cría. Encontramos esa opción de trabajo.


– ¿El cambio de enfoque del negocio incidió también en la decisión de invertir en General Alvear

– Mi padre ya estaba grande… y yo andaba con ganas de abrirme, de seguir solo en la actividad, para probar con armar un feedlot y tener así la opción de diversificar el negocio … y acá estamos.

– ¿Por qué no siguieron en San Luis?

– Por varias razones… que exceden lo económico, aunque lo económico es determinante en las decisiones de inversión. Porque es cierto, por ejemplo, que el valor de los campos es más accesible acá… que estamos más cerca del pasto a mejor precio… que el maíz vale lo mismo acá que en La Pampa. Pero la cercanía con la Ciudad de General Alvear nos facilita la logística en muchos aspectos y, sobre todo, nos permite tener a mano todo lo necesario para facilitar la vida en el campo.

– ¿A qué se refiere, concretamente?

– Salud, educación, vías de comunicación y acceso rápido a servicios esenciales. De hecho, los hijos de Sebastián, encargado del campo en San Luis, venían al internado de Bowen, donde estaban estudiando. Así fue que decidimos instalarnos acá. Hoy, seguimos viviendo en Buenos Aires, pero al comienzo estuve un tiempo acá para encaminar la actividad.

«En los últimos 3 días metimos los primeros 150 terneros, y tenemos una proyección, de acá a dos meses, de meter 1.000 en total». Aleandro Fiscalini.

– ¿…Y de qué manera aquedaron encaminadas las cosas? ¿De qué hablamos cuando hablamos de Establecimiento Estanchite?

– Son 2.400 hectáreas destinadas a la actividad ganadera, con un perfil que depende en gran medida de la coyuntura del negocio. Tenemos 200 hectáreas asignadas a un feedlot con capacidad potencial para 5.000 cabezas. Las 2.200 hectáreas restantes las manejamos en función de negocios estacionales.

– ¿Qué están haciendo en este momento?

– Para esta época, compramos 400 o 500 vacas CUT, las acomodamos y las sacamos al mercado para hacer la diferencia con los kilos que hayamos podido sumarles. Ahora tenemos 200 vaquillonas que fueron entoradas y, después de hacer los tactos, decidiremos si vamos a esperar la cría o si van a salir preñadas. Nos adaptamos mucho al negocio del momento.

– No se limitan, entonces, a trabajar con determinadas categorías…

– Lo que pasa es que estos últimos años ha sido muy volátil la ganadería. Hoy sirve hacer vientres, mañana sirve hacer gordo, pasado mañana ternero… El último año cambiamos cuatro veces de categoría. Veníamos haciendo recría de terneros hasta que, cuando empezamos a perder plata, pasamos a hacer gordo para faena y -en un lapso de 90 días- venderlo a cadenas de supermercados. De ahí pasamos a comprar vaca CUT para venderla después de 4 meses. El año pasado, en este campo, tuvimos movimiento de 10 jaulas diarias.

– ¿Por dónde cree que pasará el negocio en los meses que vienen?

– Creo que ahora sí están dadas las condiciones para empezar a trabajar en el feedlot. Hoy está en 2.000 pesos el precio del ternero, 200 pesos más 200 pesos menos… pero estamos hablando de 2 dólares. Hace 10 años que no valía 2 dólares un animal acá. Hoy, con un valor de referencia internacional del ternero, y dados los costos de engorde… En los últimos 3 días metimos los primeros 150 terneros, y tenemos una proyección, de acá a dos meses, de meter 1.000 en total.

– ¿Tienen previsto producir forraje? Se ve una represa… Un rolo enganchado a un tractor…

– Son equipos propios, y la represa -con capacidad para 11 millones de litros- se abastece con agua de perforación. La idea es producir nuestra propia comida. Es que… el proyecto no está terminado. Ahora vamos a empezar por rolar unas 20 hectáreas, para sembrar alfalfa y maíz.

– ¿Qué sistema de riego van a incorporar?

– Consideramos la posibilidad de poner un pivot, pero es muy caro… salvo que empiece a haber financiación (que creo que es algo que ese viene). Quizás probemos con riego por aspersión, y evaluaremos los rindes. Si son buenos, se seguirá invirtiendo y se comprará un pivot.

DÍA DE CAMPO. General Alvear, Mendoza. Abril de 2024 – FOTOS / Revista Campo Andino & Agroindustria.





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