VITICULTURA
PRODUCCIÓN
Un informe oficial revela que, mientras el área total cultivada con vid apta para elaborar, en todo el país, se mantiene similar a la del 2000, la destinada a variedades ACE creció 20,7% en un cuarto de siglo. Cuáles ganaron y cuáles perdieron espacio en estos años.
LAS MÁS Y LAS MENOS. Malbec, Ancellotta y Cabernet Franc se destacan entre las variedades de alta calidad enológica que anotaron los avances territoriales más significativos. Llama la atención el derrumbe de Pedro Giménez FOTO / GENTILEZA Instituto Nacional de Vitivinicultura – Argentina.

La superficie cultivada con variedades de vid consideradas de alta calidad enológica (ACE) se ha expandido notablemente en Argentina durante el último cuarto de siglo, y ha pasado a concentrar una porción mayor del área total implantada con uvas aptas para elaborar.
El área implantada con todas las variedades aptas para elaboración prácticamente no ha variado si se comparan las 201.000 ha totales de 2024 con los registros del año 2000 (si bien hubo altibajos en todos estos años, al punto que hoy ese total acusa una disminución de 7,6% respecto de 2010).
Las variedades ACE, en cambio (que también retrocedieron -pero en un irrelevante 1%- en los últimos 15 años), ocupan hoy casi 21% más de territorio que en la primera campaña vitícola del nuevo milenio.
Así, la participación relativa de las variedades ACE en el total de uvas aptas para elaboración creció poco menos de 14 puntos porcentuales en ese lapso, al pasar de 60,4% en el año 2000, al 74% en 2024.
Los datos están contenidos en un informe especial del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) sobre la evolución que ha tenido, en lo que va de este siglo, la superficie cultivada con variedades de vid de Alta Calidad Enológica (ACE) en todo el territorio argentino y en las 7 principales provincias vitivinícolas.
El reporte, difundido por el Centro de Prensa e Información del organismo, fue elaborado por la Coordinación de Promoción y Asuntos Técnicos del INV con datos del VI Censo Vitícola del año 2000, VII Censo Vitícola del año 2010, los datos del año 2020 y la superficie actual, tomada al 25 de septiembre de 2024.
DENTRO de las variedades ACE predominan las tintas, con el 77,6%. Las blancas representan el 21,9% y las rosadas el 0,5% restante del área implantada.
La nómina base de las variedades de consideradas de Alta Calidad Enológica (ACE) por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, surge de un listado unificado de dos grupos de Vitis vinífera L.
Uno, conformado por las que ya aplicaban (según legislación nacional de 2004) a las normas generales establecidas para la designación y presentación de vinos con uso de Indicación Geográfica (IG) y/o Denominación de Origen Controlada (DOC).
El otro grupo, definido en una resolución de 2011 del organismo nacional, incluía variedades autorizadas para la elaboración de vinos Reserva y Gran Reserva. Posteriormente, el INV dispuso la unificación de ambos listados, y en sucesivas resoluciones ha ido incorporando otras variedades a esa nómina.
Lo cierto es que, a día de hoy, la norma vigente en esta materia es la Resolución 57-2024 del INV, en la cual figuran 50 variedades reconocidas como de Alta Calidad Enológica (ACE), de las cuales 27 son tintas, 20 blancas y 3 rosadas.
El informe del INV da cuenta de la existencia actual de 201.095 ha cultivadas en todo el territorio argentino, con todas las variedades aptas para elaborar. Esa superficie es similar a la registrada en el año 2000 (-0,01%). Pero 7,6% menor, comparada con la de 2010.
Pese a que, como se ve, la superficie total ha venido disminuyendo en el último cuarto de siglo, el área implantada con variedades de Alta Calidad Enológica experimentó un notable incremento de 20,7% respecto al año 2000, aunque registra un leve retroceso de 1% comparada con la registrada en el Censo de 2010.
Consecuentemente, creció la participación relativa de la superficie cultivada con las variedades ACE sobre el total de uvas aptas para elaboración, considerando el total nacional. En el año 2000 era de 60,4%, mientras que actualmente es del 74%.
Dentro de las variedades ACE, predominan las tintas con el 77,6%. Las blancas representan el 21,9% y las rosadas el 0,5% restante del área implantada.
Las tintas y rosadas continúan creciendo en superficie cultivada, mientras que las variedades blancas siguen en retroceso. Respecto al año 2010, las tintas ACE aumentaron un 8,9%, las rosadas un 35,7% y las blancas disminuyeron un 25,4%.
En el detalle, el reporte informa de una superficie -al 25 de septiembre último- de 137.334 ha con estas variedades de alta calidad, es decir, casi 1,400 ha menos que las registradas en 2010.
Cabe aclarar que ese año hicieron el último Censo Vitícola Nacional, considerado como punto de referencia por el Instituto a los fines de poder analizar la evolución de la superficie implantada con cada variedad, sobre datos tomados mediante procedimientos estandarizados.
La comparación con respecto a la superficie del año 2010 indica que la variedad ACE tinta que más aumentó es Malbec (+16.020 ha) y la que más disminuyó es Cabernet Sauvignon (-3.459 ha).
Este retroceso, junto a los anotados por Syrah, Merlot y Tempranillo (entre las pérdidas de mayor relevancia), recortaron fuertemente el avance de Malbec el que, por su parte, estuvo sostenido por Ancellotta (2.120 ha más) y Cabernet Franc (+1.308,6 ha), que subieron al podio de las evoluciones positivas a lo largo de las últimas 15 campañas.
Dentro de las variedades blancas ACE las que aumentaron son las implantadas en los últimos años que aún tienen pocas hectáreas: Petit Manseng (+11 ha) y Alvarinho (+11 ha), mientras que la que más disminuye es Pedro Giménez (-3.679 ha). En las rosadas se observa crecimiento de Pinot Gris (+241 ha) y Traminer (+17 ha).
«LAS ACE», POR PROVINCIA
Según el reporte del INV, dentro de las 7 provincias con mayor superficie cultivada con vid en Argentina, es en Mendoza, San Juan y Catamarca donde se registra la menor participación relativa de las variedades ACE (75,8%, 57,1% y 58,5% respectivamente).
El reporte del INV advierte que «estas tres provincias son elaboradoras de mosto» y que «la variedad Cereza» una de las que más de destinan a la obtención de ese producto, «no figura en el listado de variedades de Alta Calidad Enológica». En el resto de las provincias la participación de las variedades ACE supera el 80% del total de uvas aptas para elaboración.
En sucesivas entregas, iremos desgranando el detalle del desempeño que han tenido en estos años las variedades de vid consideradas de Alta Calidad Enológica, en ese grupo de provincias que, además de las mencionadas Mendoza, San Juan y Catamarca, incluye los territorios de La Rioja, Salta, Neuquén y Río Negro.
VARIEDADES DE VID DE ALTA CALIDAD ENOLÓGICA VITICULTURA ARGENTINA