AGRICULTURA

SUELOS

Con siembra de centeno bajan drásticamente la erosión hídrica y eólica en ambientes semiáridos

10 de diciembre de 2025

Los cultivos de servicio son una herramienta eficaz para complementar la siembra directa y conservar el suelo. Conclusiones de un estudio realizado en Villa Mercedes por el INTA y la Universidad Nacional de San Luis.

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El centeno, utilizado como cultivo de servicio, puede reducir hasta un 75% la erosión hídrica y un 88% la erosión eólica en ambientes semiáridos, inclusive en terrenos con pendiente.

A esa conclusión llegaron investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), luego de una experiencia desarrollada durante dos años en un establecimiento cercano a Villa Mercedes.

Realizaron el estudio mediante un planteo de siembra directa y con soja como cultivo antecesor. Evaluaron la pérdida de suelo -en parcelas con y sin cultivos de servicio– ante el impacto de las lluvias y el viento.

«Los resultados muestran que los cultivos de servicio son una herramienta eficaz para complementar la siembra directa y controlar la erosión en ambientes semiáridos«, destacó Pablo Peralta, becario doctoral Conicet-INTA.

ESTRATÉGICO. El trabajo del equipo INTA/UNSL concluye que el uso de cultivos de servicio es clave para lograr sistemas más sostenibles y resilientes frente a procesos erosivos en el semiárido sanluiseño.

SOBRADOS DE COBERTURA

Por su parte, Juan Cruz Colazo, investigador del INTA San Luis, explicó que la cobertura alcanzó valores superiores al umbral recomendado para evitar erosión (62,5% el primer año y 78% el segundo).

Por otro lado, el estudio permitió determinar que el centeno aportó biomasa suficiente para proteger el suelo. Es que, «además de reducir la erosión, actúa como trampa de sedimentos y ancla el rastrojo, independientemente de la pendiente del terreno», señaló el profesional.

Peralta detalló, sobre este punto, que el primer año, el cultivo de ensayo generó 3.200 kilos de materia seca y 946 el segundo.

Precisó que «una siembra temprana permite acumular mayor biomasa aérea y radicular, lo que se traduce en una mejor protección frente a los procesos erosivos».

EL CENTENO mostró una notable capacidad de adaptación a las condiciones semiáridas de San Luis. Eso sí, una siembra temprana permite acumular mayor biomasa aérea y radicular, lo que se traduce en una mejor protección frente a los procesos erosivos, según los investigadores.

EL MOMENTO DE SECADO

El manejo del momento de secado es otro aspecto clave. De acuerdo con la experiencia local, la fecha óptima se ubica entre septiembre y octubre, esto es, antes de que el centeno entre en estado de encañazón.

Este manejo evita un consumo excesivo de agua en el perfil y asegura una buena disponibilidad para el cultivo sucesor.

Los especialistas recomiendan monitorear el contenido hídrico en el primer metro de suelo y no superar un costo de 30 milímetros respecto de un lote sin cobertura.

LO QUE NO, Y LO QUE SÍ. Los investigadores admiten no haber observado mejoras significativas en la infiltración de agua; pero aseguran que los cultivos de servicio cumplieron un rol decisivo en la protección física del suelo. FOTOS / GENTILEZA INTA.

IMPACTO SOBRE EL SUELO

Si bien en este estudio no se observaron mejoras significativas en la infiltración de agua, los cultivos de servicio cumplieron un rol decisivo en la protección física del suelo, según un reporte del INTA.

Al señalar de qué manera se materializa ese impacto positivo, detalla que los cultivos ensayados actuaron como trampa de sedimentos, fijaron el rastrojo y redujeron el impacto de la escorrentía.

De este modo, los investigadores resaltan que los cultivos de servicio son una herramienta complementaria de la siembra directa, capaces de aportar sustentabilidad y estabilidad a los sistemas productivos en ambientes desafiantes como los del semiárido sanluiseño.

Si bien se admite que el beneficio económico directo es difícil de medir, los especialistas remarcan que se trata de una inversión a mediano y largo plazo para mejorar la calidad del suelo y la estabilidad de los rendimientos.

El trabajo confirma que la inclusión de cultivos de servicio, en especial el centeno, constituye una estrategia tecnológica clave para lograr sistemas más sostenibles y resilientes frente a procesos erosivos en regiones semiáridas.

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