APICULTURA
SANIDAD
La recomendación está contenida en un reporte de la Dirección de Ganadería de Mendoza. La plaga no está presente en Argentina, pero sí en países limítrofes.
AVANZA. El PEC se ha convertido en una amenaza a nivel global para la actividad apícola. Provoca severos daños económicos. FOTO/GENTILEZA Informe Dirección Provincial de Ganadería, Mendoza.
La Dirección de Ganadería de Mendoza elaboró un informe con pautas para prevenir la presencia del Pequeño Escarabajo de la Colmena (PEC). Se trata de una plaga que ya afecta a apicultores de algunos países de América Latina (como Brasil, Bolivia y Paraguay) y de otras regiones del mundo.
Un reporte del ente oficial indica que Argentina no ha registrado la presencia del insecto, pero advierte sobre la necesidad de tomar precauciones -controlando las colmenas- y da cuenta de algunos procedimientos a seguir.
El PEC se ha convertido en una amenaza a nivel global para la actividad apícola. El insecto (Aethina tumida) es originario del sur de África. Se alimenta de miel, polen, larvas y abejas muertas. Su reproducción está asociada con abejas, abejorros y abejas sin aguijón.
En 1996 detectaron la presencia del escarabajo en colmenas de Estados Unidos, donde -por aquel entonces- provocó pérdidas por cerca de 3 millones de dólares.
Con el correr de los años, este insecto fue llegando a otros países. A Méjico en 2007; a Cuba en 2012; al año siguiente a El Salvador y al siguiente a Nicaragua; en 2015 a Costa Rica; un año después a Belice y Brasil; y en 2020 a Guatemala. Recientemente se confirmó la presencia del insecto en Bolivia y Paraguay.
En Argentina, cuando en 2016 se declaró la emergencia sanitaria nacional, se impulsó la creación de la Comisión Nacional ad hoc del PEC, pero hasta la actualidad no se ha registrado la presencia de esta plaga en territorio nacional.
De todos modos, las autoridades recomiendan implementar algunas prácticas de manejo que permitan identificar a tiempo la eventual llegada del Escarabajo.
Los daños más importantes los provocan las larvas, que se alimentan de los productos de las colmenas como la miel, el polen o la cría. Los excrementos y secreciones de las larvas en la miel dan lugar a la fermentación y la formación de una espuma que tiene un olor similar a una naranja en estado de putrefacción.
En cuanto a las pérdidas económicas, el documento explica que se pueden dar con la infestación por escarabajos en la sala de extracción de miel. Las condiciones ambientales generalmente asociadas a las salas proporcionan condiciones óptimas para el desarrollo de esta especie. Cuando la población de larvas y adultos es muy grande, las abejas pueden abandonar la colmena.
La Dirección de Ganadería de Mendoza viene trabajando junto con el Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA) para implementar acciones que permitan fortalecer la vigilancia y la detección temprana de la plaga, como -en este caso- la difusión de información y la recomendación de acciones a tomar.
El reporte indica que las formas adultas y larvas del Pequeño Escarabajo de la Colmena son fáciles de ver en los panales y en el fondo de la colmena atacada. El primer signo de infestación es la presencia de ejemplares adultos.
Durante las inspecciones, los escarabajos adultos huyen de la luz, se esconden, y se pueden ver en movimiento para cubrirse en las esquinas.
Para realizar el control, se debe quitar el techo de la colmena, colocarlo en el suelo dado vuelta, apoyar sobre él el melario, y dejarlo aproximadamente por un minuto.
Como el parásito huye de la luz, buscará refugio en el fondo. Se debe alzar el melario y observar con rapidez la superficie interna del techo para descubrir la eventual presencia del escarabajo.
Cuando se abre una colmena afectada, se detecta un fuerte olor a miel fermentada. Las larvas pueden encontrarse minando los panales de cera o en las deyecciones de la colonia.
Las infestaciones larvarias se asocian con olor a podrido debido a la muerte de la cría de abejas melíferas y/o a la fermentación de la miel almacenada. Las larvas suelen dejar rastros de una sustancia viscosa dentro y fuera de la colonia.
Es muy importante diferenciar al Pequeño Escarabajo de la Colmena de otros tipos de escarabajos, menos agresivos, que es posible encontrar en el entorno de las colmenas. La diferencia no solo se aprecia por la forma de terminación de sus antenas sino también por el tamaño en comparación a la abeja obrera que, como término medio, es tres veces más grande que el enemigo a controlar.
Las larvas del pequeño escarabajo son más pequeñas que las larvas de polilla, son más duras y resistentes, tienen espículas dorsales y tres pares de patas en el tercio anterior de su organismo (las larvas de polilla disponen de patas a todo lo largo de su cuerpo), no huyen de la luz ni crean un entramado de hilos sedosos como las larvas de la polilla.

LA LARVA del PEC se distingue por sus espículas dorsales y los tres pares de patas en el tercio anterior. FOTO/GENTILEZA Informe Dirección Provincial de Ganadería, Mendoza.
La Dirección de Ganadería de Mendoza difundió recomendaciones de manejo para evitar y mitigar el impacto de la eventual llegada del PEC. Menciona procedimientos a seguir con apiarios, colmenas y, dado el caso, con enjambres.
Sobre este último punto, recomienda que el apicultor evite incorporar enjambres a su apiario. De hacerlo, debe realizar una inspección exhaustiva en el lugar de ubicación del enjambre, dice el reporte de Ganadería.
* Disponer las colmenas en lugares ventilados y elevados del suelo.
* Mantener las inmediaciones de los apiarios limpias, con vegetación baja.
* No dejar material inerte, trozos de panal, propóleos o material susceptible al pillaje en el apiario.
* Actualizar los datos de Renapa incluyendo todos los apiarios.
* El movimiento de colmenas se debe realizar con la documentación correspondiente, según la normativa.
* Mantener colmenas bien pobladas y con reinas jóvenes, con reservas energéticas y proteicas. De ser necesario, utilizar alimentación estratégica y recambio programado de reinas. La fortaleza de la colonia es la mejor defensa.
* Se deben mantener bajas las prevalencias, con monitoreos periódicos, control planificado y su correspondiente evaluación.
* Evitar espacios vacíos (sin abejas) dentro de la colmena. Para aquellas con baja población (no alcanzan a cubrir 5 cuadros), utilizar alimentador y retirar todos los cuadros excedentes.
* Al finalizar la floración, reducir el espacio de la colmena, retirando de ella todo el material melario.
* En lo posible, tener cámaras de cría y alzas melarias sanas, sin rajaduras o hendijas donde pueda esconderse el PEC. Evitar el depósito del material melario por más de 24 horas en las salas de extracción de miel.
AETHINA TUMIDA PEQUEÑO ESCARABAJO DE LA COLMENA SANIDAD DE APIARIOS Y COLMENAS