GANADOS & CARNES
MERCADOS
Es lo que creen analistas privados. Les «cuesta imaginar» que, con una economía más estabilizada, el consumidor será capaz de asimilar fuertes correcciones de precios de un mes para otro.
SORPRESA. Admiten que el precio de la hacienda gorda venía quedando atrasado en los últimos meses y que era esperable una corrección a corto plazo; pero no dejan de reconocer -al mismo tiempo- que «sorprende la anticipación de este movimiento» al alza. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

La medida y la celeridad del traslado de los valores de la hacienda en pie al mostrador de las carnicerías, es uno de los temas que siguen con interés desde el Gobierno (por el peso relativo del precio de la carne vacuna en la composición del IPC) y analistas de la Cadena de Ganados y Carnes.
El asunto tuvo un lugar de relevancia en el reporte que difundió este martes el Mercado Ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario (ROSGAN) cuya edición coordina María Julia Aiassa.
El análisis parte del resultado de los negocios en el Mercado Agroganadero de Cañuelas donde -apunta- «en las últimas tres jornadas operativas, los valores de la hacienda gorda registraron incrementos nominales de más del 10%» .
Subraya que la evolución de las transacciones se reflejó en precios que superaron los $ 3.000 para los lotes de novillitos, mientras que, en el caso de las vaquillonas especiales, fluctuaron en torno a los $ 2.800 por kilo.
Admite que «la hacienda gorda venía quedando atrasada en los últimos meses» y que era «esperable una corrección de valores a corto plazo». Pero no deja de reconocer, al mismo tiempo, que «sorprende la anticipación de este movimiento» al alza.
ADELANTO. En los últimos días el mercado parece haber adelantado el movimiento estacional de precios de la hacienda en pie, que se esperaba recién para febrero o marzo. Pero es atribuido a lo que se interpreta como «una restricción estacional» en categorías destinadas principalmente al abastecimiento interno.
Es que, estacionalmente, enero no es un mes en el que se den correcciones alcistas de precios para la hacienda gorda; y así lo refleja «su comportamiento histórico como índice respecto del promedio anual» señala Aiassa.
Indica, en ese sentido, que el primer mes del año «se sitúa por debajo de la media, al igual que septiembre, octubre y noviembre, impulsados en este caso por una mayor disponibilidad de oferta».
Detalla que, de los últimos 15 años, solo en 5 se registraron incrementos durante enero con respecto a diciembre. Observa que «en más del 90% de los casos las correcciones se dieron entre febrero y marzo« .

Esas correcciones (esa mayoría de ajustes dentro de la serie histórica considerada) fueron «impulsadas por una combinación de escasez de hacienda terminada y un aumento en la demanda de los hogares» dice el reporte.
Pero, en este enero de 2025, «por parte de la demanda no se observa ningún comportamiento atípico» pese a que «la baja acumulada de la inflación comienza a aliviar lentamente el presupuesto familiar», dice.
Además, el arranque del año marcó «un éxodo vacacional récord, lo que influye significativamente en el bajo nivel de consumo en las grandes ciudades» destaca.
Al hacer foco en la oferta, el informe del ROSGAN puntualiza que «a priori, la faena de enero tampoco debería reflejar caídas muy pronunciadas».
Menciona los datos de traslado de animales a plantas de faena, informados por el Senasa, que «indican caídas de menos del 5% en comparación con diciembre y de apenas un 2% respecto de enero del año anterior».
EN LOS FEEDLOTS podría estar la explicación a la «anticipación» del movimiento de precios al alza a fines de enero. Sería la respuesta del mercado a una menor salida de novillitos y vaquillonas de los establecimientos de engorde con destino a faena.
Sin embargo, al analizar en particular la oferta de los feedlots, señala que quizás es de allí que surge «el dato más sensible» interpretado por el mercado «para justificar este aumento de precios» .
Recuerda que el aporte de esos establecimientos es determinante del volumen de oferta para faena en el segmento de novillitos y vaquillonas, que constituyen la mayor demanda del mercado interno.
Y ocurre que este último enero salieron de los corrales 395.797 cabezas, esto es, «16,5% menos que la registrada 30 días antes» y «una de las reducciones más pronunciadas para ese mes, en los últimos años».
Añade que dentro de esta baja se observa una fuerte incidencia en novillitos y vaquillonas, «concordante con una caída de entre el 10% y el 12% en la oferta presentada en el MAG para estas categorías».
«Por lo tanto -dice Aiassa- creemos que, detrás de este aumento, no existe aún un faltante general de hacienda, sino una restricción estacional en aquellas categorías destinadas principalmente al abastecimiento interno, lo que se traduce en incrementos anticipados de precios».

Cambiando el enfoque, señala que «otro dato relevante que surge de las estadísticas del Senasa» es la mayor afluencia interanual de animales hacia los feedlots en enero. De la categoría novillitos entraron 21% más que en enero de 2024.
«Esto indica -interpreta- un mayor ingreso proveniente de recrías que, dependiendo de las condiciones del mercado, podrían estar saliendo más rápidamente de los corrales y amortiguando un eventual bache estacional de oferta, o bien permanecer en engorde para llegar con mayor kilaje a faena».
El comentario apunta que «a corto plazo, con incrementos ya reflejados en el precio de la hacienda en pie de más del 10%, es esperable observar un desplazamiento de estos aumentos al precio de la carne, aunque difícilmente resulte de manera total e inmediata» .
Comenta que, sólo en 2 de los últimos 10 años el comercio trasladó incrementos en el precio de la carne durante febrero. «Los mayores ajustes se dieron recién a partir de marzo, debido precisamente a la dinámica del consumo en los hogares», recuerda.
La cuestión a determinar -se plantea Aiassa- es cuánto de este aumento podrá absorber temporalmente el comercio para sincronizar, luego, con la activación relativa de la demanda, tras el receso estival.

Advierte, de todos modos, que «aunque se espera que en 2025 haya una restricción de oferta producto de la menor producción de terneros que se arrastra del año pasado, lo cierto es que, con una economía más estabilizada, cuesta imaginar un mercado capaz de asimilar fuertes correcciones de precios de un mes para otro».
«Por el contrario -afirma- aun en un escenario de precios sostenidos para la hacienda y ante un consumo doméstico que recupera capacidad de compra, es esperable observar correcciones menos pronunciadas pero sostenidas en el tiempo» .
Estas correcciones «deberían, paulatinamente, dejar atrás esta dinámica de ajustes y estancamientos que ha caracterizado históricamente tanto al mercado de hacienda como al de la carne», cierra la analista del ROSGAN.
MARIA JULIA AIASSA PRECIO DE LA CARNE VACUNA PRECIO DE LA HACIENDA VACUNA EN PIE ROSGAN
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