HORTALIZAS

GENÉTICA

La Carolina, en San Luis, tiene potencial para producir papa semilla con alto nivel de calidad

5 de septiembre de 2026

INTA y Fontagro reúnen a productores del paraje «El Arenal» para impulsarlos a aprovechar, con ese propósito, las condiciones de un particular ecosistema serrano. Incipientes avances de una iniciativa que involucra a las Experimentales Balcarce y Rama Caída, y a la Agencia de Extensión Rural San Luis del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

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ESTÁ EN EL «PODIO», PERO… La papa es uno de los tres alimentos más consumidos en el mundo. En Latinoamérica y el Caribe es cultivada por más de un millón de productores. Pero, en la mayor parte de la Región, los rendimientos son bajos. Sobre todo, por usar semilla de baja calidad, que deriva en problemas sanitarios, fisiológicos y genéticos. Ahora, varios países unieron esfuerzos en este proyecto para mejorar la producción de papa en cantidad y calidad, mediante el acceso a papa semilla certificada. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.


La zona circundante a La Carolina, situada en el corazón de las Sierras Centrales de la provincia argentina de San Luis, podría llegar a consolidarse como productora de papa semilla certificada, a partir de condiciones de suelo y clima que parecen garantizar el status sanitario exigible para la obtención de ese material genético.

Las particularidades agroecológicas de la región, con tierras productivas situadas por encima de los 1.500 metros sobre el nivel del mar, ya habían concitado -en su momento- el interés de la Provincia por reservarles un destino acorde al potencial de ese medio ambiente.

Pero sería recién entre fines de 2025 y comienzos de este año cuando la Estación Experimental Agropecuaria del INTA San Luis (a través de su Agencia de Extensión Rural) aceptó el desafío que llegaba de su par enclavada en Balcarce.

Desde esa Experimental bonaerense, la Dra. en Agronomía Cecilia Bedogni, experta en Genética y Mejoramiento Genético, lleva adelante (en Argentina) un proyecto de investigación y desarrollo tecnológico del Fontagro, el fondo de inversión creado por un grupo de países, en 1998, para incentivar el desarrollo agropecuario en América Latina y el Caribe (ALC).

Esta iniciativa, concretamente (porque el Fontagro tiene otros proyectos en la Región), apunta a promover el uso, la producción y el comercio de papa semilla certificada en ALC, y está siendo ejecutada principalmente en Argentina; Chile; Colombia; Panamá y Perú, con impacto en Brasil, Costa Rica y Uruguay.

EN EL «PODIO» DE LOS ALIMENTOS

«La papa (Solanum tuberosum L.) es uno de los tres alimentos más consumidos en el mundo y un pilar de la seguridad alimentaria, especialmente en los países en desarrollo» destaca un resumen ejecutivo del Fontagro en el que fundamenta este proyecto y señala sus objetivos.

«En América Latina y el Caribe (LAC), su región de origen -apunta- es cultivada por más de un millón de productores. Sin embargo, los rendimientos en la mayoría de los países latinoamericanos son bajos, principalmente por el uso de semilla de baja calidad, que suele presentar problemas sanitarios, fisiológicos y genéticos» .

Para abordar este desafío, varios países de LAC han unido esfuerzos en este proyecto, cuyo objetivo es mejorar la producción de papa en cantidad y calidad mediante el acceso a papa semilla certificada.

Expresa que se espera lograr tres resultados principales: «1. Aumentar entre un 5 y un 20% el uso de semilla certificada. 2. Incrementar en un 10% su producción en los países participantes. 3. Expandir en un 10% el comercio regional de semilla certificada» .

PUNTO CRÍTICO. Aunque no todos los productores opten, finalmente, por producir para semilla, también los que cultivan con destino a consumo deberán tomar conciencia de la importancia de cuidar el status sanitario de la zona. Además, será necesario el acompañamiento del Gobierno de San Luis para proteger el área, para lo cual deberá garantizar el control sanitario, que es uno de lospuntos críticos en un proyecto de esa naturaleza.

ESTE PROYECTO, EN ARGENTINA

En Argentina, la iniciativa orientada a promover el uso, la producción y el comercio de papa semilla certificada, es ejecutada –en términos operativos, sobre el territorio- a través del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), con la participación -como organizaciones asociadas- de unidades académicas, empresas privadas y el Inase (Instituto Nacional de Semillas).

El nodo principal del proyecto opera en la región de Balcarce, Provincia de Buenos Aires, bajo la coordinación de la Dra. Bedogni.

Esa unidad (que es centro de referencia sobre genética y manejo de esta especie en el país) concentra la mayor parte de la investigación y el desarrollo de variedades de papa y ensayos de adaptación.

La zona de influencia de La Carolina -en San Luis– en tanto, ha sido identificada como un área de potencial expansión y fortalecimiento de la producción de papa semilla certificada en el país (actualmente, hay allí no más de un par de productores de papa semilla).

La Estación Experimental Agropecuaria INTA Rama Caída (San Rafael, Mendoza) tiene -por su parte- asignado un rol técnico y territorial estratégico enfocado en la sanidad vegetal, el diagnóstico molecular y el soporte a zonas semilleras del centro-oeste argentino.

REUNIÓN DE PRODUCTORES EN CAROLINA

Esta semana, el edificio de la Escuela Rural N° 282 Gobernador Jacinto Videla (ubicada en el paraje «El Arenal» en jurisdicción de La Carolina) albergó un encuentro de productores de esa zona del departamento Coronel Pringles, en la provincia de San Luis.

Se reunieron (para avanzar en esta iniciativa) con técnicos y profesionales de la Agencia de Extensión Rural INTA San Luis, del Laboratorio de Protección Vegetal de INTA Rama Caída (Mendoza) y de la Dirección Nacional de Transferencia y Extensión de ese organismo.

ANÁLISIS DE SUELO Y DE TUBÉRCULOS

El Ing. Agr. Esteban Suárez Follari, extensionista de la AER San Luis y sus colegas Cecilia Picca y Anabel Almonacid, ambas de la Estación Experimental INTA Rama Caída (San Rafael, Mendoza), compartieron resultados de algunos trabajos realizados en marzo de este año.

En aquel momento «iniciamos un relevamiento para conocer en qué estado sanitario se encuentra la zona» dijo el Ing. Suárez Follari en diálogo con Campo Andino. Los trabajos comenzaron con «la toma de muestras de suelo y de tubérculos» señaló.

El objetivo era saber «qué tipo de nematodos hay en el suelo de la zona». Ese material, proveniente de distintos paños de cultivo, fue derivado al Laboratorio de Protección Vegetal de la EEA INTA Rama Caída, en el departamento San Rafael.

Allí fue analizado «para determinar la presencia (o no) de nematodos y virus (PVX, PVY y PLRV)» aclaraba, en días posteriores, un reporte difundido desde esa unidad del sur mendocino (dependiente del Centro Regional Mendoza-San Juan del INTA).

«El único nematodo que se encontró -y que suele ser de los más complicados- fue Meloidogyne spp. (conocido como nematodo del nudo de la raíz) pero con muy baja presencia, y no en todas las muestras», comentó -ahora- el extensionista del INTA San Luis.

EL DESAFÍO. Hacia adelante, productores y organismos técnicos se proponen consolidar el potencial de La Carolina, fortaleciendo su identidad como zona productora de papa semilla con un status sanitario que sea soporte de un elevado standard de calidad.

APROVECHAR FORTALEZAS DE LA ZONA

Aparte de informar sobre los resultados del estudio, en el encuentro de esta semana los referentes del INTA destacaron (ante los productores) la necesidad de involucrarse para poner en valor una región con enorme potencial.

Por eso es que enfatizaron las fortalezas de un sistema como el de La Carolina; agroecológicamente ideal para la actividad «por el clima, la altura, el viento, por la ausencia de áfidos y la muy acotada presencia de virus; por la aptitud del suelo…» remarcó Suárez Follari.

Además, informaron sobre aspectos de la producción de papa semilla (y las diferencias con la producción de papa para consumo) y de la normativa que regula las zonas protegidas para ese propósito, en la provincia.

El profesional dijo a Campo Andino que también trabajaron en el mapeo de la zona semillera, a partir de la información que han venido recogiendo. «Este año -adelantó- vamos a ampliar el área relevada para terminar de evaluar y definir una caracterización» de esta región productiva.

ASEGURAR EL CONTROL SANITARIO

Destacó -de paso- que ya conformaron «una mesa de trabajo con productores y representantes del Inase, el Senasa, el Gobierno de la Provincia de San Luis y el INTA, unificando criterios para trazar una hoja de ruta” .

El Ing. Suárez Follari aclaró que, aunque no todos los productores de papa de esa zona opten, finalmente, por producir para semilla, «también los que cultivan con destino a consumo deberán tomar conciencia de la importancia de cuidar el status sanitario de la zona».

Por otra parte, manifestó que es necesario «el acompañamiento del Gobierno de la Provincia para proteger el área» para lo cual deberá garantizar «los controles sanitarios» que es uno de los puntos críticos en un proyecto de esa naturaleza.

ES UNA REGIÓN CON POTENCIAL

Desde el INTA Rama Caída, en tanto, enfatizaron que «la zona (de influencia de La Carolina) presenta características que pueden favorecer el desarrollo de la producción de papa semilla y que constituye una oportunidad para diversificar y agregar valor a la producción local» .

«En este sentido -remarcaron- el diagnóstico sanitario y el conocimiento del territorio resultan herramientas fundamentales para identificar oportunidades, anticipar riesgos y definir estrategias que permitan avanzar hacia sistemas de producción de semilla con mayores estándares de calidad» .

ESTAS ACCIONES TIENEN PRIORIDAD

Las profesionales de la unidad sanrafaelina del INTA coincidieron en destacar que «las experiencias y conocimientos aportados por quienes producen en el territorio permitieron complementar los resultados obtenidos mediante los muestreos y avanzar en la identificación de acciones prioritarias» .

A partir de este intercambio se plantearon distintas líneas de trabajo orientadas a fortalecer las condiciones sanitarias de la producción, mejorar la calidad de la semilla y consolidar progresivamente a la región como un área especializada en producción de papa semilla.

«Conocer la situación sanitaria de los lotes y caracterizar territorialmente la zona permitirá contar con información para generar propuestas que serán elevadas a los organismos gubernamentales» señalan.

«El objetivo es lograr los acuerdos necesarios para acompañar a los productores en un proceso que permita potenciar la calidad y agregar valor a la producción local», señalaron desde el equipo técnico.

SANIDAD/CALIDAD PARA AGREGAR VALOR

La producción de papa semilla representa una oportunidad para generar mayor valor dentro de la cadena productiva, y la calidad sanitaria constituye uno de los principales atributos para garantizar el desempeño del cultivo y la sostenibilidad del sistema productivo.

En este marco, el trabajo conjunto entre investigación, extensión y productores resulta clave para construir estrategias adaptadas a las condiciones del territorio y fortalecer las capacidades locales.

El desafío hacia adelante es consolidar el potencial de La Carolina, fortaleciendo su identidad como zona productora de papa semilla con un status sanitario que sea soporte de un elevado standard de calidad.

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