POLÍTICAS
PRONUNCIAMIENTO
Entidades y profesionales ligados al Organismo instaron al Consejo Directivo Nacional -reunido en Mendoza- a promover la transformación de la matriz productiva hacia bienes con alto valor agregado; y a gestionar con enfoque territorial, impulsando un desarrollo dinámico, inclusivo y equilibrado entre las regiones de Argentina.
BUSCANDO «la luz al final del túnel», el pronunciamiento difundido este jueves hace un llamado a «sacar al INTA del laberinto» en el que lo ha metido la política de «ajuste como eje ordenador de la institución», impulsada desde el Poder Ejecutivo Nacional. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

Dirigentes de la Mesa Agroalimentaria, ex funcionarios y ex directivos de Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), investigadores y extensionistas, instaron al Consejo Directivo Nacional de la Institución a «poner el desarrollo delante del ajuste, y cambiar la agenda» .
El pronunciamiento, cuyo texto circuló por las redacciones de los medios durante la jornada de este jueves, vio la luz mientras el órgano directivo del ente nacional (que este viernes seguirá recorriendo la zona) estaba reunido en la sede del Centro Regional Mendoza-San Juan, en Lujan de Cuyo.
Advierte que «el INTA atraviesa una etapa de profundas tensiones» y que «mientras las autoridades del Consejo Directivo impulsan (…) la reducción de personal, la venta de tierras y edificios, y una reestructuración sin debate público, desde distintos sectores se alzan voces en defensa del organismo» .
Hace un llamado a promover la transformación de la matriz productiva hacia bienes con alto valor agregado y a gestionar con un enfoque territorial, impulsando un desarrollo más dinámico, inclusivo y equilibrado entre las distintas regiones de Argentina; enfatizando el rol del INTA como «protagonista de esa transformación» .
El documento apunta que «el contexto nacional e internacional es cada vez más complejo» con «nuevas exigencias de los mercados, acuerdos internacionales, la incorporación de tecnologías digitales en los procesos productivos, los efectos del cambio climático y crisis logísticas globales».
Añade que a ello se suma el impacto de conflictos geopolíticos, con el consecuente aumento en el costo del petróleo y sus efectos sobre la economía mundial y, en lo particular, en la disponibilidad y los precios de los insumos de la agricultura.
Apunta que, ante esta realidad, «el desafío es avanzar hacia una transformación progresiva de la matriz productiva del país: dejar de ser predominantemente exportadores de granos para convertirnos en productores de bienes con alto valor agregado, aprovechando nuestra riqueza biológica, conocimiento, capacidades y patrimonios públicos» .
Quienes suscriben el pronunciamiento, sostienen que «este proceso debe apoyarse en dos pilares fundamentales: la bioindustrialización y el enfoque territorial» y que, «integrados, ambos pueden impulsar un desarrollo más dinámico, inclusivo y equilibrado entre las distintas regiones» .
Enfatizan que «el INTA, como organismo rector de la investigación y la extensión agropecuaria, cuenta con todo lo necesario para ser “protagonista de esta transformación» .
Destacan «el potencial humano -científico y técnico- el patrimonio tangible -a lo largo y ancho del país- y las redes existentes con las instituciones y organizaciones locales» por lo que, subrayan, «su rol es clave para generar innovación y competitividad en los territorios y en las cadenas productivas» .
Pero advierten que «para cumplir con este objetivo, debe también abordar sus propias tensiones internas» que, en el plano de los recursos humanos, se manifiestan en el tironeo entre dos realidades.
Por un lado, el sólido sentido de pertenencia, sustentado -entre otras razones- en «la clara conciencia del rol estratégico del INTA para el país».
Por otro, el fuerte impacto en el plano profesional, personal y familiar, derivado del «deterioro de las condiciones laborales» (…) y las «preocupaciones por el nivel salarial, la estabilidad laboral y la insuficiencia de recursos para sostener, en tiempo y forma, las tareas de investigación y extensión» .
El documento remarca que «la transformación de una institución exige revisar su misión, su estrategia y sus prioridades a la luz de los cambios de contexto y de su campo de intervención, en el marco de un proyecto de desarrollo nacional» .
Apunta que «las restricciones económicas pueden condicionar el alcance de estos objetivos, pero no deberían convertirse en el eje ordenador de la política institucional».
Dice que el clima de incertidumbre sobre el presente y el futuro del organismo (…) y la duda permanente sobre la disponibilidad de recursos (…) «induce a muchos trabajadores a considerar el retiro voluntario, con la consecuente pérdida de un capital humano estratégico para el país, construido a lo largo de décadas».
En los párrafos finales, el pronunciamiento plantea el interrogante acerca de «qué tipo de conducción se necesita para afrontar estos desafíos» . En ese punto, señala indirectamente, que la respuesta no debe darla sólo el Poder Ejecutivo Nacional (que impulsa el fuerte ajuste).
Indica, en cambio, que «serán las organizaciones de productores que integran el Consejo Directivo -y también aquellas que están fuera de él- junto con otros usuarios del INTA, los gobiernos locales y provinciales, el sistema científico tecnológico y los gremios, quienes deberán aportar sus miradas para construir un INTA a la altura de su historia y de los desafíos del futuro» .
Recuerda que, «históricamente, el Consejo Directivo ha tenido la responsabilidad de definir la orientación política del organismo, mientras que la Dirección Nacional ha sido la encargada de instrumentar y ejecutar esa estrategia» . Remarca que «hoy, ese equilibrio requiere ser fortalecido» .
Finaliza diciendo que «el Consejo Directivo enfrenta una responsabilidad histórica: redefinir su agenda convocando a otros actores del sector agroalimentario».
Enfatiza que «no se trata solo de administrar restricciones, sino de liderar una estrategia de desarrollo» y cierra preguntándose: «¿No es momento de poner el desarrollo delante del ajuste y sacar al INTA de su propio laberinto?».
REESTRUCTURACION DEL INTA - ARGENTINA