GANADERÍA
NEGOCIOS
Preocupa el esperable impacto de la reducción de aranceles a la carne brasileña anunciada por el Gobierno de USA, y el rumbo que pueda tomar la política comercial de China.
NUBARRONES. El impacto positivo de la ampliación del acceso preferencial de Argentina a Estados Unidos, podría verse opacado por la eventual baja de aranceles al ingreso de carne brasileña a ese mercado. Además, está pendiente la resolución de la salvaguarda que podría imponer China. Si lo hiciera, podría provocar un cambio sustancial en las reglas de juego en 2026. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

A un mes de finalizar el año, en el escenario de negocios de la industria argentina exportadora de carne vacuna parece haber dos cosas claras: Una, que probablemente el 2025 termine con menos volumen embarcado, pero con más dólares facturados. La otra, que las tensiones políticas entre las grandes potencias, seguirán condicionando el comercio global.
Esto -entre otras cosas- se desprende del último informe del Rosgan (el Mercado Ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario), que abre con un panorama de las exportaciones argentinas de carne vacuna en los primeros 10 meses de 2025.
El reporte, cuya edición coordina la analista María Julia Aiassa, señala que los datos al cierre de octubre muestran un menor volumen de carne vacuna argentina embarcada hacia el exterior, pero con niveles de facturación que superan a los registrados un año atrás.
DIFICULTAD-1. La reciente suba en los precios de la hacienda a nivel local, deja a la industria exportadora en una situación muy debilitada para competir en un mercado que se proyecta mucho más exigente, según se interpreta en el análisis del Rosgan.
Tomando datos del INDEC, apunta que las exportaciones de carne vacuna -sin descontar la exportación de huesos- se había ubicado, hasta el mes 10 de 2025, en torno a 588.800 toneladas, por un valor aproximado de USD 3.155,1 millones.
En comparación con el mismo período de 2024, esto implica una caída de 8,5% en volumen, pero un incremento de 26% en facturación.
En cuanto al precio de promedio de la toda la carne bovina refrigerada y congelada exportada durante el período, se situó en unos USD 5.360 por tonelada.
Ésto, destaca, «representa una suba del 38% respecto del año anterior, cuando el valor promedio se ubicaba en USD 3.884 por tonelada».
Al analizar de qué manera fueron evolucionando los negocios desde inicio del año, Aiassa observa un comportamiento muy dispar.
Señala que «el primer cuatrimestre estuvo fuertemente afectado por la falta de competitividad de la industria local, lo que se reflejó en una caída interanual del 20% en los volúmenes exportados».
«En el segundo cuatrimestre -prosigue- se evidenció una recuperación del terreno perdido y un buen nivel de precios; mientras que en el último tramo del año el desempeño se mantuvo estable, aunque con escasas posibilidades de revertir las pérdidas acumuladas en los primeros meses».
DIFICULTAD-2. La reducción de aranceles a la carne brasileña anunciada por el Gobierno de Estados Unidos, y la eventual imposición de salvaguardas por parte de China, podrían dejar en situación incómoda a la industria argentina exportadora de carne vacuna.
Aiassa analiza que «si bien noviembre suele ser un mes de alto nivel de exportaciones, este año la posibilidad de reducir la brecha respecto de 2024 es limitada» y fundamenta su vaticinio, básicamente, con dos razones.
Por un lado, señala que «la reciente suba en los precios de la hacienda a nivel local deja a la industria exportadora en una situación muy debilitada para competir en un mercado que se proyecta mucho más exigente».
Por otra parte, advierte sobre las posibles derivaciones de un par de situaciones no despejadas, en el escenario internacional. Una, «la reducción de aranceles a la carne brasileña anunciada por el Gobierno de Estados Unidos, que sitúa al país vecino en una posición mucho más competitiva».
Sobre este punto, la referente del Rosgan explica que «un recorte del 40 % en los aranceles para el principal exportador mundial de carne vacuna (Brasil), en un mercado que busca abastecimiento, pero vigila de cerca sus precios internos (USA), modifica sustancialmente el panorama comercial» .
A tal punto que (interpreta) «la fortaleza competitiva de Brasil» podría en alguna medida opacar los resultados del acuerdo bilateral que permitiría ampliar el acceso preferencial de la carne argentina a USA.
De hecho, «en octubre, Brasil exportó a Estados Unidos 10.800 toneladas, mientras que Argentina -pese a contar con condiciones arancelarias más favorables- embarcó 3.400 toneladas, aunque a un precio promedio un 6% superior al del país vecino» apunta Aiassa.
La otra situación no resuelta tiene que ver con el rumbo que finalmente tomará la política comercial de China. Se admite, eso sí, que trajo alivio la postergación -para el 26 de enero próximo– de la resolución sobre las eventuales medidas de salvaguarda que amenazan con restringir el ingreso de carne a ese mercado.
Eso involucra a varios países, pero afectaría fuerte a Argentina, porque China es el destino del 70% de las exportaciones de carne vacuna del país sudamericano.
Estos (+/-) 60 días de margen adicional (la definición estaba inicialmente prevista para esta semana), «permite finalizar el año sin disrupciones» en un período en el que China suele intensificar sus compras. Además, abre la posibilidad de seguir negociando.

BÚSQUEDA. En un escenario que se anticipa complejo para el comercio global, hay coincidencia en que Argentina tiene que diversificar destinos, «más allá de China e incluso de Estados Unidos, donde existe potencial para aumentar volúmenes exportables».
Pero el análisis del Rosgan advierte que, «más allá de este alivio transitorio, la resolución que China finalmente anuncie en enero podría representar un cambio sustancial en las reglas de juego de cara a 2026» .
Explica, en este sentido, que «el impacto potencial para Argentina no solo provendría de eventuales medidas directas –cuotas o aranceles– sino también de los efectos indirectos que las decisiones chinas generen sobre otros competidores y sobre el comercio global» .
Interpreta que no es casual la decisión de Estados Unidos de eliminar retroactivamente el arancel adicional sobre la carne que le envía Brasil.
Es que, «si China aplicara una cuota que obligara a Brasil a redirigir volúmenes hacia otros destinos, Estados Unidos se convertiría en la principal alternativa» según su lectura.
Si esto ocurriera, cabría esperar una presión a la baja sobre los precios («uno de los objetivos explícitos de la administración norteamericana», recuerda Aiassa).
Por eso Argentina tiene que diversificar destinos, dice, «más allá de China e incluso de Estados Unidos, donde existe un amplio potencial para aumentar los volúmenes exportables».
El reporte del Rosgan señala en qué mercados se ha repartido, en lo que va del año, el 30% restante de las exportaciones argentinas de carne vacuna (fuera de ese 70% que se lleva China).
«Los principales destinos fueron: 29% Unión Europea; 24% Israel; 19% Estados Unidos; 10% Chile; 3% Canadá; 3% Brasil; 2% México; 1% Perú y 1% Rusia. Hay que sumar otros mercados (con menor participación, pero de alto potencial de crecimiento, como Filipinas, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, entre ellos».
Añade que actualmente, hay 97 mercados habilitados para el ingreso de carne vacuna argentina, pero «en 2024 solo se envió carne a 43» . Cree que hay que «profundizar relaciones y acuerdos comerciales con más países».
Eso «reducirá significativamente la exposición de Argentina a eventuales cambios regulatorios de los grandes jugadores que afectan directa o indirectamente su competitividad». Concluye que «en este contexto, la política internacional volverá a tener un rol determinante en los próximos ciclos» .
EXPORTACIONES ARGENTINAS DE CARNE VACUNA MERCADO GLOBAL DE CARNE VACUNA