FRUTICULTURA
CONTINGENCIAS
La temperatura bajó de cero en el Sur y en el Valle de Uco, aunque -en principio- sin afectación sobre los cultivos. Pero hay que prepararse para la madrugada del sábado.
SENSIBLES. Los frutales de carozo se encuentran en un estado fenológico que los hace susceptibles a daños por heladas. Pero la eventual afectación dependerá de varios factores. Por lo pronto, hay que prepararse para este sábado. FOTO / GENTILEZA Luis Escartín. General Alvear, Mendoza.

El primer frente frío «inoportuno» que ingresó al Oasis Sur de la provincia de Mendoza, recordó a los productores de San Rafael y General Alvear que entramos en una zona del calendario de alto riesgo, sobre todo para cultivos de frutales de carozo.
Los pronósticos del tiempo daban cuenta, en días previos, de la posibilidad que la temperatura cayera por debajo de cero. Pero una cosa es que a uno le digan que puede ocurrir, y otra muy distinta es sentir el fresco en la piel. Sobre todo, cuando se trata del primer frío más o menos serio de la temporada.
Es «inoportuno», porque los montes de durazneros y ciruelos del sur mendocino están en floración y algunos en cuaje (según la especie y la variedad, y la zona donde estén implantados), un estado fenológico sensible a bajas temperaturas. Pero siempre es así, y no tendría por qué cambiar.
Lo cierto es que ese frío llegó, y (aunque no empujó tanto hacia abajo los números en los termómetros) fue lo que activó la adrenalina poco antes de la medianoche del martes.
Por eso es que la gente salió a encender quemadores o activar aspersores para compensar la caída en las marcas térmicas que, por lo que se comenta, prácticamente no habría provocado daños, o al menos no de consideración. Pero fue el primer llamado de atención, y sirvió para calentar los motores.
Desde el distrito alvearense de Bowen, el productor Luis Escartín dijo a Campo Andino que «hubo heladas parciales que, en general, no deberían haber presentado complicaciones serias».
Señaló que «en los últimos días entró algo de aire seco y eso contribuyó a las condiciones predisponentes para una helada». Resumió que «noches despejadas, muy poca humedad… en el día podés tener, como ayer (el martes), 22 grados de máxima y en la noche temperaturas que bajan de cero».
Lo cierto es que, según su referencia, las mínimas estuvieron «entre -1°C y -1,5°C» en la mayor parte de las áreas cultivadas; y «en algún lugar más bajo o con mucha menos humedad, pudo haber llegado a -2°C». Comentó, de paso, que «hubo más frío en la parte sur del Departamento, en zonas como La Marzolina, Poste de Hierro y el sur de Bowen».
El responsable técnico de Frutas Escartín sabía que para la madrugada del miércoles cabía esperar un descenso de las marcas térmicas. Por eso, «como no tienen un costo operativo considerable, activamos los aspersores».
Encendieron los motores a las 11 de la noche del martes, cuando «ya estábamos con 1 ó 2 grados positivos… porque cuando la temperatura llega a cero, el agua se congela y no sale por los aspersores».
Además, «en algunos sectores hicimos algo de defensa activa, sobre todo en durazno de transporte, que está en cuaje». Reconoce que, con esas mínimas que registraron, «pudo haber algo de daño, pero parcial, en algunos cuarteles… en algunas variedades, pero no daños generalizados ni muy graves».
En las propiedades de la empresa familiar, «las variedades tardías de durazno están en floración y las más tempranas están en cuaje y caída de pétalo; y los ciruelos están en un 50% de floración aproximadamente, y los de transporte están en cuaje o fruto pequeño».
Omar Alonso Suganuma, productor de ciruelas y vid en el Sur de San Rafael, no pudo ocultar la expresión de alivio al referir la primera impresión que le dejó el apurón de la madrugada de este miércoles.
«Estamos en carrera … En los sectores donde hemos instalado aspersores el sistema se ha desempeñado muy bien. Además, las temperaturas en general estuvieron en 0°C, aunque en algunos lugares llegó a 1 grado bajo cero», dijo.
Aunque parece que no pasó a mayores, el primer sofocón de la temporada le hizo tomar precauciones. «Recién a las 9:30 apagamos los motores» que activan las bombas con las que alimentan el sistema de aspersión subarbórea.
Alonso tiene propiedades en Real del Padre, Colonia López y La Guevarina, y al momento del diálogo con Campo Andino no había terminado de relevar sus cultivos de vid y ciruelas D’Agen que, para ponernos en situación, «están en floración y, en algunos sectores, empezando a cuajar», aclaró.
También los viñedos podrían quedar expuestos (si la temperatura bajara mucho más), porque «las plantas ya están en brotación; las blancas como Chardonnay o Chenin ya arrancaron… y hasta algunas Bonarda están brotando» en la zona, afirmó.
El productor sureño comentó que hasta poco antes de la medianoche del martes no daba la impresión que la temperatura fuera a bajar tanto, porque «habíamos tenido 22°C, 23°C o más durante el día, y sin viento». Pero está claro los productores de la zona tenían muy presente el pronóstico meteorológico que daba cuenta de esa posibilidad.
Lo cierto es que a la madrugada «entró una brisa leve y, a partir de ese momento… a pelearla«, dijo. «Algunos encendieron los quemadores, los que tienen aspersión prendieron los motores… yo prendí a partir de las 2 de la mañana, pero en ese lugar había estado asperjando desde las 6 de la tarde hasta las 9 de la noche (de este martes) y eso creó un microclima».
Desde el Centro-Oeste de la provincia, Juan Manzano, productor de Villa Seca, Tunuyán, dijo a Campo Andino que «en el Valle de Uco tuvimos una llovizna leve la madrugada del martes» y considera que «fue un colchoncito de temperatura».
Aunque dijo no tener referencia de la situación en otras zonas del Valle, aclaró que «el pronóstico de la Dirección de Contingencias (de la Provincia) ya anticipaba temperaturas menores en Alvear y zonas San Rafael que en el Valle de Uco».
Sobre el estado de los cultivos, apuntó que «el durazno de industria ya está en cuaje y en caída de pétalo». De manera que están «a mitad de camino de los 10 a 15 días de mayor susceptibilidad de los cultivos a la helada». Después, «no es que no hay riesgo, sino que va a depender mucho de la intensidad y la duración de la helada que pudiera producirse».
El ingeniero agrónomo Raúl Besa, que había pronosticado la probabilidad de ocurrencia del fenómeno para el Sur de Mendoza, detalló algunas de las temperaturas mínimas registradas entre la madrugada y la mañana de este miércoles.
Por ejemplo, en Jaime Prats, -1,5°C; Cuadro Benegas, -1,5°C; en Poste de Hierro, entre -1,2°C y -1,6°C; Alvear Oeste -1,3°C; Los Compartos -0,5°C; Bowen -1,1°C y la más baja en Los Ángeles (Bowen Sur), con -1,7°C. En otros lugares registró 0°C; y en varios otros, hasta 1,5°C (positivos).
El profesional, referente regional en Agrometeorología, aclaró que esos datos corresponden a registros en condiciones de abrigo meteorológico, según las normas de la Organización Meteorológica Mundial. Esto es, no a la intemperie que (obviamente) es el ambiente al que están expuestos los cultivos, y donde la temperatura «puede ser hasta un grado más baja», apuntó.
En diálogo con Campo Andino, el ingeniero Besa confirmó que «se espera el ingreso de un nuevo frente frío desde el Sudoeste» que hace prever la «probabilidad de heladas para la madrugada del sábado 30 de septiembre«.
Señaló que «el viernes bajará la temperatura máxima y, con cielo prácticamente despejado, podemos esperar esa posibilidad para las primeras horas del sábado».
Está claro que la probabilidad de daño dependerá del estado fenológico del cultivo según la especie y la variedad implantada; de si el suelo es arcilloso, arenoso, si tiene cobertura o no, si ha sido regado; si se hace defensa activa y, por supuesto, de la intensidad y la duración de la helada… si es que se produce.
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