EMPRESAS
PROTAGONISTAS
Se expande en el mercado de maquinarias e implementos agrícolas y viales. Lidera ventas de equipos para henificación en varias provincias.
MARCELO LEMBO. Por la «garra» que le pone a la gestión comercial y de servicios, en el mercado se lo conoce como «El Tigre». La imagen enmarcada, que destaca apenas se ingresa a su espacioso despacho, fue obsequio de uno de sus proveedores para que ocupara, precisamente, ese lugar. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

Fue una recepción de muy alto nivel. No solamente por la cuidada organización y la calidad de los servicios que cabía esperar para un encuentro de esta naturaleza. Eso (que fue muy evidente desde el primer minuto) se arregla con plata.
La reunión fue de muy alto nivel, también (y, sobre todo), por lo que no es posible comprar: la calidez humana que inundó cada rincón de las amplias y funcionales instalaciones que se erigen a la altura del kilómetro 779 de la Ruta Nacional 7 (la «Autopista de las Serranías Puntanas»), unos 10 km al Este de la Ciudad de San Luis.
La flamante Casa Matriz de Lembo Maquinaria albergó, la noche del pasado viernes 7 de noviembre, a casi 300 personas que llegaron de distintos puntos del territorio de Argentina… e inclusive del exterior.
La concurrencia fue particularmente heterogénea. Por supuesto, productores agropecuarios, procedentes de San Luis, San Juan, Mendoza, Catamarca, La Pampa, el Norte de la Patagonia y hasta de Entre Ríos.
También respondieron al convite de los dueños de casa, referentes técnicos y comerciales de empresas de primera línea, que fabrican o importan la maquinaria y los implementos para uso agrícola y vial que comercializa Lembo en una vasta región del territorio nacional.
Destacó, entre ellos, la llamativa presencia de Bulent Karalar, el empresario turco CEO de Matterhorn Agricultural Machinery Ltd., la firma fabricante de la línea de maquinaria e implementos con la que Lembo copó el mercado de los «fierros para el pasto» en todo el Oeste argentino.
La celebración reunió, también, a colegas del anfitrión (referentes de empresas instaladas inclusive en otras provincias), y al variopinto grupo de amigos que ya frotan sus manos y afilan los cuchillos esperando poder inaugurar, también, lo que ya tiene asignado un rincón del predio sobre la Ruta 7: el quincho para el asado y el truco de los viernes.

La apertura formal, incluido el tradicional corte de cintas, contó con una presencia particularmente relevante en plano político provincial. Nada menos que el gobernador de San Luis, contador Claudio Javier Poggi.
El mandatario llegó junto a su ministro de Desarrollo Productivo, Federico Alberto Trombotto; los directores de Desarrollo Agropecuario, Gustavo Héctor del Bosco y de Desarrollo Industrial y Energías Sustentables, Juan Antonio Ríos; y el subdirector de Desarrollo Industrial, Juan Álvaro Fanjul.
El gobernador Poggi entregó a Marcelo Lembo una copia del decreto por el que el Gobierno de la Provincia concede a La Perseverancia San Luis S.R.L. (razón social de «Lembo Maquinaria») el beneficio de la exención del pago del Impuesto sobre los Ingresos Brutos que prevé la ley provincial 501 del 2006, para empresas que realicen actividades industriales.
Poggi subrayó que «es un incentivo para las industrias radicadas en San Luis (…); es nuestra forma de acompañar al sector privado (porque) estamos convencidos de que tenemos que trabajar juntos, escucharnos y ayudarnos a salir adelante» .

Directo, sencillo, y con ideas muy claras acerca de las metas que se propuso en cada etapa de su trayectoria empresarial, Marcelo Lembo dialogó con Campo Andino un par de días después, cuando ya se había apagado el eco de las voces que colmaron el ámbito la noche de la inauguración.
«Este nuevo espacio nos va a permitir estar más cerca de la gente» comenta, mientras recuerda aquel primer día de 2014 en que junto a su esposa «Cony» se instalaba sobre «el terreno pelado» que ocupó la firma hasta ahora, «con una casilla y dos perros» .
Después, «hicimos un galponcito; lo usamos de oficina, de ferretería… y fuimos creciendo» . Confiesa que «fueron difíciles los dos primeros años» . Hasta que «entre 2017 y 2018 empezó a despegar el negocio» de la maquinaria.
Lembo comenta que «en 2023 tuvimos récord de operaciones, con más de 400 unidades ese año; y el 2022 también había sido bueno» .
Es cierto que «en 2025 la hemos estado peleando… porque cayeron las ventas»; pero «teníamos resto y decidimos no perder tiempo; acelerar a fondo con este proyecto -que habíamos iniciado el año pasado- aunque la idea original era terminarlo en 2028» .
Esto de «acelerar» está directamente vinculado con la naturaleza emprendedora y la visión de Lembo, que sentó reales en San Luis cuando, hace más de 20 años, llegó desde sus tierras bonaerenses, donde prestaba servicios de labranza, siembra, fumigación y cosecha, siempre con maquinaria de última tecnología.
Esas condiciones naturales suyas, están plasmadas en la razón social de la firma: “La Perseverancia San Luis”; y en el slogan de su nombre de fantasía (Lembo Maquinaria): «Siempre un paso adelante«.
En efecto, la realidad de hoy es, por un lado, fruto de la voluntad de no bajar los brazos y persistir en el trabajo cotidiano tras un objetivo claro y, por otro, de la capacidad de «imaginar escenarios futuros y hablar mucho con gente que sabe, dentro y fuera del país» -confiesa- para poder ver más allá de la coyuntura.
Esto último lo pone en palabras el propio Lembo en su diálogo con Campo Andino: «No hay que esperar a que el negocio esté en la cresta de la ola para dar uno o dos pasos adelante -sentencia- porque suele ocurrir que, cuando uno de termina de armarse, el negocio perdió fuerza… o se cayó» .


Sobre un predio de 9.800 m2 (casi 1 hectárea) las nuevas instalaciones de Lembo Maquinaria totalizan una superficie cubierta de aproximadamente 2.700 m2.
En el ingreso (por planta baja) hay un salón de exposición que ocupa 210 m2 (con café-bar incluido). Le sigue una sala de repuestos de algo más de 150 m2 y un espacio de coworking, con tres oficinas.
A continuación -siempre como parte del cuerpo principal, y en planta baja- un depósito que se convertirá en showroom de 310 m2, de donde saldrán las máquinas para subir al camión o partir directamente hacia el campo.
La planta alta del edificio central alberga, por un lado, las oficinas administrativas; la de la Gerencia Comercial y el despacho del propio Marcelo Lembo.
A la par, el espacio asignado al nuevo servicio que incorpora el Grupo: la Inmobiliaria Rural Zavarro (Campos y Estancias), que será operada por la martillera y corredora inmobiliaria pública María Alejandra («Cony») Zavarro Seara.
Completando la planta superior, unos 220 m2 son ocupados por la Sala de Conferencias y Capacitación (para productores y operarios) con espacio para 80 personas sentadas; y un sector destinado a reuniones de negocios.
Al Este del edificio principal, otros 1.000 m2 semicubiertos (cuyo techo alberga una batería de paneles solares). Esa superficie está destinada, también, a alojar maquinarias que pueden verse desde la ruta. Aparte, al fondo del predio, un galpón de otros 1.000 m2 (totalmente cubiertos, en este caso).
Ese galpón será el taller de ensamblado de maquinaria de la marca Matterhorn (fabricada en Turquía e importada por Lembo en forma directa), y de tractores YTO (de fabricación china e importados por la firma Motorpar, de Rosario).
Fernando Lembo tiene a su cargo el taller de ensamblado, aparte de su función como co-responsable -junto a su hermano Francisco Lembo– de llegar al campo con el servicio técnico de reparación o puesta a punto de nuevos equipos.
VERDE. El complejo se autoabastece de energía eléctrica, mediante un sistema fotovoltaico que le permite generar 16 kilovatios. Esto es cinco veces más que el consumo actual, y 4 ó 5 kilovatios más que lo que va a demandar cuando esté operando a pleno el taller de ensamblado. El excedente será inyectado a la red. Lembo estima poder amortizar el equipo, en 30 meses.
Lembo Maquinaria tiene presencia en varias provincias argentinas (toda la franja Oeste que va de Patagonia Norte a Catamarca, además de San Luis) operando desde su Casa Matriz y a través de sus Agencias en San Juan, en Catamarca y en Río Negro.
Comercializa una variada gama de máquinas y equipos, agrícolas y viales (y sus repuestos) fabricados en Argentina e importados desde Turquía, Italia, Alemania y China. Su portfolio incluye reconocidas marcas como Mainero, Yomel, Jacto, Cestari, Gimetal, Marpla, Giorgi y Matterhorn.
«Podemos vender cualquier máquina que nos pidan… y de hecho, tenemos una oferta muy amplia» afirma Lembo en su diálogo con Campo Andino. «Pero el fuerte nuestro es la henificación» remarca.
«Segadoras, rastrillos, enfardadoras prismáticas y rotoenfardadoras, levantadoras de fardos… En el rubro de maquinaria para el pasto somos expertos, y tenemos copado el mercado en Mendoza y en San Juan, con equipos nuevos, usados, reparaciones, venta de repuestos…» asegura el empresario.

MADRUGADORES. Apenas empezaba a caer la tarde, comenzaban a llegar los invitados. La Recepción y los ambientes contiguos del edificio, pronto quedarían colmados por la numerosa concurrencia.

BRINDIS. Llegaba el final de la noche. Marcelo Lembo, junto a sus hijos Fernando, Francisco y Camilo, y a su esposa «Cony» Zavarro, celebraban con los invitados. (La pequeña Rufina Donatella andaba recorriendo su mundo).
Un equipo de unas 20 personas, liderado por el propio Marcelo Lembo y por sus hijos Francisco y Fernando en distintas áreas, pone en marcha -cada día- una aceitada dinámica de trabajo que incluye la gestión comercial (venta de maquinarias y repuestos) y administrativa; la logística y -fundamentalmente- el servicio posventa.
Esa dinámica se sustenta en el conocimiento de las prestaciones de cada producto que tiene para ofrecer, y de lo que cada actividad productiva necesita, a partir de la experiencia propia (inclusive como productores) de quienes lideran la Compañía.
Este esquema de trabajo se potencia ahora con la incorporación de nuevos servicios, concentrados en un mismo espacio físico.
La propuesta de coworking de Lembo Maquinaria tuvo tan buena acogida, que al momento de la inauguración de las nuevas instalaciones ya había un par de espacios ocupados.
En la Recepción-Salón de Exposición, ya instaló una isla la firma PYRE Energy S.A. especializada en el desarrollo integral de sistemas solares fotovoltaicos, con diseños a medida, inclusive para bombeo y otras aplicaciones en zonas rurales.
Además, de las 3 oficinas disponibles para este espacio de trabajo compartido, una está ocupada por Agro-Industrial / Mantenimiento Rural, de Marcelo Daniel Soler, que ofrece sistemas de riego, electrificación rural y servicios electromecánicos entre otros.
Lembo anticipó a Campo Andino que está evaluando propuestas de comercializadoras de neumáticos y de distribuidores de semillas híbridas (de primeras marcas, en ambos rubros) para ocupar las dos oficinas restantes.
Como «empresa anfitriona», Lembo Maquinaria asume la función de crear comunidad de negocios y proveer servicios.
Puede inclusive -según la necesidad del coworker– alquilar posiciones para que almacene su producto; prestarle el servicio de carga y descarga, y proveerle la logística. «Lo único que necesita traer es la laptop y el mate» dice Lembo.
Un capítulo aparte merece el caso de la inmobiliaria rural que, en un modelo que podría funcionar a modo de coworking corporativo, promete expandir y retroalimentar el escenario de negocios del propio Grupo.
Imbuida del mismo espíritu perseverante, y dispuesta a imaginar el par de jugadas que sigue antes de mover la pieza, la martillera y corredora inmobiliaria María Alejandra («Cony») Zavarro Seara decidió entrar de lleno en el negocio de bienes raíces.
En diálogo con Campo Andino, «Cony» señala que «el campo argentino siempre ha sido el motor del país, y si bien se vio afectado algunos años por incertidumbres políticas o económicas, no se ha quedado quieto, y se reafirma en el último tiempo como una opción segura, concreta y estratégica con visión hacia el futuro«.
Destaca, en ese sentido, «la evolución del InCAIR -el Índice de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales- que muestra una recuperación en el primer semestre, evidenciando renovado interés por campos agrícolas, ganaderos y mixtos, aunque en un contexto de acotada oferta».
Es que -remarca Zavarro- «el campo sigue siendo una apuesta sólida, tanto para quienes conocen el negocio como para futuros inversionistas que buscan resguardo de la rentabilidad» . Aunque advierte que «el contexto económico y político a largo plazo debe brindar una estabilidad con reglas claras, para favorecer inversión».
En otro orden subraya que, haber tomado la decisión de poner en marcha la inmobiliaria rural, «fue un sueño concretado, fruto de muchos años de estudio» y destaca el valor de «estar integrada con Lembo Maquinaria« .
«Es una empresa de reconocida trayectoria comercial y referente en su rubro -remarca- que da soporte a este proceso de crecimiento en mi profesión, y favorece una sinergia que nos permitirá potenciar los logros de cada unidad de negocios», asegura la empresaria.
MARÍA ALEJANDRA («Cony») ZAVARRO SEARA. La empresaria agradeció el fuerte respaldo institucional recibido, a través de la presencia -en el acto de inauguración- de la presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de San Luis, María Elena Lucero de Tamayo y de la vicepresidente 1a, Marina Rizzotto.

Casi se nos olvida… Es que, cuando hablamos de gente de buena madera (sería gente «de fierro» en este caso); que le pone mucho esfuerzo y perseverancia a lo que hace; y que sabe hacerlo… más de una vez hemos dejado de lado el tema de la plata.
Pero en esta oportunidad nos acordamos del asunto, porque la verdad es que hay un numerito dando vueltas. En efecto, la «nueva casa» costó unos pesos. Anduvo más o menos en torno a los $ 3.200.000.000 (sí; tres mil doscientos millones de pesos).
«Cerca de 700 millones fueron de un crédito a 10 años, que nos otorgó el Banco de la Nación Argentina. El resto fue inversión de recursos propios» revela Marcelo Lembo en diálogo con Campo Andino.
Esos recursos estaban «porque cuando todos andaban enloquecidos comprando dólares, yo compré máquinas» y «eso me permitió hacer un stock de casi 270 unidades propias» .
Claro que, «para acelerar esta obra tuve que bajar el stock y ahora nos hemos quedado con ciento y pico» apunta el empresario. «Pero me queda la tranquilidad de haberlo hecho sin entrar en el terreno de la especulación que no aporta a la economía real» .
«Eso sí: -aclara- comprando máquinas bien; vendiendo bien; y respondiendo con un servicio posventa que difícilmente pueda ser superado en toda la región…y esa estrategia generó los recursos que nos permitieron afrontar esta inversión, y en tiempo récord».
Cuando íbamos «entrando a salir» -luego del extenso diálogo- dimos una última mirada a la amplia Sala de Conferencias; y el intercambio final sirvió para ratificar (por si hubiera hecho falta) que ahí se trabaja pensando en lo que viene… o en lo que pueda venir.
Ese espacio, con capacidad para 80 personas sentadas, está destinado a ofrecer conferencias técnicas «con foco en la innovación» definió Lembo; y talleres permanentes de capacitación para operarios de empresas agropecuarias que adquieran las máquinas y equipos que comercializa la Compañía.
«Cuando terminemos de acomodarnos… si es posible antes de fin de año, queremos empezar con una jornada sobre inteligencia artificial aplicada a la producción agropecuaria» adelantó Marcelo Lembo en diálogo con Campo Andino.
Es que, «si -por ahora- no podemos ir a la par de los avances tecnológicos, al menos tenemos que seguirlos muy de cerca; porque, si nos quedamos muy atrás…nos van a dejar afuera» cerró el empresario.
FERNANDO LEMBO FRANCISCO LEMBO LA PERSEVERANCIA SAN LUIS S.R.L. LEMBO MAQUINARIA MARCELO LEMBO MARÍA ALEJANDRA "CONY" ZAVARRO SEARA