GANADERÍA
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El precio del ternero no resulta atractivo. Todavía queda pasto en varias zonas, y eso permite esperar un mejor momento comercial. Pero, con pronóstico de bajas temperaturas y menos lluvias, la oferta forrajera podría acotarse a partir de julio-agosto.
ALTIBAJOS. En junio comenzó a declinar la salida de terneros y terneras desde los campos de cría, en consonancia con el comportamiento estacional que era esperable. La oferta se había concentrado fuerte en mayo. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

Con un acumulado de poco más de 6 millones de terneros salidos de los campos de cría entre enero y junio, el avance de la zafra 2024 finalmente cerró el cierre del primer el semestre 3 puntos porcentuales por debajo del mismo período del año anterior.
Así se desprende del análisis contenido en el último informe del Mercado Ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario –ROSGAN– que edita la especialista María Julia Aiassa.
Es que, esos 6,013 millones de cabezas que suman los datos informados por Senasa para ese lapso (respaldados en los DTe), representan el 41% de traslados, contra el 44% registrado a esta misma fecha en los dos años previos, 2023 y 2022.

LA DEBILIDAD del mercado lleva al criador a limitar los kilos que salen del campo, aprovechando que la disponibilidad de pasto permite un lapso adicional de retención de la invernada.
Tomando sólo el mes de junio, y según la misma fuente de información, el movimiento de terneros y terneras -con motivo cría o invernada– sumó 989.336 cabezas. Esto representa una disminución del 40%, frente al -muy elevado- total de 1.642.016 animales trasladados en mayo, un tercio de los cuales (541.700) había ingresado a los feedlots.
El reporte apunta que las salidas de junio representan el 6,7% de los 14,7 millones de terneros/as registrados en stock a inicios del presente ciclo, lo que considera «un porcentaje muy alineado» con lo que muestra para el mes 6, el promedio de los últimos años.
Distinto fue el comportamiento de los meses previos, ya que abril mostró cierto amesetamiento en los traslados. La oferta se concentró en mayo -superando incluso el pico de mayo de 2022- al punto que «terminó marcando un nuevo máximo histórico en porcentaje de traslados», señala.

«Asumiendo que los datos de stock reportados al 31 de diciembre del año pasado reflejan fielmente la cantidad de terneros logrados a esa fecha, estas cifras estarían revelando una mayor retención por parte del criador» dice el análisis de Aiassa, refiriéndose al acumulado del primer semestre.
Interpreta que, este año, los precios de la invernada no han sido atractivos como para incentivar una venta temprana.

PRECIO. En términos reales, el valor del ternero en junio fue el más bajo de los últimos 10 años, para ese mes. Es un tercio menor que el registrado en los junios del 2023 y el 2022.
Apunta, en ese sentido, que «el valor del ternero, medido en términos reales, registra -junto a junio del año pasado- la marca más baja para ese mes en los últimos 10 años, representando un tercio menos de lo obtenido en los dos años precedentes».
Esta debilidad del mercado, lleva al criador a compensar el menor precio limitando los kilos que salen del campo, aprovechando que la disponibilidad de pasto todavía permite un lapso adicional de retención de esa invernada.

El informe señala que «si bien en junio ya se ha comenzado observar un ajuste importante en la humedad disponible en los suelos, las temperaturas se mantuvieron con marcas por arriba de lo normal para ese mes».
Los pronósticos indican que julio y agosto vendrán con temperaturas muy inferiores; junto con una anomalía más neutral para esos meses y lluvias más reducidas estacionalmente.
Por lo tanto, cabe esperar que la oferta de pasto tienda a restringirse, «llevando obligadamente gran parte de la invernada a sistemas de mayor confinamiento», adelanta.
Dicho sea de paso, el reporte del ROSGAN señala que «los últimos datos informados por SENASA en relación al stock total de animales en feedlots mostraban al 1° de junio cerca de 2 millones de animales encerrados, un número muy cercano al registrado el año pasado en plena seca».
