GANADOS & CARNES
ESCENARIO
Mayo fue el decimotercer mes consecutivo con caída interanual en envíos a faena. La merma de los cinco primeros meses (’26/’25) fue de unas 600.000 cabezas (-11,3%). El rumbo se afianza, y evidencia una restricción de oferta… que se nota, dice un reporte privado.
RETENCIÓN. En los primeros cinco meses del año fueron trasladados, en todo el país, 4,57 millones de terneros y terneras desde los establecimientos de origen con destino a cría e invernada (13% menos que en igual período de 2025). Es para destacar que la retención de terneras se concentró principalmente en los establecimientos de cría. Ha salido al circuito comercial habitual, sólo 16% de las hembritas (la mitad -en términos relativos- de lo registrado otros años, en el período enero-mayo). FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

Factores asociados a una oferta restringida de hacienda (como la menor disponibilidad en stock y mayor retención en los campos) vienen acotando la producción de carne vacuna en Argentina, que -de confirmarse algunas proyecciones privadas- podría cerrar el 2026 con un retroceso cercano al 5% frente al acumulado del año anterior,
Así surge de un reporte del Rosgan (el Mercado Ganadero que opera bajo el paraguas institucional de la Bolsa de Comercio de Rosario), cuya edición coordina la analista María Julia Aiassa.
El informe se respalda en las estadísticas del Senasa elaboradas a partir de los Documentos de Tránsito Electrónico (DTe), según los cuales durante mayo los productores remitieron a faena un total de 997.774 vacunos.
Recuerda que, «comparado con igual mes del año pasado, este volumen representa una caída del 12%, equivalente a unas 136.000 cabezas menos» .
Añade que, en los primeros cinco meses de este año, los envíos a faena (4,9 millones de cabezas), acumularon un retroceso interanual del 11,3%. En el período enero-mayo de 2025, ese número se había situado en torno a los 5,5 millones.
RETROCESO. Entre enero y mayo de este año fueron a faena unas 600.000 cabezas bovinas menos que en igual período de 2025, lo que equivale a una diferencia negativa interanual de más del 11%.
El informe se adentra en el análisis de «los factores que explican esta disminución sostenida de la actividad», y en el «peso relativo de cada uno de ellos».
En primer lugar, recuerda que «el nivel de faena siempre está condicionado por una combinación de factores, asociados tanto a la oferta como a la demanda».
Pero apunta que, en esta coyuntura, es relativamente baja la tracción que ejercen tanto el consumo interno como las exportaciones. «Es la oferta la que actualmente impone la principal restricción sobre la producción de carne vacuna» afirma el análisis.
Al analizar esta menor disponibilidad de hacienda, distingue factores estructurales de otros que son coyunturales.
Entre los primeros, sitúa «la disponibilidad de animales dentro del stock ganadero» mientras que, en la coyuntura, destaca la «mayor retención por parte de los productores, favorecida por un contexto de precios y expectativas que incentiva la prolongación de los ciclos productivos» .
Al hacer foco en el stock, advierte que luego de tres años consecutivos de caída en la producción de terneros, es cada vez más limitada la capacidad de extracción, «sin comprometer su evolución futura del rodeo».

RECRÍAS A PASTO. Una de las tendencias más claras observadas desde el año pasado, y que se ha profundizado durante la presente zafra, es la mayor permanencia de los animales en sistemas de recría pastoril.
En el reporte del Rosgan se estima que «la faena máxima sostenible para este año sería del orden de los 12,9 millones de animales».
Llega a ese número considerando que la producción de terneros permitiría incorporar, este año, de 14,4 millones de cabezas al stock nacional y que la tasa de mortandad promedio (3% para el rodeo total) equivaldría a aproximadamente 1,5 millones de cabezas.
Si esta proyección se confirmara, implicaría «una reducción cercana al 5% respecto de los 13,6 millones de cabezas faenadas durante el año pasado» señala el texto de la entidad rosarina.
Pero apunta que «al analizar la evolución de las faenas durante los primeros cinco meses del año, se observa una retracción aún mayor» . Según las estadísticas de traslado a plantas de faena, «la caída alcanzó el 11% interanual» .
Eso lleva a la analista a subrayar que, «además de la limitación estructural derivada del menor stock disponible, existe una retención de hacienda significativa por parte de los productores».
PRECIOS Y COSTOS. La retención en el campo es impulsada por los precios dela hacienda y por la posibilidad de reducir costos de alimentación aprovechando los recursos forrajeros, antes de la terminación a corral.
Explica, sobre este punto, que «una de las tendencias más claras observadas desde el año pasado, y que se ha profundizado durante la presente zafra, es la mayor permanencia de los animales en sistemas de recría pastoril» .
Apunta que este comportamiento es impulsado por los valores de la hacienda, y por la posibilidad de reducir costos de alimentación aprovechando los recursos forrajeros antes de la terminación a corral.
De acuerdo con los datos surgidos de las estadísticas de movimiento de hacienda, durante los primeros cinco meses del año fueron trasladados 4,57 millones de terneros y terneras desde los establecimientos de origen con destino a cría e invernada, un 13% menos que en igual período de 2025.
Expresado en términos relativos sobre el stock inicial disponible de esta categoría, esos movimientos representan el 32% del total, frente al 36% registrado un año atrás.
De manera que, además de la menor cantidad de terneros disponibles, la proporción de la oferta que efectivamente llega al mercado fue más reducida en enero-mayo de este año que en igual lapso del anterior.
No obstante, al momento de desagregar la información por sexo, queda en evidencia una marcada diferencia, y así lo detalla el reporte del Rosgan.
En el caso de las hembras, la retención se concentró principalmente en los establecimientos de cría. Las estadísticas muestran que una proporción importante de terneras permanece en los campos de origen y no ingresa al circuito comercial habitual.
Mientras que, en años anteriores, para esta época del año, los criadores comercializaban en promedio cerca del 30% de las terneras disponibles, actualmente esa proporción se ubica en torno al 16%.
CRECIENTE. Se intensifican los procesos de recría pastoril (particularmente en el caso de los terneros -machos-) como etapa previa al engorde a corral. Pero no se descarta que, a medida que avance el invierno, estos esquemas comiencen a enfrentar limitaciones por una eventual menor disponibilidad forrajera.
La oferta relativa de terneros, en tanto, muestra movimientos acumulados que representan el 47% del stock inicial de la categoría, frente a niveles cercanos al 43% observados en años anteriores.
Pero advierte que esto no implica menor retención. Interpreta que lo que cambia es el eslabón de la cadena al que son destinados. La retención de machos «parece estar ocurriendo» dice, principalmente en establecimientos invernadores.
Señala que, del total de terneros salidos de campos de cría, apenas 14% tuvo como destino directo un feedlot, mientras que el 86% restante ingresó a otros sistemas de recría. En años anteriores, alrededor del 21% había tenido los corrales como primer destino.
Apunta que este comportamiento «confirma la creciente intensificación de los procesos de recría pastoril como etapa previa al engorde a corral» .
Pero no descarta que, a medida que avance el invierno «estos esquemas comiencen a enfrentar mayores limitaciones derivadas de la menor disponibilidad forrajera» .
En el caso de las hembras, la retención observada a nivel de establecimientos de cría «podría constituir una señal temprana de recomposición del stock de vientres» dice el reporte.
Pero indica que aún no se refleja claramente en los registros de faena, si se tiene en cuenta que «las categorías de vacas y vaquillonas muestran caídas menos pronunciadas que otras categorías, manteniendo una participación relativamente elevada dentro de la faena total».
No obstante, no descarta que la menor salida de terneras registrada durante esta zafra pueda comenzar a reflejarse durante el segundo semestre del año.
Es que, si mantienen su participación relativa en los rodeos, será menor el ingreso de futuras vaquillonas a los circuitos de engorde.
Esto limitaría, posteriormente, la disponibilidad de hacienda liviana para faena, «lo que sentaría las bases para una eventual recomposición del stock reproductivo» finaliza el análisis del Rosgan.
FAENA BOVINA EN ARGENTINA RETENCIÓN DE TERNERAS ZAFRA 2026