SANIDAD
NORMATIVA
Dispuso la zonificación de las áreas expuestas, según su estatus sanitario respecto del parásito. También la clasificación de los establecimientos ganaderos situados en esas regiones.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) actualizó el Plan Nacional de Control Integrado y Erradicación de la Garrapata del Bovino, para optimizar los controles que ayuden a combatirla y resguardar las zonas libres en Argentina.
Los cambios, plasmados en la Resolución 655/2026 del organismo nacional, contemplan el fortalecimiento de acciones sanitarias en las regiones afectadas, con estrategias específicas, según la situación epidemiológica de la provincia y/o departamento.
Más abajo dejamos los enlaces para que puedas descargar la norma y los seis anexos que la acompañan. Por lo pronto, te adelantamos que, a través da la medida, el Senasa definió (entre otras cosas) tres categorías:
• Zona de Resguardo Sanitario (RS), correspondiente al territorio naturalmente libre del parásito. El objetivo, en este caso, es preservar el estatus sanitario, a través de tareas de vigilancia y medidas preventivas para evitar que ingrese.
• Zona de Erradicación (E), con presencia de garrapata, pero donde coexisten diferentes grados de infestación, desde zonas naturalmente libres hasta otras que están infestadas. En estas áreas el objetivo es reducir la prevalencia hasta lograr la total erradicación del parásito.
• Zona de Control Poblacional con Monitoreo Voluntario (C), donde la garrapata se encuentra distribuida endémicamente. En esos territorios, el propósito es controlar la carga parasitaria y evitar su dispersión hacia otras regiones.
Por otra parte, la resolución clasifica a los establecimientos por su ubicación, estrategia sanitaria, estatus y -en caso de corresponder- el grado de cumplimiento del plan de saneamiento, junto con los procedimientos y acciones sanitarias que deben realizar.
Teniendo en cuenta la problemática de la enfermedad, el nuevo plan pone énfasis en incorporar otras herramientas que componen el control integrado de garrapatas (CIG), como el control biológico del parásito y la incorporación de biotipos con resistencia natural, para una lucha sustentable (mayormente en la denominada Zona C).
Por otra parte, la nueva normativa establece la realización obligatoria de bioensayos garrapaticidas (test de sensibilidad) a todos los establecimientos que registren detecciones del parásito en sus tropas, ya sea en tránsito o en destino, así como también los establecimientos con focos crónicos en Zona E.
La resolución también establece que los titulares y técnicos acreditados en inspección y predespacho de tropas de los establecimientos ubicados en Zona RS deberán notificar de manera obligatoria los hallazgos de garrapata y efectuar una vigilancia epidemiológica a través del control de ingresos de tropas que provengan de zonas con presencia del ectoparásito.
Un reporte de prensa del Senasa puntualiza que «el nuevo plan nacional fortalece la sanidad de las producciones ganaderas» de Argentina, sobre la base de «cuatro pilares fundamentales: prevenir el ingreso de la garrapata en zonas libres del parásito; salvaguardar la inocuidad de los alimentos; evitar la diseminación de la resistencia a los productos garrapaticidas; y fomentar el control integrado de garrapata».
Descarga aquí la Resolución Senasa 655/2026
Descarga aquí Resolución Senasa 655/2026 Anexo I
Descarga aquí Resolución Senasa 655/2026 Anexo II
Descarga aquí Resolución Senasa 655/2026 Anexo III
Descarga aquí Resolución Senasa 655/2026 Anexo IV
Descarga aquí Resolución Senasa 655/2026 Anexo V
Descarga aquí Resolución Senasa 655/2026 Anexo VI
PLAN ERRADICACIÓN GARRAPATA DEL BOVINO SENASA ARGENTINA