VITIVINICULTURA
NEGOCIOS
Con los menores envíos de junio, la primera mitad del año dejó un retroceso, en volumen, de casi 32%, y de 21% en valor FOB. En mosto, las ventas se retrajeron 61%.
LOS PRECIOS promedio de toda la facturación del primer semestre quedaron en USD 3,50/litro, según datos provisorios del INV. Esto representa una diferencia positiva interanual de 15,6%. FOTO / ARCHIVO Revista Campo Andino & Agroindustria.

La caída interanual de poco menos de 43% que registraron en junio las exportaciones argentinas de vinos, deja a los primeros seis meses de este año con un retroceso de casi el 32% respecto del acumulado en la primera mitad de 2022.
Así surge del anticipo de comercialización de vinos y mostos en el mercado externo, un informe elaborado por la Dirección de Estadísticas Públicas y Relaciones Institucionales del Instituto Nacional de Vitivinicultura.
En cuanto a los números del sexto mes del año, precisa que el volumen total de vino exportado experimentó una caída de 42,7%, comparado con junio de 2022.
En el caso de los vinos de color, la merma fue de 41,3%; mientras que las remesas de blancos cayeron prácticamente a la mitad, ya que el volumen negociado en junio de 2023 fue 49,7% menor que en el mismo mes del año pasado.
En cuanto a las variaciones anotadas según la modalidad de envío, las ventas externas de vino fraccionado cayeron (siempre junio contra junio) 39,6%. En este caso, los de color anotaron un desempeño negativo de 39,7%, y los vinos blancos, de -38,8%.
Más complicadas aún estuvieron las colocaciones externas de vino a granel. El reporte del INV da cuenta, para esta modalidad, de un balance negativo de 53,7% el mes pasado, frente a junio ’22.
Los de color, quedaron con -47,2%; mientras que el volumen de vino blanco que salió del país, a granel, se derrumbó un 79,8% en junio 2023 comparado con el mismo mes del año anterior.
Con los datos de junio en la mano (que son provisorios, y pueden sufrir modificaciones por declaraciones juradas efectuadas fuera de término o por rectificativas que presenten los exportadores), es posible hacer un corte a la primera mitad del año.
De hecho, esa comparación está contenida en el reporte del I.N.V. Apunta, en ese sentido, que Argentina exportó en los seis primeros meses de 2023, 96,5 millones de litros de vino. Fueron 44,8 millones de litros menos que los enviados al exterior en igual período del año pasado.
Esto equivale a -31,7% interanual; retroceso éste que se explica por caídas de 29,8% en los vinos de color y de 41,3% en los blancos, comparando siempre la primera mitad de un año contra la primera mitad del otro.
En cuanto a la modalidad de envío, del total comercializado en el primer semestre, 74,5 millones (77,2%) corresponden a vinos fraccionados. Ese volumen resultó 26,8% menor que la suma de las remesas al exterior en la primera mitad de 2022.
El informe del I.N.V desagrega ese dato al precisar que la caída de los fraccionados de color fue de 27,1%, y la de los fraccionados blancos se ubicó (también con signo negativo) en 24,6%.
Los 22 millones de litros restantes -que representan el 22,8% de lo exportado en el semestre- quedaron registrados como vinos a granel. En este caso, el retroceso en las ventas fue mucho más significativo.
En efecto, el volumen negociado en esa modalidad se ubicó 44,5% por debajo de la suma de los seis primeros meses del ‘22. El volumen de vinos de color exportados a granel cayó 37,4%; mientras que los blancos cerraron el semestre con un 71,7% menos que el acumulado en la primera mitad del año anterior.
Los detalles del reporte seguramente dejarán tela para cortar, sobre todo a quienes están en la actividad. De todos modos, quienes protagonizan los negocios con el exterior regularmente son fuente de información, porque viene siguiendo la realidad día a día.
De todas maneras, vale apuntar un par de párrafos más para cotejar esos números que expresan volúmenes, con los que representan los dólares que corresponden a esas remesas.
En ese sentido, el Instituto Nacional de Vitivinicultura reporta un valor FOB (registro provisorio) de USD 337.485.000 para el acumulado del primer semestre 2023, frente a los USD 427.374.000 de igual lapso del año pasado. De manera que la mejora en los precios (porque la hubo) no alcanzó a neutralizar la fortísima caída en los volúmenes comercializados.
En efecto, de los montos antes apuntados se desprende que la suma del valor FOB de las exportaciones totales de vinos de Argentina cayó 21% durante la primera mitad de este año, en relación con el mismo período de 2022.
En cuanto a los precios, el informe oficial da cuenta de un promedio de USD 3,50/litro. Esto representa una diferencia positiva interanual de 15,6%, considerando la media de toda la facturación del primer semestre.
Al desagregar los números por modalidad de envío, surge que los fraccionados fueron colocados a un promedio de USD 4,23/litro (+9,1%); y los comercializados a granel llegaron a USD 1,00 (un dólar) por litro, lo que implicó una mejora de 21,9%.
Destaca, de paso, que en el lapso enero-junio ’23 aumentó el precio promedio de los vinos varietales y sin mención varietal, tanto fraccionados como a granel.
En otro orden, las exportaciones de mosto concentrado, hasta el cierre de junio, sumaban 15.949 toneladas, esto es, 61,2% menos en volumen que en igual período de 2022. Pero al comparar el ingreso de divisas, la caída se recorta al 50,3%. Esto se debió a que hubo una mejora en el precio promedio del mosto concentrado. «En el acumulado del año (el promedio) llega a 1.863,6 dólares/tonelada, y en junio se comercializó a un precio promedio de 1.905,5 dólares por tonelada», consigna el informe del INV.
EXPORTACIONES DE VINO DE ARGENTINA