FRUTOS SECOS

ESTUDIO

Avanzan en el monitoreo fenológico del pecán en el noreste de Argentina

3 de junio de 2026

Un equipo de investigación del INTA Concordia -Entre Ríos- realizó un relevamiento fenológico y de la calidad del fruto en cinco cultivares de esa especie. Los resultados del estudio aportaron información integral y estratégica para la planificación, el manejo agronómico y la poscosecha.

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El pecán es un frutal en expansión que ha adquirido creciente relevancia en el noreste de Argentina, por lo que conocer el desarrollo fenológico del cultivo resulta fundamental para diseñar estrategias de manejo agronómico adecuadas.

En ese tema vienen trabajando investigadores del INTA Concordia, focalizándose en el seguimiento de distintas variedades cultivadas en las condiciones específicas del noreste de la provincia de Entre Ríos.

Con el objetivo de reunir datos locales sobre el comportamiento de la brotación y la floración del pecán, vienen realizando observaciones fenológicas en cultivares de interés comercial.

Para ello, los investigadores seleccionaron plantas en producción ubicadas en un lote comercial y efectuaron mediciones desde agosto hasta el inicio de la maduración del fruto.

Llevan adelante ese registro fenológico de manera sistemática en cinco cultivares de importancia para el NEA: Shoshoni, Pawnee, Choctaw, Maramec y Desirable.

EL PROCEDIMIENTO APLICADO

Fernanda Rivadeneira -investigadora del INTA Concordia– precisó que «las observaciones se realizaron según la escala BBCH desarrollada previamente para pecán».

Explicó que es «un sistema que describe de manera estandarizada las distintas etapas de desarrollo fenológico del cultivo (de 0 a 9), acompañadas de un segundo valor que describe el grado de desarrollo dentro de cada fase» .

«Posteriormente al cuaje -agregó- se miden los diámetros ecuatorial y longitudinal de frutos ubicados en ramas previamente marcadas. Además, se evalúa la calidad del fruto al momento de su cosecha comercial».

CÓMO DISEÑAR LA PLANTACIÓN

De acuerdo con la investigadora, luego de tres años de registros, se obtuvo información fenológica específica para el noreste entrerriano, particularmente para el departamento Concordia.

«Esta información es inicial» aclaró; y adelantó que, a medida que sumen registros correspondientes a los próximos años de investigación, podrán «analizar mejor el comportamiento del cultivo».

El monitoreo permitió identificar etapas clave en cada cultivar. En este sentido, Rivadeneira explicó que «entre los principales aportes se identificaron las fechas de floración femenina y masculina de los distintos cultivares y su grado de sincronización» .

Señaló que esta información es «fundamental para la adecuada elección de los cultivares y su disposición en el lote, con el fin de asegurar una correcta polinización cruzada» .

COMPORTAMIENTO DE LA FLORACIÓN

Los estudios permitieron a los investigadores verificar que -como era de esperar- la floración puede presentar variaciones entre años dentro de un mismo cultivar en relación con la variabilidad del frío invernal.

En ese sentido, indicó que «en un año de mayor acumulación de horas de frío durante la dormición invernal se registró un inicio de brotación y una floración más tardíos» .

Determinaron además que, en un mismo ciclo, la duración de la floración femenina presentó variabilidad entre cultivares, mientras que la floración masculina mostró una extensión más homogénea.

EXCESO HÍDRICO Y TEMPERATURAS

La referente del INTA Concordia reveló asimismo la respuesta del cultivo a determinadas condiciones climáticas, Por ejemplo, registraron que «la ocurrencia de lluvias o excesos hídricos afectó negativamente las etapas de floración y cuaje» .

Sin embargo, «estas mismas condiciones favorecieron el crecimiento inicial del fruto y el desarrollo de los brotes» .

Por otra parte, «períodos de altas temperaturas combinadas con menores precipitaciones durante el verano, se asociaron con una mayor caída de frutos y una reducción en su calibre» .

Esto, dicho sea de paso, también es esperable. Claramente, condiciones propicias para una mayor evapotranspiración y con menos agua, derivan en un nivel de deshidratación que afecta el tamaño los frutos y, eventualmente, puede derivar en su desprendimiento.

Rivadeneira enfatizó que «el registro continuo de la fenología del pecán y su vinculación con la variabilidad climática interanual constituyen una herramienta clave para un manejo eficiente del cultivo y la planificación de prácticas culturales específicas» .

Por eso, «las mediciones fenológicas continuarán realizándose en próximas temporadas, con el fin de ampliar la base de información regional sobre el comportamiento de los cultivares» adelantó.

EVALUACIÓN DE FRUTOS COSECHADOS

Complementando estos estudios, en el laboratorio de postcosecha del INTA Concordia se evalúan las características físicas de los frutos de estos mismos cultivares de pecán de relevancia comercial.

En este sentido, Marina Panozzo -investigadora del INTA- explicó que «los parámetros considerados importantes durante la comercialización son: el peso seco del fruto, la relación largo-ancho, el color, el rendimiento de pepita y el grosor de la cáscara» .

Esto último «resulta relevante en el proceso de pelado» aclaró; y apunto -de paso- que «la cáscara gruesa está relacionada a frutos con menor rendimiento de la pepita» .

LO DESTACABLE DE CADA VARIEDAD

Con relación a estos cinco parámetros, las evaluaciones de los frutos de pecán realizadas en el laboratorio del INTA Concordia arrojaron los siguientes resultados:

Peso seco del fruto. En ese atributo se destacó el cultivar Choctaw. En el otro extremo, Pawnee y Shoshoni fueron los más livianos.

Largo-ancho. La mejor relación la mostró el cultivar Maramec, mientras que Shoshoni presentó el menor valor.

Color. En este caso, fue la variedad Pawnee que destacó por sobre las otras que fueron elegidas para el estudio.

Rendimiento de pepita. El valor más bajo lo evidenció Desirable. Esta variedad, junto con Choctaw, son las de mayor grosor de la cáscara.

Entonces, a pesar de que las nueces de las variedades Shoshoni y Pawnee resultaron más pequeñas, la parte comestible es elevada, según estas primeras conclusiones alcanzadas por los investigadores del INTA Concordia.

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