HORTALIZAS

CULTIVO

El área sembrada con hortalizas de invierno habría crecido 8,4% interanual en Mendoza

20 de octubre de 2023

El total puede haber superado las 18.700 ha, según estimaciones del Instituto de Desarrollo Rural. El ajo, con más de 13.800 ha, concentra casi 3/4 de la superficie total.

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LIDERAZGO. El cultivo de ajo sigue ocupando la mayor área cultivada con hortalizas de invierno en Mendoza. Consolida así su importancia en el PB agropecuario, derivada de la relevancia que mantiene entre los principales productos exportables de la provincia cuyana. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.


El ajo sigue liderando cómodamente el área cultivada con hortalizas de invierno en Mendoza, lo que ratifica su importancia en el producto bruto agropecuario regional, y explica -de paso- su posición entre los primeros rubros exportables de la agroindustria provincial.

La confirmación de su preeminencia entre los cultivos anuales, surge del informe elaborado por el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) de Mendoza (difundido por el área de Prensa del Gobierno de la Provincia), según el cual el ajo concentra 13.841 de las 18.738 hectáreas que habrían sido destinadas esta temporada a la siembra de cultivos de invierno en la provincia cuyana.

Estamos hablando de prácticamente el 74%. Y estamos hablando, dicho sea de paso, en potencial («habría crecido», «habrían sido…») porque la verdad es que hace tiempo ya que estos relevamientos del IDR vienen siendo cuestionados desde el sector privado.

LA CREDIBILIDAD DE LOS DATOS

Aunque todos prefieren no decirlo «en on», es un secreto a voces que, en varias temporadas, los resultados de estos informes son observados. Aunque también se reconoce «en off» que, en el caso de ciertos productos (como el ajo) que son objeto de negociación entre productores primarios y acopiadores o empacadores o exportadores, las cifras que conforman a unos, suelen no conformar a otros.

Es que, cuando llega el momento de empezar los primeros contactos antes de la cosecha (como probablemente esté ocurriendo ahora con el ajo… o empiece a ocurrir -sobre todo este año- antes que termine octubre) una de las partes quisiera desinflar los números de la estimación de área sembrada (porque se supone que, si es menor, habrá menos materia prima en el mercado y eso permitiría defender mejor el precio); y la otra parte preferiría números inflados (porque, en teoría, una probable oferta más abultada permitiría negociar precios más bajos con el tenedor del producto).

DIVERGENCIAS Y ATENUANTES

Pero no todos pretenden maltratar a los números para hacerles decir lo que no dicen. De hecho, hay temporadas en que las dos partes del sector privado coinciden en cuestionar los datos oficiales. No sólo los de la superficie sembrada con ajo. También las estimaciones de cosecha de algunas frutas (que vendrán, probablemente, a partir de los primeros días de diciembre).

Cabe señalar, no obstante, un par de factores atenuantes. O un par y medio. Uno es que, cuando la información oficial es objetada, pero con datos privados divergentes entre sí… es probable que los números del IDR se acerquen un poco más a la realidad.

Otro, es que no siempre el Instituto de Desarrollo Rural es provisto del presupuesto que les permitiría a sus profesionales (cuya capacidad reconocemos) desarrollar un trabajo de campo tan exhaustivo como para que sus conclusiones, si no indubitables, dejaran más conformes no ya a los protagonistas del negocio, sino también a los propios equipos técnicos (que -también «en off»- no siempre lo están).

Finalmente, un tercer factor atenuante, que en un punto tiene vinculación con lo anterior. Cuando no hay recurso humano o tecnológico suficiente y/o adecuado, hay que conformarse con lo que estén dispuestos a decir los referentes, o informantes.

Además (dicho sea de paso) no es cuestión de andar metiéndose en propiedad privada sin permiso, para verificar si lo que nos están diciendo es cierto. Pero el punto es (y éste es el punto) que, al parecer, una parte de la producción hortícola transitaría por el carril de la informalidad. No nos consta. Pero es lo que se dice…«en off».

Andaría por ese gris (o blue, si se lo prefiere) más cómodamente que otras producciones, que también podrían caminar más o menos a la par. Más cómoda, por ser cultivos que, a lo sumo, están ahí, visibles, durante… ¿medio año?

¿Cuánto hay de informal? Bueno, lo que no está registrado -si es que hubiera algo que no lo esté- no se puede cuantificar sin temor a equivocarse; y si no se puede cuantificar, difícilmente podría estar en estas estimaciones del IDR.

Pero es lo que hay, y se valora el esfuerzo. Aunque, al mismo tiempo, no está de más pretender llevar la vara más alta, si tenemos en cuenta que esta información es (o debería ser) una herramienta para la toma decisiones… y eso implica que hay plata el juego. Veremos qué dicen este año las partes del sector privado, con estos números en la mano.

LOS DEMÁS DATOS OFICIALES

Lo cierto es que, según la estimación del IDR, casi el 74% de la superficie sembrada con hortalizas en el invierno de 2023, está concentrada en cultivos de ajo. El resto, según el informe de Prensa, fue destinado «a la producción de zanahoria, cebolla, lechuga, arvejas, repollo y remolacha, entre otras».

El reporte señala que, del relevamiento -realizado durante julio y agosto- surgió que «la superficie con hortalizas de invierno se estimó en 18.738 hectáreas», lo que representa un «incremento de 8,4% en relación con (la estimación de) la temporada 2022″. 

«Esta temporada el ajo reunió 74% de superficie cultivada, con un total de 13.841 hectáreas. El resto de las hortalizas invernales (zanahoria, cebolla, lechuga, acelga, arveja, repollo, remolacha, entre otras) representa el 26% restante», indica, citando como fuente al IDR. 

CUÁNTO POR DEPARTAMENTO

Agrega que el Valle de Uco -San Carlos, Tunuyán y Tupungato- concentra 46% del total de la superficie cultivada con hortalizas de estación, con 8.541 hectáreas.

Le sigue la Zona Centro, conformada por los departamentos Guaymallén, Maipú y Luján de Cuyo, que sumaron 4.885 hectáreas, lo que representa el 26% de la superficie total cultivada en la provincia.

En la Zona Este (departamentos San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz), relevaron 2.524 ha (13% del total); en la Zona Norte (Lavalle y Las Heras), 1.724 hectáreas (9%); y en la Zona Sur (San Rafael, General Alvear y Malargüe), reunieron el 6% restante. 

POR ESPECIE, EN HECTÁREAS 

El informe elaborado desde el organismo, que depende del Ministerio de Economía y Energía de Mendoza, compara las áreas asignadas a distintos cultivos hortícolas este invierno, con las destinadas en el invierno de 2022. 

Según el reporte de Prensa, el repollo -con +345%- fue la especie cuya área cultivada anotó el mayor crecimiento interanual, en términos relativos. Durante 2022 el IDR registró un total de 49,3 hectáreas, mientras que este año esa cifra ascendió a 219,5 ha. Esto representa poco más del 1% del total. 

El área destinada al cultivo invernal de cebolla creció 121% entre una temporada y la otra, según el reporte. Pasó de 757,8 ha en 2022, a 1.673,8 ha en la siembra del invierno 2023.

Siguiendo ese criterio de asignar lugares en el ranking por orden decreciente de incremento relativo de superficie cultivada, el reporte ubica en tercer lugar a la zanahoria, que, con las 944,4 ha relevadas este invierno, superó en algo más del 50% a las 624 que había contabilizado el IDR en la siembra invernal de 2022.

El informe destaca que «si bien la producción de ajo mostró un repunte en cuanto a cantidad de hectáreas cultivadas en Mendoza, el crecimiento (relativo) fue mucho menor al resto». Es que las 13.840,8 ha estimadas este año, representan 4% más que las 13.300 que había estimado en 2022.

En cuanto al resto de las hortalizas, que representan un menor porcentaje de la producción anual de Mendoza, se pudo apreciar bajas -en cuanto a cantidad de hectáreas cultivadas en relación al invierno pasado- que van «de 5 a 60%». 

Sobre este último dato, «desde el IDR explicaron que la producción de arvejas pasó de 102,3 hectáreas en 2022 a 40,7 en 2023», añade. 

En baja, le siguió la producción de papa, con 41% menos de hectáreas (339,8 en 2022 vs. 199,8 en 2023), espinaca (-36%), lechuga (-23%), brócoli (-14%), acelga (-7%) y otras hortalizas con bajas del 5%.   

El reporte de Prensa de Mendoza (subido al sitio oficial del Gobierno de Mendoza este jueves 19 de octubre), cierra así: «Para ampliar estos y otros datos del informe, desde el IDR invita(n) a ingresar en https://www.idr.org.ar/relevamiento-horticola/.

Hasta este viernes 20, a las 23.27, ese link llevaba a una portada donde lo que aparece como NUEVO (sic) es el informe correspondiente a la temporada invernal 2022. El que tenga suerte, y se encuentre con los fideos y el tuco, que avise.

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