HORTALIZAS

COYUNTURA

El ciclo comercial del ajo comenzará a definirse en una semana o diez días

27 de noviembre de 2024

Arrancó en Valle de Uco la cosecha de los de ciclo más largo, que representan un 30% de la superficie cultivada. Expectativa por el tratamiento, en Brasil, de la tasa antidumping para el ingreso de ajo chino.

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HACE DOS SEMANAS o un poco más, empezaron a acelerar el ritmo de trabajo en los galpones. Habrá que ver los rindes en empaque, porque se sabe que no toda la materia prima es de buen calibre, y que la parte del ajo (cosechado) que todavía estaba en el campo cuando llovió, pudo haber quedado manchado. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.


Aguardando una presencia más firme de compradores brasileños (que hasta hace unos días no habían dado tantas señales como algunos esperaban), y con Estados Unidos ratificando su tonificada demanda tras algunas temporadas de acotadas compras en Argentina, los exportadores de ajo de Mendoza aceleraron el movimiento en los empaques porque… con más o menos clientes, la naturaleza no espera.

Y lo que indica la naturaleza es que, lo que queda por cosechar, son los ajos de ciclo más largo, que en su mayoría serán cargados de febrero. De manera que hay que apurar el proceso de lo que está en los galpones y lo que pudiera quedar en el campo, donde este año hubo un invierno como los de antes… y hasta un poco más largo quizás.

EL FRÍO LLEGÓ TEMPRANO

El ingeniero agrónomo Aldo López, del Proyecto Ajo del INTA, señaló que algunos cultivos quizás tuvieron problemas debido a que «el frío empezó muy temprano, el invierno fue inusualmente extenso, y no tuvimos mediodías con temperaturas suficientemente altas».  

En diálogo con Campo Andino, López explicó que eso «trajo inconvenientes para quienes demoraron la plantación» porque esas condiciones «limitan el crecimiento vegetativo al inicio de la bulbificación».

Esos productores probablemente se han encontrado con «un ajo de menos calibre que el del año pasado» apuntó el profesional, que desarrolla su actividad en la Estación Experimental Agropecuaria La Consulta (Mendoza) del organismo nacional.

Por lo demás, las contingencias climáticas parece que no tuvieron incidencia muy significativa. Recordó que «cuando cayó la última granizada en las zonas productivas, más del 50% del ajo ya estaba levantado, entonces, el daño puede haber sido más en calidad que en rendimiento».

Además, «no fue un año muy lluvioso», de manera que «no hubo mayores problemas sanitarios, por roya o alguna otra enfermedad de hoja». Luego «hubo algunas lluvias, que pueden haber manchado parte de la producción» admitió.

Eso «dependerá de si ese ajo estuvo muy verde, o un poco más seco, o si estaba o no bien tapado… pero recién se irá viendo a medida que se vaya procesando» en los empaques.

EVOLUCIÓN DE LA COSECHA

Los ajos tempranos de San Juan (morados, morados-chinos cosechados en septiembre) lograron valores muy interesantes según se comenta. Pero el volumen es tan escaso (irrelevante, en realidad), que no determina los precios de la temporada.

Es que, lo que se pague por ese primer ajo nuevo -que va exclusivamente al mercado interno- dependerá de lo que haya quedado (de cuán poco haya quedado) de la temporada anterior. El valor de la producción de la presente campaña, en cambio, dependerá de cómo arranquen los negocios con el exterior.

En San Juan empalman con la breve cosecha de esas escasas primicias, la de la producción normal (de morados y algunos blancos, producto de semillas que no han tenido tratamiento de frío) … entre principios y mediados de octubre.

Ahí, ya los precios habrían caído abruptamente. Las cifras… las sabrán los protagonistas del negocio, pero lo seguro es que siempre dependen, básicamente, de la calidad del producto, del tamaño, y del acuerdo que pudieran tener el comprador y el vendedor.

Después de la cosecha sanjuanina, hacia el 20 de octubre empezó la zona norte de Mendoza, y algo más tarde siguieron el Valle de Uco y San Rafael.

Lo cierto es que hoy, todo el ajo temprano -comúnmente denominado chino morado y chino blanco ya ha sido cosechado. Por otra parte, la semana pasada terminó la recolección de ajos blancos. Estos últimos ocupan un área relativamente limitada, del tipo mediterráneo y californiano.

Mientras que todos los ajos de ciclos más largos, se empiezan a cosechar ahora, al final de noviembre, para terminar -dependiendo de la zona- a principios o mediados de diciembre. Es un producto al que, preferentemente, se lo guarda para venderlo desde febrero en adelante.

Este ajo (que es de los tipos comerciales colorados, castaños) «representa aproximadamente el 30% de la superficie cultivada», estimó el ingeniero Aldo López. Su producción está «prácticamente concentrada en el Valle de Uco… y muy poco en el norte de Mendoza».

APURANDO EL PASO

Lo cierto es que en los galpones de empaque empezaron a acelerar el ritmo de trabajo recién en las últimas dos semanas, o un poco más.

A esta altura, ya tendrán más o menos claro cómo se perfilan los rendimientos en empaque, si están necesitando 15 kilos, 13 ó 18 (por poner algunos números) al momento de llenar una caja con 10 kg de contenido neto.

Eso dependerá de la calidad con la que haya ingresado la materia prima. Si prevalecen los calibres más chicos, o parte del ajo se manchó en poscosecha, necesitarán más que si el producto entró a la línea de selección con un standard más alto de calidad.

CÓMO VIENE EL NEGOCIO

El escenario del negocio en el plano internacional es lo que, en realidad, define los precios de la temporada.

Por un lado, la oferta remanente de las producciones –en contraestación- en países del Hemisferio Norte (el gran productor es China, que cosechó en abril-mayo-junio). Por otra parte, la cosecha del Hemisferio Sur.

Al margen de cómo evolucione el presente ciclo comercial, lo que se sabe hasta ahora es que el valor de la caja, en los principales mercados, está en nivel muy similar al de la temporada que pasó.

Eso, en alguna medida, podría complicar al sector, si se tiene en cuenta que el costo de la mano de obra aumentó en dólares, y que las tarifas de logística también sufrieron algún incremento.

Por supuesto, también hubo ajustes al alza en el costo de producción primaria, pero al igual que para el empaque y exportación, el precio de realización siempre tiene como techo el nivel que marca el mercado internacional.

Por lo pronto, se comenta que hay potenciales compradores norteamericanos y europeos recorriendo las zonas de producción. Pero no se ha visto una presencia relevante de importadores brasileños.

Esto… al menos hasta el último fin de semana, y según comentan en fuentes allegadas al sector exportador. Pero no habría que descartar algún contacto telefónico, considerando que la larga historia de vínculos comerciales, en muchos casos permite abrir las conversaciones sólo con levantar el tubo.

De todos modos, hasta ese momento al menos, el tema generaba alguna inquietud, porque Brasil concentra el 70% del ajo que exporta Argentina (lo que equivale a decir: Mendoza, y en menor medida San Juan).

EL «FANTASMA» CHINO

El caso de Brasil tiene otra particularidad. Es la persistente amenaza comercial de China con precios que siempre son llamativamente bajos, un tema que preocupa tanto a empacadores y exportadores argentinos como a quienes producen y empacan en el vecino país.

En los últimos días, las autoridades de Brasil se aprestaban a debatir, como ocurre cada año, la continuidad de la tasa antidumping que grava el ingreso al Mercosur de mercadería del lejano Oriente a valores que, algunos años, se sitúan por debajo de los costos locales de producción.

En este tema vienen trabajando, en forma conjunta, la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajos, Cebollas y Afines de Mendoza (ASOCAMEN) y la Asociación Nacional de Productores de Ajos (ANAPA) de Brasil.

El propósito es acercar argumentos a los ámbitos oficiales del vecino país, en defensa de la medida de protección. La tasa actualmente vigente es de USD 8 por caja de 10 kg ingresada a Brasil y, junto con definir la continuidad del gravamen, las autoridades brasileñas deberán determinar el monto.

CRECE ESTADOS UNIDOS

Mientras tanto, Estados Unidos ha venido creciendo como destino del ajo argentino en los últimos 2 ó 3 años. «Eso hizo que el productor empiece a migrar hacia las variedades blancas tempranas» -explicó Aldo López- que son de la preferencia del consumidor norteamericano.

Apuntó que «recuperamos la producción de ajo blanco porque recuperamos a Estados Unidos como cliente» para ese producto.

Aclaró, eso sí, que el abordaje de cualquier mercado de ultramar requiere una gestión comercial y de logística para las cuales no todas las empresas están preparadas.

Por eso el referente del Proyecto Ajo del INTA insistió en que «el ajo de buena calidad siempre tiene mercado, aún en los más exigentes». Es un producto que «siempre vale; tiene su diferencial de precio».

Así, «tener buenas prácticas de manejo del cultivo y de post cosecha, hace que podamos acceder a mercados que están dispuestos a pagar un diferencial de precio, y estamos menos expuestos a los altibajos» que normalmente sufren los productos de calidad no diferenciada.

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