GANADERÍA
POLÍTICAS
La Provincia avanza, con la Fundación COPROSAMEN, en la detección de enfermedades de la reproducción, para mejorar índices de preñez y de destete.
A los fines operativos, el Gobierno mendocino se vincula con la Fundación a través de la Dirección Provincial de Ganadería, dependiente de la Subsecretaría de Agricultura y Ganadería del Ministerio de Economía y Energía de la Provincia.
El Plan permite a los ganaderos mendocinos realizar cada año -en forma gratuita- el diagnóstico de enfermedades venéreas en toros.
Las muestras son analizadas en el Laboratorio de la COPROSAMEN, la entidad de los productores que implementa los planes sanitarios ganaderos en la provincia.
A partir de la campaña 2020, el diagnóstico de enfermedades venéreas en toros del rodeo bovino mendocino experimentó un salto tecnológico que sitúa al Laboratorio de la Fundación COPROSAMEN entre los más avanzados a nivel nacional y en el primer lugar en todo el Oeste de Argentina.
Es que ha incorporado equipamiento que permite realizar esos estudios, por reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés), el mismo procedimiento utilizado -por ejemplo- para detectar COVID en humanos.
Desde el ámbito oficial, el director de Ganadería de Mendoza, médico veterinario Damián Carbó, señaló que el equipamiento incorporado para realizar estos estudios “es de altísima eficacia”.
Para comparar, recordó que hasta el año pasado “la identificación de la bacteria o el parásito se hacía mediante el uso del microscopio”, es decir que se determinaba por lo que pudiera ver el ojo humano a través de la lente.
En diálogo con Campo Andino, el funcionario indicó que ahora, este procedimiento permite identificar material genético del patógeno, por lo que “es una técnica de muy alta sensibilidad, que evita los falsos negativos”. Éste era un riesgo propio de la metodología anterior, por lo que hacía necesario verificar el resultado inicial, repitiendo el proceso.
Así, este nuevo procedimiento trae aparejada una ventaja para el productor ganadero. Es que, con extraer del animal una sola muestra, es suficiente para determinar si está enfermo o no, siendo que, hasta la campaña 2019, se tomaba una segunda muestra para verificar el resultado del primer análisis.
Carbó puntualizó que esto evita tener que salir de nuevo al campo a buscar los animales, reunirlos, encerrarlos y volver a muestrear, con lo cual “se ahorra mucho tiempo y dinero, porque no hay que volver a parar la rutina de trabajo, ni volver a pagar por la toma de muestras para un segundo análisis”.

DAMIÁN CARBÓ. El director de Ganadería de Mendoza destacó el impacto positivo de los avances tecnológicos incorporados por la COPROSAMEN en su Laboratorio de General Alvear. FOTO/GENTILEZA GOBIERNO DE MENDOZA.
El director de Ganadería dijo a Campo Andino que “la técnica de PCR tuvo muy buena aceptación por parte de los productores, porque interpretaron los dos beneficios que les daba: por un lado, la mayor sensibilidad y -por lo tanto- la precisión del resultado; y por otro, la medida en que facilitó el trabajo en el campo y el menor costo” que implica.
Carbó aseguró que “el criador valoró el hecho de no tener que encerrar los toros dos veces en el término de una semana o diez días… y en invierno, porque ésta es la época oportuna para tomar las muestras y hacer los análisis”.
Además, al no tener que volver a destinar personal para un segundo encierre ni regresar al campo con el veterinario, “se bajaron los costos del productor al 50%”, aseguró.
Cuando le consultamos cómo ha venido evolucionando la predisposición de los ganaderos mendocinos a cuidar la sanidad de sus reproductores, Damián Carbó nos dejó una frase que abre un escenario de optimismo hacia adelante. “Estoy viendo otro perfil de productor, con un criterio más empresarial, que releva datos y sigue más de cerca los índices productivos”, afirmó.
El funcionario reconoció que “en Mendoza tenemos fuertes vaivenes cuando nos pega el clima (las sequías han llegado a ser muy duras), lo que veces obliga a desarmar lo que se ha venido trabajando en sanidad, en selección…y hay que terminar ajustando la carga del campo”.
Pero valora que de esa misma debilidad parece surgir una fortaleza, “porque cada vez que ingresan a la actividad nuevos actores, inclusive cuando se da un recambio generacional” dentro del mismo emprendimiento agropecuario, “se ha ido profesionalizado la gestión, llevando muy al día los costos y los indicadores de productividad; y cuando se empiezan a tener en cuenta esas variables (una de ellas es la sanidad), los tiempos difíciles son más llevaderos y se pueden aprovechar mejor los buenos momentos de la actividad”.
Para acceder al Plan Toro, el productor tiene que solicitarlo en las delegaciones de la Dirección de Ganadería o de la Fundación COPROSAMEN.
Él mismo fija la fecha de entrega del material en el Laboratorio, habiendo coordinado previamente, con el veterinario que lo asesore, la toma de muestras en el campo.
EL ANÁLISIS DE ESAS MUESTRAS NO TIENE COSTO PARA EL PRODUCTOR, alcanzando a la totalidad de los toros de su rodeo. Éste es el momento ideal para evaluar el estado sanitario de los toros, porque es cuando están inactivos, fuera de la época de servicio.
DIAGNÓSTICO DE ENFERMEDADES VENÉREAS EN TOROS DIRECCIÓN PROVINCIAL DE GANADERÍA DE MENDOZA FUNDACIÓN COPROSAMEN MÉDICO VETERINARIO DAMIÁN CARBÓ PLAN TORO