GANADERÍA
PRODUCCIÓN
La buena noticia, que contradice lo que se preveía, surge de datos preliminares de la campaña antiaftosa, que fue extendida hasta el 12 de junio en la provincia.
ALIVIO. Campos del secano semiárido del sur mendocino tuvieron mejor suerte que los del norte y el noreste de la provincia. Algunas lluvias -que no alcanzaron a suplir las carencias de casi tres años de seca- al menos alentaron una incipiente recuperación del pastizal. FOTO / Revista Campo andino & Agroindustria.
Luego de tres años de sequía, y contrariamente a lo que se esperaba, el rodeo bovino de Mendoza estaría dando las primeras señales de recuperación, debido -al parecer- a la tracción que viene ejerciendo la producción del sur de la provincia.
La buena noticia (a confirmar) surge de los datos preliminares de la Campaña Anual de Vacunación contra Fiebre Aftosa y Brucelosis Bovina y Certificación de Stock 2023 que, dicho sea de paso, fue extendida en toda la provincia hasta el 12 de junio próximo.
El operativo había comenzado el 13 de febrero y debía culminar el domingo pasado (14 de mayo), pero la Comisión Provincial de Sanidad Animal (Coprosa) solicitó al Senasa posponer el cierre.
El médico veterinario Federico Valli, director técnico de la Fundación Coprosamen (una de las instituciones que integran la Coprosa mendocina), dijo a Campo Andino que la prórroga fue solicitada «porque hay productores chicos, sobre todo del Valle de Uco (San Carlos, Tunuyán y Tupungato) que hacen sistema pastoril de veranada».
Señaló que «en el verano tienen los animales en la zona cordillerana, donde hay mejores pasturas, y cuando empiezan las primeras nevadas los bajan al llano, donde tienen algo de pasto para pasar el invierno».
Pero «no fue así este año porque, debido a la muy escasa disponibilidad de materia seca en el llano, han tratado de estirar lo más posible la veranada, y como es abajo donde tienen las instalaciones adecuadas…», llegó la fecha inicialmente establecida como final de Campaña sin que hubieran podido hacer un encierre en las condiciones apropiadas para vacunar.

REZAGADOS. Los últimos… de las últimas tropas del Valle de Uco que bajan de la veranada. En el llano escaseaba el pasto, y aprovecharon los valles cordilleranos hasta que llegaron las primeras nevadas. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.
Otro motivo por el cual pidieron la extensión fue que «en el norte de la provincia (en Lavalle y en el norte de Santa Rosa y de La Paz), la sequía es extrema». Valli señaló que «hay zonas donde no llueve desde el 2022, y los animales están tan débiles, que hasta se dificulta juntarlos por la pobre condición corporal en la que se encuentran». Apuntó, de paso, que «la mortandad ha sido considerable en esas zonas».
En el Sur, «llovió algo en marzo y abril, y en esos campos, con superficies que van más o menos desde 5.000 hasta 30.000 ó 40.000 hectáreas, cuando queda agua en algún ramblón, en alguna laguna… la hacienda no necesita bajar a las aguadas, y cuesta juntarla para vacunar».
El Dr. Valli recordó que «el año pasado vacunamos 449.565 animales en 4.214 unidades productivas, mientras que este año nos están faltando entre 140 y 150 unidades, la gran mayoría de pequeños productores, y alguno que otro mediano y grande, pero son los menos».
Lo cierto es que, con la mayor parte de la campaña ejecutada, «nos hemos sorprendido porque llevamos vacunados prácticamente la misma cantidad de animales que el año pasado… de hecho es muy probable que vayamos a vacunar algunos más».
Llama la atención porque «la verdad, suponíamos que iban a ser menos… por el impacto de la sequía, que ha provocado mortandad en algunas zonas, y que -es lo que presumíamos- iba a obligar a desprenderse de vientres y adelantar la zafra para cuidar el estado corporal de las madres que hubieran quedado, para darles más chances de volver a preñarse».
FEDERICO VALLI. El director técnico de la Fundación Coprosamen dijo a Campo Andino que «nos hemos sorprendido porque llevamos vacunados prácticamente la misma cantidad de animales que el año pasado… de hecho es muy probable que vayamos a vacunar algunos más». FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

El director técnico de la Fundación Coprosamen cree que, si el impacto de la seca no se refleja, como se esperaba, en números negativos, quizás fue porque los productores han reubicado parte de la hacienda (en mayor medida que otros años) en fincas del oasis irrigado.
Además, porque -al parecer- algunos ganaderos de las zonas más afectadas habrían arrendado campos en el Sur, porque estaban mejor provistos (o no tan desprovistos) de pasto, debido a que llovió un poco en San Rafael y General Alvear.
Es en esta zona, precisamente, donde se concentra la mayor cantidad de hacienda mendocina. Tal vez por eso no pesó tanto -en el número global- la difícil situación de los ganaderos del Norte, donde ya se venía viendo que el panorama era realmente crítico, y se reflejaba en índices considerables de mortandad y venta de vientres y de terneros, según interpreta Federico Valli.
RODEO BOVINO DE MENDOZA VACUNACIÓN ANTIAFTOSA