GANADERÍA

CRÍA BOVINA

Hay indicios de retención junto al encarecimiento de la reposición de vientres

2 de abril de 2026

Al cierre de marzo, la faena de hembras cayó alrededor de 10% interanual. A ello se suma la incipiente retención de terneras. Pero aumenta el costo de reposición, medido por la relación de precios entre la vaca de refugo y la vaquillona preñada.

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MÁS CARO. Salir al mercado para reponer vientres, implica asumir un costo 20% mayor -que el promedio de los últimos 15 años- si se relaciona el precio de la vaca de descarte con el de una vaquillona con garantía de preñez. Se interpreta ésto como un indicador de que el mercado de vientres nuevos está demandado, lo cual evidencia el interés de los criadores en fortalecer sus rodeos. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.


La ganadería bovina argentina, comienza a mostrar señales más claras de recomposición y fortalecimiento de los rodeos de cría, a partir de los últimos datos de faena y referencias iniciales sobre el ingreso de categorías menores a los feedlots.

La desaceleración de la faena de hembras (más la de vaquillonas que la de vacas) y una ligera disminución -interanual- del envío de terneras a los encierres (habrá que ver si esto último se confirma con el avance la zafra), surgen como indicios de los movimientos que hay en el primer eslabón de la Cadena.

Claro que, quienes tienen que salir al mercado de vientres productivos se encuentran con alguna variable que ha cambiado, al punto de encarecer el costo de reposición, por esa vía. Concretamente, cuántas vacas de conserva hay que vender para hacerse de una vaquillona con garantía de preñez (uno de los indicadores usuales en el negocio).


HAY INDICIOS de recomposición y fortalecimiento de los rodeos de cría bovina. Al cierre de marzo cayó la faena de hembras (más la de vaquillonas que la de vacas). Por otra parte, en febrero se observó una ligera disminución -interanual- del envío de terneras a los feedlot.


MUY BUEN MOMENTO, «PERO…»

El tema es abordado en uno de los últimos reportes del Rosgan (el Mercado Ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario), cuya edición coordina María Julia Aiassa. En él, la analista parte de reconocer el contexto favorable en el que se devuelve el negocio de la cría.

Para determinar ese buen momento confluyen, básicamente, dos o tres factores. Por un lado, «precios muy atractivos» . Además, «buenas relaciones de compra de los principales insumos» y, por si eso fuera poco, «un contexto climático -en términos generales- favorable para los sistemas productivos».

Pero (siempre hay un «pero») advierte que «la reposición de vientres continúa relativamente cara respecto de los promedios históricos, y muy probablemente siga encareciéndose» .

VACA VS. VAQUILLONA PREÑADA

Sobre este último punto, pone el foco en la relación entre el valor de una vaca de descarte de aproximadamente 400 kg y el de una vaquillona preñada. «Es -recuerda- uno de los indicadores que habitualmente se analiza para comprender cuán demandado se encuentra el mercado de reposición» .

Tomando como referencia los precios promedio del mes de marzo, el mercado paga por una vaca conserva, en torno a los $2.000 por kilo, «lo que se traduce en unos $840.000 por cabeza de 400 kg» apunta.

En la otra punta, «el valor de una vaquillona con garantía de preñez, aunque con marcada disparidad», aclara- «puede situarse en un rango medio de entre $2,3 y $2,4 millones por animal» .

De esta manera, «el valor de compra de una vaquillona preñada equivale actualmente al valor de 2,8 vacas de conserva frente a una relación de 2,64 resultante un año atrás» subraya el reporte del Rosgan.

Ampliando la serie comparativa, «el promedio de los últimos 15 años para este mismo mes -apunta- se sitúa en torno a 2,35, lo que indica que, en la actualidad, la reposición de un vientre preñado resulta aproximadamente un 20% más cara que ese promedio».

SUBIÓ «LA VARA» DE LOS PRECIOS

Aiassa propone abordar el análisis desde otro punto de vista cuando observa que, «a diferencia de otros períodos, en los que la reposición se encarecía debido al bajo precio de la vaca de descarte», ahora, «se produce en un contexto de elevados precios para ambas categorías de hacienda».

«En pesos corrientes -indica- el valor actual de la vaca conserva prácticamente duplica (+91%) al registrado en marzo de un año atrás» . En tanto que, «el valor promedio de mercado de la vaquillona preñada muestra un incremento interanual del 102,5%» . Esto, acota, «frente a una inflación mayorista inferior al 30%».

QUÉ PODRÍA OCURRIR… AHORA

Hacia adelante, «por una cuestión estacional, deberíamos esperar una baja en el precio de la vaca» dice la referente del Mercado Ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Apunta que «en 10 de los últimos 15 años, los valores de mercado reflejan esta baja en las cotizaciones de marzo a abril» . Si así ocurriera, en este contexto «se encarecería aún más el costo relativo de reposición de un vientre» .

Recuerda que, «históricamente, a partir de abril-mayo comienza a ingresar al mercado un mayor número de hembras -tanto vacas como vaquillonas- que no lograron preñarse (…) y son destinadas a faena» .

VERSUS. Quienes tienen que salir al mercado a buscar vientres productivos para reponer, se encuentran con que esa opción sigue siendo de alto costo (en relación con los promedios históricos), y probablemente continúe encareciéndose. A valores de hoy, hay que vender más vacas de refugo para hacerse de una vaquillona con garantía de preñez.

HEMBRAS QUE FUERON A FAENA

En este punto recurre a los DTe informados por el Senasa, según los cuales, al cierre de marzo, la cantidad de hembras trasladadas directamente a plantas de faena totalizó a 1,378 millones de cabezas (38,5% vacas y el resto hembras jóvenes).

Comparando el acumulado con igual período del año pasado (1,530 millones), esto representa, preliminarmente, una caída del 10% en la faena total de hembras.

Al desagregar por categoría, surge que «mientras que los traslados de vacas se redujeron en un 5%, las vaquillonas muestran una caída del 10%» por lo que son las hembras jóvenes «las que explican, en mayor medida, la disminución del total» señala.

En el comentario se aclara que «estos datos deberán confirmarse con las cifras oficiales de faena que publique la Secretaría (de Agricultura, Ganadería y Pesca) para el primer trimestre del año».

Pero, mientras avanza el procesamiento de los datos oficiales, se apunta que «el indicador de traslados constituye una primera señal positiva en cuanto a la desaceleración de la faena de vaquillonas» .

LA RETENCIÓN DE TERNERAS

La analista del Rosgan le da una vuelta más al tema, al plantearse «cuánto influyen los actuales valores de reposición en la retención efectiva de terneras» .

Reconoce que es un dato difícil de cuantificar porque no es una categoría que ingrese directamente a faena. Pero «una aproximación -dice- puede lograrse a partir de la proporción de terneras que ingresan a feedlots en relación con los terneros machos».

En este sentido, «los datos reportados hasta febrero muestran una ligera disminución en la participación de hembras (41,9% frente al 43,6% promedio de los últimos tres años)». Apunta que este indicador «deberá ser revisado nuevamente con la publicación de los datos de marzo, mes clave en el inicio de la zafra» .

Sobre el final, Aiassa resume que «la cría se desenvuelve en un contexto favorable en términos de precios y condiciones productivas, aunque con una reposición de vientres que continúa relativamente cara respecto de los promedios históricos, y muy probablemente continúe encareciéndose» .

En paralelo, «los indicadores disponibles comienzan a mostrar señales de una menor presión de faena y una incipiente retención de terneras, dato que deberá confirmarse a medida que avance la zafra».

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