TECNOLOGÍAS
EXTENSIÓN
Tendrá lugar el jueves 24 de septiembre en el predio de la Experimental, en la zona rural de esa localidad del Valle de Uco. Variedades, uso de semillas «termoinducidas», control de podredumbre y riego, son algunos de los temas en agenda. La participación será libre y sin costo, pero requiere inscripción previa.

La Estación Experimental Agropecuaria INTA La Consulta convocó para este mes a la Edición 2026 de la Jornada Técnica de Ajo, que tendrá por escenario su predio enclavado en sobre la Ruta 40 vieja s/n, en la zona rural de esa localidad del Valle de Uco (más abajo dejamos enlace con la ubicación).
Fue programada para el jueves 24 de septiembre a partir de las 8:00 y se desarrollará «a campo» respondiendo al formato tradicional de un encuentro que reúne a productores, empacadores y exportadores de toda la Región; a proveedores de insumos y de servicios; y a técnicos del sector privado y del ámbito académico.
La Jornada se realizará en un contexto de cierta expectativa de mejora con vistas a una próxima temporada comercial que -hay que reconocerlo- recién comenzará a mostrar su perfil cuando empiece la definirse el escenario del mercado brasileño para el ajo argentino.
Por lo pronto, en estos días, compradores de Estados Unidos están sondeando el panorama en el Oeste de Argentina, para saber en qué zona están produciendo ajo más temprano.
Así, ese evidente interés en ir buscando compromisos para tener las primeras remesas en las plazas comerciales a las que proveen (en el Norte de América), despierta la expectativa de mejores negocios, entre productores y exportadores locales.
En este marco de ansiosa espera se desarrollará, dentro de tres semanas, la Jornada Técnica que será abierta y sin costo, aunque requiere registro previo (abajo dejamos enlace con el Formulario de Inscripción).
Un lugar relevante en el temario, tienen asignados los ensayos con variedades y procesos de mejoramiento genético desarrollados en la Experimental La Consulta, la unidad (dependiente del Centro Regional Mendoza-San Juan del INTA) que es referente nacional e internacional en el desarrollo de genética hortícola.
En esa materia siempre hay algo para ver allí, pese a que «ya tenemos muchas variedades que han sido inscriptas, seleccionadas… elegidas por los productores y subir un nuevo escalón (en el desarrollo de nuevos cultivares) es cada vez más difícil» señala el Ing. Agr. Aldo López, coordinador del Proyecto Ajo del INTA.
En diálogo con Campo Andino, el profesional indicó que, «junto con las que más impacto han tenido en la preferencia de los productores, vamos a mostrar algunas variedades de ciclo más largo, que probablemente vayan a ser requeridas en el futuro» .
NEGOCIOS. La Jornada se realizará en un contexto de expectativas de mejora con vistas a una próxima temporada comercial. Es cierto que la suerte del negocio dependerá de cómo se definan las ventas a Brasil, algo que se verá más adelante. Pero, por lo pronto, habría señales positivas a partir de la presencia de compradores de USA en Argentina, interesados en ajo temprano.
Es que «seguimos con la idea original del Proyecto, que es ofrecer variedades un poco más tempranas y -en la otra punta- la opción de poder trabajar con variedades cada vez más tardías» .
El Ing. López recuerda que «hace 30 años teníamos una ventana de 30 días de cosecha, y la hemos llevado a 51 días; pero la idea es que –a futuro– podamos ampliar a 60 días el período entre el momento de cosecha de la variedad más temprana y el de la variedad más tardía».
De esta manera, «con una ventana de producción -y de cosecha– pero también de conservación cada vez más amplia, tendremos la posibilidad de extender el ciclo comercial, desde la primera variedad cosechada hasta la última» apuntó el referente del INTA en esta materia.
Por lo pronto, estamos en condiciones de adelantar que los asistentes podrán ver -y acceder a la información preliminar- sobre el trabajo de selección y mejoramiento de variedades tardías de ajo castaño que hace varios años habían llegado desde Europa del Este.
Otro capítulo será destinado al manejo de semilla termoinducida. Aldo López adelantó a Campo Andino que, para esta edición de la Jornada Técnica, realizaron un primer ensayo con semilla obtenida de bulbos producidos (en la campaña pasada) a partir de semilla que -previo a la siembra- había sido sometida a tratamiento de frío.
Es lo que en el campo se conoce como semillas «hijas de semillas de frío» . Aunque no es una práctica generalizada, algunos productores han venido explorando esa alternativa, pero (al parecer) con resultados muy dispares.
Es (relativamente) más frecuente darle unos días de frío, para acelerar el proceso fisiológico que ocurre durante la dormancia y lograr cosechas más tempranas. Pero no es común usar ajo producto de esa siembra como semilla para la siguiente campaña.
Esto de usar las «hijas» no tendría tanto que ver (al parecer) con el costo del frío (de la termoinducción de cada generación de semillas). Sino más bien con que es un procedimiento que requeriría una logística diferente y saber cómo hacerlo. Esto podría ser lo que, de alguna manera, desalentaría la decisión de termoinducir la semilla todas las temporadas.
Lo cierto es que, con vista a esta Jornada de septiembre, en el INTA La Consulta decidieron ensayar esta alternativa. En efecto, el año pasado sembraron semilla termoinducida (y, como era de esperar, lograron anticipar la cosecha); y este año hicieron parcelas con «hijas» de esas «semillas de frío» .
«Vamos a ver cuáles son los resultados a esta altura de la evolución del cultivo» dijo el Ing. López en diálogo con Campo Andino. El propósito es determinar, en principio, tres cosas.
Por un lado, si esa semilla ha mantenido al menos parte de esa «precocidad termoinducida» (si se nos permite la expresión) de la madre y si, por lo tanto, será posible adelantar la cosecha.
Además, quieren saber si la incidencia del frío en la fisiología de la «madre» se refleja de alguna otra manera en la fisiología de la «hija» (que, obviamente, no fue termoinducida).
Por ejemplo, en el desarrollo del bulbo y, consecuentemente, en el rendimiento. Pero también si provocó alguna alteración que, eventualmente, pudiera reflejarse en deformaciones que dañaran la calidad comercial del producto final.
De modo que, si se puede cosechar antes (aunque fuera algunos días antes), sin perder calibre y sin riesgo de deformaciones… darle un «toque» de frío a la semilla el año anterior (y usar las «hijas» en la siembra siguiente) podría ser una opción interesante para avanzar hacia el objetivo de ampliar la ventana del negocio.
Por otra parte, López adelantó que «tenemos ensayos con un nuevo (para el ajo) herbicida de preemergencia que está siendo usado en otros cultivos, por ejemplo, en papa».
El objetivo es determinar «en primer lugar, si hay algún efecto tóxico y, por supuesto, si es apto para un buen control» de especies que compiten con el cultivo por la luz, el agua y los nutrientes.
Por otra parte, están evaluando el efecto de la termoterapia (para controlar podredumbre) sobre la fisiología y el desarrollo del cultivo del ajo.
Es para determinar cómo incide -en esos dos planos- la exposición del bulbo al calor (por encima de los 50°C, y previo a la siembra); procedimiento éste que está en experimentación para tratar la podredumbre.
El Ing. Aldo López aclaró que, en la Experimental, están estudiando el efecto fisiológico de esa exposición a altas temperaturas, pero no su capacidad de control de podredumbre, porque «en el INTA no infectamos el suelo para hacer ensayos» remarcó.
Aclaró, sobre este punto, que la capacidad de la termoterapia para controlar la enfermedad -que es su propósito original- está siendo evaluada en la finca de un productor que tiene problema de la llamada pudrición blanca.
La enfermedad (que está en expansión en las principales zonas ajeras de Argentina) es provocada por sclerotium, un hongo del suelo que representa la principal amenaza para los cultivos de ajo en el mundo.
Otro capítulo de la Jornada Técnica a campo contempla una demostración (no un ensayo) de riego por aspersión, considerando que hay productores que empiezan a girar la vista hacia esa alternativa.
Es que, si bien más de uno dice reconocer que el riego por goteo es más eficiente, el alto costo relativo que supone instalarlo en un cultivo de hortalizas los haría pensar en la opción la aspersión.
En la jornada, van a mostrar el funcionamiento de un sistema básico de aspersores montados sobre caños (fijos) regando con distintas pluviometrías.
Por otra parte, desde la Organización de la Jornada recogieron la preocupación del sector productivo a partir de los pronósticos meteorológicos según los cuales el fenómeno «El Niño» podría estar cobrando mayor intensidad cuando empiece la «arrancada» del ajo… o algunos días antes.
Sobre el punto, el Ing. López dijo a Campo Andino que «vamos a comentar cuáles son los sistemas de postcosecha que pueden ofrecer mayor protección frente a las lluvias copiosas que podamos llegar a tener».
De todos modos, aclaró que «hay cuestiones que no podemos controlar» advirtió. Apuntó en ese sentido que «el problema, cuando llueve, no es solamente la lluvia post cosecha; porque si llueve y no podés cosechar, y al otro día te pasa lo mismo… y al día siguiente también…el suelo está mojado y como no podés entrar tenés que esperar cinco o diez días más… lo último lo cosechaste tarde».
Más información: WhatsApp 2622-302832 | E-mail lopez.aldo@inta.gob.ar
Accede aquí al Formulario de Inscripción.
Accede aquí a la ubicación INTA La Consulta.
EEA INTA LA CONSULTA - MENDOZA ING. AGR. ALDO LÓPEZ - INTA LA CONSULTA JORNADA DE AJO A CAMPO 2026