GENÉTICA

TECNOLOGÍAS

Monitorean la clorofila para detectar cultivos más tolerantes a sequía

19 de agosto de 2026

Señalan que el procedimiento podría ser aplicado como criterio de selección en programas de mejoramiento genético orientados a desarrollar variedades más resilientes. Investigadoras del INTA destacan que esas mediciones pueden realizarse usando herramientas de bajo costo.

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Durante los últimos 50 años, la agricultura global logró incrementos en el rendimiento de cultivos como la soja, el maíz y el arroz a partir de mejoras en la arquitectura de las plantas o la distribución de su biomasa, mediante el mejoramiento genético.

Pero esas estrategias comienzan a acercarse a sus límites biológicos. Por esto, investigadores del Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales de INTAConicet se enfocaron en la fotosíntesis.

Pusieron «la lupa» sobre ese proceso (mediante el cual las plantas convierten la energía solar en biomasa) para evaluar si el monitoreo de las clorofilas permite identificar cultivos más tolerantes al déficit hídrico.

«Si medimos las clorofilas que tiene la planta, podremos deducir su capacidad productiva bajo estrés» señaló Mariela Monteoliva, especialista del grupo de Fisiología del Estrés Hídrico y Microorganismos (MEBA), que opera bajo la órbita del mencionado Instituto.

AGUANTADORAS. En cultivares tolerantes, la capacidad de una planta para mantener sus niveles de clorofila está directamente vinculada con su posibilidad de seguir produciendo frutos, granos o biomasa bajo estrés.

SON INDICADORES DE TOLERANCIA

La investigadora analizó resultados en distintas especies cultivadas y silvestres y concluyó que las clorofilas pueden funcionar como un indicador de tolerancia a la sequía.

Según explicó, es posible realizar el monitoreo mediante medidores portátiles de mano, técnicas de laboratorio de alta precisión -como HPLC- e incluso a través de sensores remotos.

Es sabido que, en la mayoría de los cultivos, la falta de agua acelera la degradación de las clorofilas, reduce la tasa fotosintética y, naturalmente, termina afectando el rendimiento final.

Sin embargo, quienes investigan han podido establecer que, genotipos tolerantes de soja, papa y cereales, son capaces de conservar niveles elevados de clorofilas aún bajo condiciones severas de déficit hídrico.

APLICABLE A LA MEJORA GENÉTICA       

«Las plantas que conservan su verdor utilizan la energía lumínica de manera más eficiente», señaló Carla Guzzo, investigadora del grupo.

A partir de esta relación, se considera que el contenido de clorofilas podría ser utilizado como criterio de selección en programas de mejoramiento genético orientados a desarrollar variedades más resilientes.

Según remarcaron las especialistas, en cultivares tolerantes, la capacidad de una planta para mantener sus niveles de clorofila está directamente vinculada con su posibilidad de seguir produciendo granos o biomasa bajo estrés.

UNA TECNOLOGÍA ACCESIBLE

Además del potencial agronómico, destacan la accesibilidad de la herramienta. Es que, el uso de medidores portátiles de bajo costo permite acelerar la identificación de materiales tolerantes sin necesidad de grandes infraestructuras ni equipamiento complejo.

Este aspecto es especialmente relevante para regiones y países con escasos recursos tecnológicos. A pesar de ello, «el monitoreo del contenido de clorofilas es una estrategia hasta ahora, subutilizada para identificar plantas tolerantes a la sequía», expresó Guzzo.

La información generada también podría contribuir a mejorar la eficiencia de los sistemas productivos en un escenario climático cada vez más impredecible, destacan las investigadoras del Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales del INTA-Conicet.

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