EL APIARIO

MANEJO

Multiplicar colmenas es clave para fortalecer el negocio apícola

5 de marzo de 2026

Especialistas del INTA-PROAPI sistematizaron criterios técnicos para hacerlo. Es un modo de trabajo que ayuda a acotar riesgos y ejecutar de manera más precisa cada etapa del proceso.

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Consolidada como una herramienta técnica clave, la multiplicación de colmenas permite planificar de manera ordenada el crecimiento de los apiarios, optimizar el control sanitario y genético, y mejorar el desempeño general del sistema productivo.

En realidad, es un procedimiento frecuente en el sector. Aunque no en todos los casos se toman en consideración ciertos detalles que pondrían al apicultor mucho más cerca de alcanzar esos objetivos.

Por eso es que, especialistas del Proyecto Integrado de Desarrollo Apícola (PROAPI) del INTA, sistematizaron criterios técnicos que, aplicados de manera adecuada, permitirán reducir riesgos y tomar decisiones más precisas en cada etapa del proceso.

CRECER DE MANERA ORDENADA

Es que, la multiplicación de colonias dejó de ser una práctica basada solo en la experiencia acumulada, para convertirse en una decisión técnica que ordena el crecimiento de los apiarios.

A partir de conocimientos generados y validados por especialistas del INTA, esta estrategia permite aumentar el número de colmenas o reponer bajas de manera planificada, con mayor previsibilidad y control sobre los resultados.

Según explicó Ezequiel Bertozzi -investigador del INTA Casilda, Santa Fe-, se trata de una «herramienta clave» para cumplir los objetivos productivos de cada temporada: aumentar el número de colmenas o compensar las pérdidas invernales.

CLAVES. Primero, definir los objetivos productivos. Luego, determinar la curva de floración y clima de la zona; cantidad y estado de colmenas existentes; y recursos materiales y logísticos disponibles para sostener los nuevos núcleos toda la temporada. A partir de allí, trabajar con colmenas sanas y fuertes, asegurándose (según el caso) la disponibilidad de zánganos maduros.

PLANIFICAR LA MULTIPLICACIÓN

«Cuando planificamos la multiplicación y disponemos de los insumos necesarios, minimizamos los riesgos, porque podemos determinar el estatus sanitario, la genética y vitalidad de las nuevas colonias» señaló.

Apuntó que, por el contrario, cuando el crecimiento del apiario se basa en la captura de enjambres naturales -cuya sanidad y genética desconocemos- el sistema se torna impredecible, lo que compromete su funcionamiento en el mediano plazo.

DEFINIR OBJETIVOS PRODUCTIVOS

Para el técnico, hay recomendaciones que los apicultores deben tener en cuenta para lograr una multiplicación exitosa. «Definir los objetivos de la temporada es la primera decisión» enfatizó.

En ese sentido, señaló que «para algunos apicultores, la prioridad será maximizar la producción de miel; para otros, aumentar el número de colmenas» . Ambas metas pueden coexistir, pero requieren un equilibrio ajustado a las condiciones del entorno y la capacidad operativa del productor.

LOS FACTORES CONDICIONANTES

Bertozzi destacó, asimismo, la importancia de identificar las limitantes del sistema. Entre ellas, la curva de floración y el clima determinan el ritmo de crecimiento de las colonias y el momento más adecuado para multiplicar.

A esto se suman el estado y la cantidad de colmenas disponibles (la verdadera «materia prima» en este proceso, remarcó el especialista) y los recursos materiales y logísticos necesarios para sostener los nuevos núcleos durante toda la temporada.

EN ESTO NO HAY QUE IMPROVISAR

Para el referente del INTA Casilda, una multiplicación exitosa se planifica con meses de anticipación. «Al apiario lo consideramos como la unidad de manejo, de manera que las prácticas se realizan en todas las colmenas al mismo tiempo» explicó.

«Por eso es importante conocer el estado sanitario y la fortaleza de las colmenas antes de multiplicarlo. Apiarios con colmenas enfermas o que hayan pasado estrés -enfatizó- no deben ser multiplicados» . 

También debe planificarse la provisión de reinas para constituir el nuevo núcleo, «ya sea mediante la incorporación de celdas reales, de reinas fecundadas o vírgenes» señaló Ezequiel Bertozzi.

UTILIZAR COLMENAS FUERTES

En cuanto al momento de la multiplicación, el investigador del INTA indicó que «en muchos ambientes, la primavera temprana ofrece ventajas: permite obtener colonias productivas ese mismo año sin comprometer el rendimiento de las colmenas madre».

Pero hizo una advertencia: En cualquier caso, «es indispensable -aseguró- verificar la presencia de zánganos maduros, condición clave para el éxito cuando se utilizan celdas reales o reinas vírgenes» .

En este sentido, es recomendable «utilizar colmenas fuertes, con la cámara de cría completamente cubierta de abejas y al menos siete cuadros de cría» precisó el especialista.

«Trabajar con colmenas débiles puede generar pérdidas importantes y comprometer el desarrollo de los nuevos núcleos» advirtió.

Por último, para el método de multiplicación, Bertozzi recomendó elegir técnicas que se fundamenten en la biología de la abeja.

A modo de consideración final, puntualizó que el éxito no debe medirse únicamente por la cantidad de núcleos obtenidos, sino por su calidad.

Ese atributo puede ser evaluado por la capacidad de las nuevas colmenas de desarrollarse rápidamente y alcanzar una excelente productividad (en relación con el ambiente donde se desarrollan) sin afectar a las colmenas originales.

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