GANADERÍA
ESCENARIOS
La inquietud está implícita en el último informe de la Industria nucleada en CICCRA, nutrido con datos del cierre de junio sobre faena y producción de carne vacuna, y exportaciones del período enero-mayo. Además, el impacto de la brecha cambiaria en el precio de la hacienda en pie.
LIQUIDADOS. La participación de las hembras en la faena total siguió subiendo hasta llegar, el mes pasado, casi al 50%. Fue el tercer registro más alto para junio, en 35 años. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

Una fuerte caída interanual en los registros de faena de hacienda vacuna en junio, incluida la creciente participación relativa de las hembras (el tercer registro más alto para el sexto mes, en 35 años), se destacan entre los indicadores del impacto que ha tenido la seca en la producción ganadera de los últimos años.
El tema está planteado en el reciente Informe Económico Mensual difundido por CICCRA (la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina), en el que se abordan tópicos como la faena vacuna y producción de carne; consumo interno; exportaciones de carne vacuna; dinámica del precio de la hacienda y de los precios minoristas.
El reporte, elaborado bajo la dirección del presidente de la entidad, Ing. Miguel Schiariti, señala que «la corrección del stock de madres registrada el año pasado, y el impacto negativo de la falta de agua y alimento suficiente», retrajo fuertemente la disponibilidad de hacienda para faenar en lo que va de 2024.
Es una situación inversa a la registrada al cierre del primer semestre del 2023, cuando, «la venta anticipada de hacienda y la liquidación de vientres, habían ubicado a la producción de carne vacuna en el lugar más alto de los últimos 35 años» .

JUNIO vs. JUNIO. La faena de hacienda vacuna registró, el mes pasado, el nivel más bajo en los seis primeros meses de 2024. En relación con junio de 2023, anotó una caída de 22,1%.
Antes de entrar en el detalle de las cifras que muestran el desempeño que ha tenido el sector en junio y en el primer semestre del año, queremos detenernos en un tema ya no relacionado con lo que pasó, sino con lo que cabe esperar, a partir (sí) de esos datos duros que reflejan lo ya acontecido.
Es que, «lo ya acontecido» muestra que, al comparar el corte al primer semestre de los últimos años, surge inevitablemente el interrogante sobre lo que cabe esperar para ciclos venideros: ¿De dónde van a salir los terneros de, por lo menos, las dos siguientes zafras?
Porque, un dato es que la participación relativa de las hembras en la faena anotó, en junio último, el tercer registro más alto para el sexto mes, en 35 años.
Pero otro (u otros dos o tres) surgen del gráfico elaborado por CICCRA para la serie junio 2003 a junio 2024 (en este último caso con guarismos provisorios) sobre datos tomados de los registros de la (ex) ONCCA, de (ex) Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, y estimaciones propias.
Uno es que, en la mitad de esos «22 junios», (11 sobre 22) la participación relativa de las hembras en la faena total ha estado por encima del intervalo crítico considerado necesario para sostener el stock.
Otro. Si acortamos aún más la serie, y la traemos más cerca del presente, tenemos que, en 6 de los últimos 7 junios, el porcentaje de hembras sacrificadas, sobre la faena total, se situó por encima de esa franja que no es prudente superar, y que va (hay acuerdo en esto) del 43% al 45%.
Finalmente, ese gráfico muestra que llevamos tres años consecutivos con números en rojo, comiéndonos o dando de comer a otros, prácticamente la mitad de las hembras del rodeo bovino nacional.

Esto, obviamente, repercute negativamente en el stock de vientres y en la capacidad productiva del rodeo de cría. Algo que se evidencia, asimismo, en datos tomados de otras fuentes y que, proyectados, permiten prever zafras comprometidas al menos para los dos ciclos por venir.
Lo comentamos hace unos días a partir de los datos de la última campaña de vacunación antiaftosa en Mendoza que, si bien tiene una participación poco relevante en total del rodeo bovino nacional, es una muestra de lo que, efectivamente, ocurre -también- en otras regiones del país.
Al cierre del operativo, el 24 de junio, los registros acusaban una disminución de las dosis aplicadas a hembras y crías en la provincia andina. De manera que, con menos vacas, vaquillonas… y terneras (para eventualmente ir recomponiendo el plantel) es poco probable una recuperación, al menos en los dos ciclos siguientes. Por aquí dejamos el enlace para acceder a esa publicación.
Es cierto que no es cuestión de meter más vacas al campo. Lo importante es lograr un mayor porcentaje de vientres productivos. Pero eso, por ahora, no se ve, porque el índice promedio de preñez y la tasa de extracción, a nivel nacional, no terminan de arrancar.
Tampoco hubo -hasta al momento, al menos- tanto interés -o posibilidades, y según las zonas- en consolidar el plantel. La foto con la abrimos esta publicación no está ahí por casualidad (aunque de esto se van a enterar quienes hayan llegado hasta este párrafo).
Esa imagen la tomamos en el remate del 10 de mayo, durante la edición 2024 de la Fiesta Nacional de la Ganadería de Zonas áridas, en General Alvear (al sur de Mendoza). En la pista se ve un lote que vaquillonas con garantía de preñez que «siguió de largo» .
Lo que un par de oferentes se manifestó dispuesto a pagar, estaba por debajo de lo que el propietario podía sacarles a esos animales, enviándolos a faena. Ése ha sido el panorama, al menos hasta la primera mitad del año, en algunas zonas ganaderas de Argentina.

ENERO-JUNIO. Al cierre del primer semestre, la comparación interanual de la faena total de carne vacuna durante el período enero-junio, acusó en 2024 un retroceso de 10,6%.
Volviendo al Informe Mensual de CICCRA, la «foto» de los números de junio último indica que la faena de hacienda vacuna se redujo a 1,027 millones de cabezas, el nivel más bajo en lo que transcurrió de 2024. Comparado con la actividad sectorial de junio del año pasado, surge una caída interanual de 22,1%.
Con estas cifras, en los primeros seis meses de este año un total de 359 establecimientos faenaron 6,556 millones de cabezas de hacienda vacuna. La comparación con el primer semestre de 2023 arrojó una retracción interanual de 10,6%.
Al momento de buscar razones, señala que «fue el factor climático el que explicó el paso de un pico a un valle de la faena de hacienda vacuna en apenas doce meses» .
Es de hacer notar que «la participación de las hembras en la faena total continuó subiendo» durante junio, hasta llegar al 49,9% (1,6 puntos porcentuales por encima de junio 2023. Es «el tercer registró más elevado para el mes de junio en 35 años» subraya el reporte de CICCRA.
En la comparación interanual, en tanto, las hembras faenadas fueron muchas menos que un año atrás. El total de 512.180 contabilizadas al cierre del mes pasado, representó un 19,5% menos que las que figuraban al 30 de junio de 2023.
Pero ese retroceso, en términos relativos, fue menor que el verificado en la faena de machos. Es que, las 515.100 cabezas que sumaron novillitos y novillos, representan una caída promedio de 24,5% (junio contra junio).
Las diferencias entre unos y otros no son tan significativas, ya que acusaron mermas interanuales de 24,6% y 26,8% respectivamente, apunta el informe.

En cuanto a la producción de carne vacuna, en junio fue equivalente a 232.000 toneladas res con hueso (t/r/c/h). En la comparación mensual se observó «una baja de 0,4% (corregida por número de días hábiles), explicada totalmente por el menor peso en gancho de los animales faenados», se aclara.
Frente a junio de 2023, surge una contracción de 22,1%, explicada en su totalidad por la disminución del número de animales faenados.
En los primeros seis meses de 2024 la industria frigorífica vacuna produjo 1,490 millones de t/r/c/h de carne, lo que significó una retracción de 168.000 t/r/c/h, equivalente a una caída de 10,1% interanual.
En el plano comercial, el Informe Económico Mensual de CICCRA resume datos del movimiento de la demanda en las plazas de destino de la producción nacional de carne vacuna.
Por un lado, y en relación con el mercado interno, resume que «al considerar el promedio móvil de los últimos doce meses, el consumo aparente de carne vacuna por habitante quedó en 48,0 kg/año en junio de 2024» lo que representa «una caída interanual de 10,4%» .
Ampliando el período considerado, el promedio de los primeros seis meses del año se ubicó en 44,7 kilos/hab./año, lo que resultó 16,7% menor al registrado en igual lapso de 2023.

Por otra parte, el reporte recoge -y refleja- los datos disponibles de exportaciones de carne vacuna y, al mismo tiempo, identifica como provisorios a aquellos sobre los cuales la información no ha sido cerrada.
En este último sentido, indica que las ventas al exterior «habrían sumado a 440.500 t/r/c/h en enero-junio de 2024» . Este volumen representaría «27.600 más (o +6,7%) que las registradas en el primer semestre del año pasado» . En este cálculo, el Informe excluye -y así lo aclara- los envíos de huesos con carne a China.
Deja de lado el potencial, en cambio, para asegurar que «en mayo las exportaciones de carne vacuna fueron equivalentes a 46.200 toneladas peso producto (t/pp); sin considerar las ventas de huesos con carne)».
Eso, comparado con abril, implica una caída de 5,5%, con lo que suma la tercera baja consecutiva. Las menores cantidades exportadas a China e Israel principalmente, y en menor medida a Chile, representaron una suma negativa que superó a la de los incrementos que anotaron los envíos a EE.UU., Alemania, Países Bajos, etc.
Por otra parte, al comparar las colocaciones en el exterior durante el quinto mes de este año con las de mayo de 2023, surge que el volumen retrocedió también, en este caso 14,4%. Aclara que «toda la contracción se explicó por la disminución de los embarques a China».
Tomando ahora los primeros cinco meses de 2024, en ese período la industria frigorífica argentina certificó exportaciones por un total de 259.000 t/pp de carne vacuna.
Con ello, y pese a la caída registrada en el quinto mes, entre enero y mayo de este año las colocaciones en el exterior resultaron 13,5% superiores a las de igual período de 2023.
El reporte que firma Miguel Schiariti hace foco en la relevancia de China como destino principal de las exportaciones argentinas de carne vacuna.
Señala que «el total exportado a China sumó 28.916 t/pp en mayo de 2024» lo que se ubicó «13,1% por debajo de la cantidad registrada en abril» y resultó «33,5% menor al total certificado en mayo del año pasado» .
«La magnitud de la contracción se reflejó en su participación en el total exportado» advierte, y lo pone en cifras: «Mientras en mayo de 2023 los envíos a China representaron 80,5% del total -puntualiza- en el quinto mes del corriente año fueron equivalentes a 62,5% del total, lo que arrojó una caída de 18 puntos porcentuales».
Entre los otros destinos, el de mayor relevancia fue EE.UU, hacia donde partieron 4.194 t/pp de carne vacuna en mayo pasado. Ese volumen superó en 49,1%, lo exportado en abril, y triplicó la cantidad enviada a USA en mayo de 2023.
En cuanto a la facturación por exportaciones de carne vacuna, en mayo de 2024 fue equivalente a USD 213 millones. En la comparación intermensual, ese monto fue 1,7% mayor que el sumado en abril, pero muy por debajo (-21,4%) al registrado en mayo de 2023.
En mayo, el precio promedio por tonelada peso producto de carne vacuna exportada se ubicó en USD 4.607 (+7,6% con respecto a abril). Pero, al compararlo con mayo de 2023, «se verificó una contracción del precio promedio de 8,2%» señala el reporte de CICCRA.
Considerando los primeros cinco meses del año, «los ingresos totales fueron equivalentes a USD 1.119,2 millones, con lo que se ubicaron 1,2% por debajo de los generados en el período enero-mayo de 2023″.
Finalmente (a los efectos de esta entrega, porque el reporte de CICCRA aborda otros tópicos y de manera muy detallada) nos cabe referir los datos que contiene en relación con el precio de la hacienda al cierre de junio.
Resume, en ese sentido y para tenerlo como referencia, que «el precio de la hacienda en pie comercializada en el mercado de Cañuelas recuperó la pérdida que había registrado durante mayo (+5,9%)» . Indica que «el promedio mensual se ubicó en $ 1.412,05 por kilo vivo».
«En la comparación interanual -añade- la suba llegó a 312,8%» . Cierra este punto señalando que «en un contexto de nueva ampliación de la brecha cambiaria, el precio del animal en pie subió en dólares oficiales, pero cayó en dólares libres» .
CICCRA FAENA BOVINA EN ARGENTINA FAENA DE HEMBRAS BOVINAS LIQUIDACIÓN DE VIENTRES BOVINOS MIGUEL SCHIARITI