APICULTURA

CAMPAÑA 23/24

Repuntaron los precios de la miel por el efecto de la mejora cambiaria

1 de febrero de 2024

Además, se recuperó la producción, sobre todo por la tracción que ejerció la flora de los campos del secano mendocino en zonas más favorecidas por las lluvias.

Comparte esta publicación |

Un escenario productivo sensiblemente favorecido por el clima y la mejora cambiaria traccionando los negocios con el exterior, crearon las condiciones para una marcada recuperación de buena parte del sector apícola mendocino, que le servirá para afirmarse en un 2024 que -como para todas las actividades- plantea un panorama de notable incertidumbre.

En realidad, el segmento del negocio que disfruta de las (nunca mejor dicho) mieles de este reacomodamiento, es el de la producción de miel. Las cabañas, productoras de material vivo, no tuvieron igual suerte. Quizás este año, con mejor ánimo -alentado por la mejora en los ingresos- el panorama cambie.

Es que sus clientes (que demandan reinas, núcleos y paquetes) son los apicultores focalizados en el negocio de la miel -y en menor medida en otros productos, como propóleos, etc.- que deciden repoblar colmenas o montar nuevos apiarios.

El tema es que esa decisión se toma cuando hay plata -por supuesto- y perspectivas de buenos negocios; y en 2023 no había mucho de una cosa ni de la otra. Eso se vio reflejado, entonces, en la menor demanda de material vivo.

Ésta -dicho sea de paso- es una actividad en la que se hacen fuertes apicultores de las provincias semiáridas del Oeste (Mendoza en particular), que han ido consolidando su know how, favorecidos también por un ambiente que garantiza óptimas condiciones sanitarias.

UN «OSCURO» 2022/2023

Poco menos que como la noche y el día es la diferencia entre lo que ocurrió en la campaña apícola pasada y lo que viene aconteciendo en la 2023/2024 porque, a esta altura del año anterior, estábamos hablando de otra cosa. Desde lo productivo y desde lo comercial.

Para resumirlo, en términos de la ecuación del negocio, podríamos decir que (al menos en la provincia de Mendoza) hubo menos producción, sobre todo de mieles claras, mejor cotizadas; y (en todo el país) precios deprimidos para las oscuras, que habían aportado la mayor porción de la oferta de la provincia andina.

Ampliando el concepto, la campaña anterior -desde lo productivo- fue atípica. Tanto, que hasta la flora apícola del secano -siempre expuesta a sequías y viento- llegó a sufrir el impacto de las heladas tardías. Esto pegó duro, por ejemplo, en especies como el algarrobo, que aporta el volumen más relevante de las más demandadas y cotizadas mieles claras.

TAMBIÉN EN LO COMERCIAL

Para colmo (y aquí entramos en lo comercial) esta frustración productiva se dio en una temporada (la anterior) en la que -como nunca antes, hasta ese momento- se había registrado tan amplio diferencial de cotización entre esas mielas y las oscuras, en términos de precio pagado al productor por sus entregas a granel.

No está de más repasar algunos números de lo que pagaban los acopiadores hace un año. Por entonces, estábamos hablando de $ 430 a $ 450 por el kilo de miel clara de no más de 45 micrones, hasta un máximo de $500 por kilo de una miel muy clara… (de la flor del limonero, por ejemplo), de alrededor de 30 micrones.

En la otra punta, por una miel oscura (por encima de los 45 micrones) los valores fluctuaban entre $ 250 y $ 280. En todos los casos, precios por kilo de miel entregada por el productor a granel, en tambores con un contenido neto de entre 304 y 308 kilos.

Esos $ 280, que era el máximo que por entonces percibía el apicultor por una miel oscura, era el mismo valor de dos años antes, y estaba muy lejos de cubrir los costos de producción, según nos decían referentes del sector. Ni el máximo que percibían -por la poca miel clara disponible- daba para afrontar los costos.

Ahora bien, este desajuste se explicaba, en buena medida, por lo que ocurría en el resto de la cadena. Por un lado, el escaso interés por las mieles oscuras en los mercados del exterior y, en el medio, la ecuación cambiaria de los exportadores argentinos.

En efecto, aunque el valor del mercado internacional (hablando de las mieles claras) estaba relativamente alto, el atraso cambiario generaba problemas de competitividad en el sector acopiador-exportador, que tenía que liquidar sus operaciones a una cotización oficial que era francamente irreal. Todo esto se reflejaba en el precio pagado al productor primario.

ALGUIEN «PRENDIÓ LA LUZ»

Más que prender la luz, parece que abrieron el grifo… y cerraron la puerta de la heladera. Porque, desde lo productivo, la salida de la invernada 2023 fue muy distinta a la anterior. Básicamente, llovió mucho más, y no hubo heladas, lo que mejoró considerablemente los rendimientos.

Alberto García Carbajo, apicultor de General Alvear (Sur de Mendoza) reconoce que «fue un año bastante bueno en lo productivo; las colmenas salieron bastante bien de la invernada y el campo fue muy generoso y hemos tenido una buena cosecha» de miel.

Aunque aclaró que «estuvimos atravesados por una situación crítica cuando empezamos el año apícola -hacia fines de julio/principios de agosto– con los precios de la miel que seguían muy bajos, y muy altos los costos de los insumos» .

En diálogo con Campo Andino, García Carbajo -que preside el Consejo de Administración de la Cooperativa Apícola El Chañar Ltda.– comentó, a modo de ejemplo, que «la cera estampada costaba entre $ 45.000 y $ 50.000 por caja de 10 kg, y el azúcar (la bolsa con 50 kilos) llegó a superar los $ 50.000».

Por el otro lado, los productores estaban recibiendo «$ 600 por kilo de mieles claras y $ 300 por las oscuras» con lo que la brecha entre ambas llegó inclusive a ampliarse un poco más respecto de la dispersión que ya había registrado en el verano de 2023.

Y UN DÍA… LLEGÓ LA LLUVIA

«Pero surfeamos la ola, porque la flora del campo respondió muy bien, fue explosivo… y a pesar de la muy alta enjambrazón que tuvimos, no hubo que estar alimentando las colmenas, como en otros años», puntualizó García Carbajo.

«Eso hizo que la arrancada fuera buena» -dijo, y detalló que «después, a fines de octubre, empezó una mielada muy linda en el campo…». Esto se reflejó en rendimientos promedio de «entre 25 y 30 kilos por colmena» dependiendo de la frecuencia y la intensidad de las lluvias en unas zonas y en otras.

Aclaró que los mayores rindes se dieron en buena parte del Sur de Mendoza (donde llovió más), y también en el secano de Lavalle y La Paz, pero en otros lugares ha sido de regular para abajo, por la escasez de precipitaciones, como en algunas zonas de San Rafael y en el Vale de Uco. Pero, «cuando empezaron los calores más intensos, se frenó mucho el ingreso de néctar».

SE NOTÓ LA MEJORA CAMBIARIA

García Carbajo -que, por otra parte, continúa presidiendo el Consejo Asesor Apícola Provincial de Mendoza– reconoció que, apenas comenzó a mejorar el tipo de cambio exportador, mejoró también el precio de la miel al productor.

En este caso, tratándose de un producto cuyo mayor volumen tiene por destino los mercados del exterior, en la medida que ciertas variables se acercan más a la realidad y van dejando, aunque sea de a poco, el terreno de la ficción, los números empiezan a acomodarse.

De hecho, ya en el tramo final del gobierno nacional anterior se había notado el impacto del «80-20» . Esto es, la liquidación -a los exportadores- del 80% de cada dólar ingresado, al tipo de cambio oficial (muy atrasado); y el 20% restante, a la cotización del dólar CCL.

Esa leve adecuación se reflejó en la tonificación del precio de la miel a granel -pagado al productor- que se ubicó entre $ 1.000 y $ 1.200 el kilo, según explicó el referente de la apicultura mendocina.

Hoy, después de la devaluación que dispuso el gobierno que asumió en diciembre, «tenemos un precio de $ 1.600 por el kilo de mieles claras, y de $ 1.400 por el de mieles oscuras», reveló.

En este nuevo repunte probablemente haya incidido -además de la mejora cambiaria adicional- algún movimiento en el mercado internacional. Porque, además de la sensible tonificación en los valores de las mieles claras, se da ese acortamiento de la brecha con el precio de las oscuras.

De hecho, en el sector (a nivel nacional) se está hablando insistentemente del surgimiento de contratos internacionales por la compra-venta de mieles oscuras. «Es probable que algo así haya pasado -dijo García Carbajo- por la medida en que se achicó esa diferencia» entre el precio de una y de otra categoría de producto, en términos relativos.

BIEN; PERO CON INCERTIDUMBRE

Aunque seguramente no será para tirar manteca al techo, la realidad es que las cosas cambiaron. Ahora el mercado está fluido y con buenos precios relativos. En este sentido, puso como ejemplo que «antes del aumento, era más bajo el precio de la miel que el del azúcar».

Apuntó que, para encontrar un antecedente, hay que remontarse a la década de 1990, durante la Convertibilidad, cuando también se registró esa relación negativa. En esta campaña, esa situación se dio desde la arrancada hasta que llegó la devaluación 80-20. A partir de ese momento, habrían comenzado a corregirse las distorsiones.

Ahora, si bien se duplicó el precio del combustible, por ejemplo (un insumo de mucho peso en el cuadro de costos de la actividad), el precio de las mieles claras creció poco menos del 170%, y el de las oscuras casi el 370%.

Desde lo productivo, si bien el cierre de enero marca el límite de la fase más intensa de cosecha de miel, el productor alvearense confía que «si en febrero bajan las temperaturas y aumentan las precipitaciones -cosa que están pronosticando- puede haber una mielada que, si bien será menor, nos va a permitir sumar algunos kilos más… quizás hasta la primera quincena de marzo».

García Carbajo remarco, en otro orden, la necesidad de tener una macroeconomía más estable para poder prever el año apícola, sobre todo «teniendo en cuenta que el 95% de nuestro producto se exporta, y los vaivenes nos complican» .

Comparte esta publicación |

COMENTARIOS


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*
*

Lo más leído

AGENDA
AGENDA COMPLETA