GANADERÍA

PROTAGONISTAS

«Vamos a sumar dos años muy complicados para la ganadería de Mendoza»

2 de enero de 2023

José Melis, recriador en General Alvear, advierte sobre el impacto de la seca, las malas políticas y la posición dominante de supermercados y frigoríficos.

PEPE MELIS espera «que llegue un nuevo gobierno, y una nueva política», porque «andamos como bola sin manija». FOTO/Campo Andino.


Es mendocino. Ganadero. Está en un segmento muy particular del negocio. Recría hacienda bovina, a campo…pero en pleno semiárido del Sudeste de la provincia.

Todo un desafío en un territorio agreste que, en ese punto, recibe apenas un promedio de 350 mm de lluvia por año. Aunque en 2022 tuvo que conformarse con un tercio de ese volumen. De febrero a octubre cayeron sólo 35 mm; en noviembre se sumaron otros 37; y diciembre cerró con alrededor de 30 mm. Un año muy pobre en lluvia… y en pasto.

Estos dos o tres datos sirven para tener idea de la delgada línea que hay entre la posibilidad de ir sobrellevando la actividad, o perder plata. El margen de error es muy escaso. Las decisiones tienen que ser muy meditadas y, cuando se toman, defenderlas a rajatabla.

Igual que en el plano de las ideas. En este caso, lo que dice el hombre, es lo que piensa (después de haberlo «masticado» lo suficiente), y esto se refleja en el diálogo que mantuvo con Campo Andino.

ASÍ PLANTEA EL NEGOCIO

José Pepe Melis tiene su establecimiento en General Alvear, al Sur de Mendoza, en la intersección de las rutas provinciales 203 y 205, lindante con lo que fue la Estación Ovejería del Ferrocarril San Martín (precisamente el ingreso es por la antigua estación ferroviaria).

Originalmente fueron dos campos: «Ovejería» y «El Facón». Suman poco menos de 5.000 ha. Están divididas en 12 potreros y hay 3 corrales con aguadas ubicadas de manera tal que, cada una de ellas, provee a 4 de esas parcelas.

En este esquema, Melis maneja tres rodeos distintos. Uno de vaquillonas, otro de novillos, y queda siempre un tercer bloque de cuatro potreros, para cabeza y cola de la tropa.

Allí hace recría de ganado bovino, con suplementación. «He probado con distintas categorías; este último año se compró ternero muy chico. La zafra 2022 fue producto de un año atípico, complicado para el criador, que tuvo que destetar muy temprano, con un rango de peso muy bajo. Hubo mucho ternero de entre 80 y 100 kilos», se lamenta.

Esa categoría «va al corral hasta llegar a los 130-150 kilos -explica- y a partir de ahí sale al campo, donde el animal cosecha la fibra y se le hace una suplementación en base a maíz y concentrado, o expeller de soja».

HA SIDO UN AÑO DIFÍCIL

En años anteriores estuvo haciendo esa recría «hasta 280 ó 290 kilos»; pero «este año, por cuestiones de mercado, se está sacando con menos peso (entre 240 y 250)» con «un proceso de terminación un poco más largo para atenuar un poco la pérdida… porque ha sido un año muy difícil para la recría», asegura.

José Melis afirma que «hemos trabajado a pérdida, porque el campo ha tenido una muy baja producción de pasto y, fundamentalmente, por el alto costo de la suplementación… estamos pagando $42 el kilo de maíz en el campo, y eso hace que el negocio sea inviable».

Explica que «hemos estamos entrando con terneros chicos, que hemos pagado $420 a $430 el kilo, y sacando animales que valen $320/$330 el kilo». De manera que, «la diferencia es muy grande, porque el aporte que puede hacer el campo -que es la parte más económica- ha sido muy escaso, y se ha tenido que suplementar mucho para mantener la condición corporal de los animales».


«La zafra 2022 fue producto de un año atípico, complicado para el criador, que tuvo que destetar muy temprano, con un rango de peso muy bajo. Hubo mucho ternero de entre 80 y 100 kilos». Pepe Melis. FOTO/Campo Andino.


LA SECA ACHICÓ EL RODEO

El productor sureño subraya que «la sequía ha sido muy grande, y esto se ha reflejado -me refiero a la ganadería de Mendoza, en general- en una disminución del rodeo muy importante, que lo veremos seguramente en la próxima campaña de vacunación». De igual manera, «en la próxima parición se van a reflejar los bajos índices de preñez que, seguramente, vamos a tener ahora, en el entore de este nuevo ciclo».

El ganadero mendocino resume que «vamos a sumar dos años muy… muy complicados, porque -por otro lado- el precio de la hacienda hace más de seis meses que está estancado… e incluso ha disminuido un poco, en el caso de la invernada». Además, «los terneros que están saliendo ahora, se están vendiendo al mismo precio… o menos, que en la zafra anterior».

O sea que «la actividad en su conjunto está pasando un momento muy difícil; y las perspectivas que se ven hacia futuro no son alentadoras, para nada». Según Melis, «hay situaciones que se explican por la sequía, pero otras no».

QUIÉN MANEJA EL NEGOCIO

La solución del problema «está fuera del alcance de los productores, porque el nivel de precios lo está manejando el segmento de terminación de la hacienda gorda para faena, que en un porcentaje muy alto está en manos de frigoríficos o cadenas de supermercados, que hoy son los grandes feedloteros del país».

Melis recuerda que «antes, las grandes cadenas de supermercados eran los compradores en el (por entonces) Mercado de Liniers». Pero «hoy no es así; la realidad está indicando otra cosa». Subraya que «hoy en día, son los grandes jugadores que tienen la mayor parte de la hacienda en terminación, y los que fijan el precio».

El ganadero sureño recuerda que «la salvación del productor es que el campo tenga pasto, que es el alimento de menor costo, y pueda ir regulando lo que vende en función del precio del mercado».

Pero «cuando está obligado a vender -como ahora, cuando prácticamente no hay invernada de novillos en los campos- el que pone el precio está en otro eslabón de la cadena». Melis señala que «es en ese eslabón donde hoy están pisando el precio, y si no se mueve el precio del gordo… de ahí para abajo tampoco se mueve».


«Creo que el IPCVA debería poner la energía, también, en seguir fomentando el mercado interno. El dinero destinado al desarrollo de nuevos mercados en el exterior se está tirando, porque la política económica que tenemos no sirve para nada». Pepe Melis. FOTO/Campo Andino.


LA ESTRATEGIA COMERCIAL

Por otra parte, «nos hemos dormido en los laureles con la promoción del consumo de la carne vacuna, y estoy viendo que el mercado interno no tracciona como en otras oportunidades».

Por eso, «creo que el IPCVA debería poner la energía, también, en seguir fomentando el mercado interno». Advierte, de paso, que «el dinero destinado al desarrollo de nuevos mercados en el exterior se está tirando, porque la política económica que tenemos no sirve para nada».

Apunta que «aún sin promoción, y contra el discurso de que la carne es cara, en los últimos meses aumentó el consumo en el mercado interno (pasó de 48 kilos promedio a 50); lo que pasa es que la realidad se impone, porque la proteína de alta calidad más barata que hay, en la Argentina, es la carne vacuna».

QUÉ CABE ESPERAR

Aunque aclara que es muy difícil afirmar, sin temor a equivocarse, cómo se comportará el mercado en los meses que vienen, José Melis no ve muy cercana la posibilidad de que falte hacienda o que los precios suban muy de golpe.

Es que -según su lectura y a pesar del repunte del consumo al que hacía referencia- ha caído mucho el poder adquisitivo de los ingresos de gran parte de los argentinos. «Hay un sector importante de la población que prácticamente ha sido marginado del consumo; gente que está viviendo de un plan, o que no tiene un ingreso más o menos acomodado».

«COMO BOLA SIN MANIJA»

De manera que, «hay que hacerse a la idea de que, en ganadería, estamos ante un año de transición… a pérdida», durante el cual «hay que tratar de mantenerse dentro del negocio -en el segmento donde esté cada uno- disminuyendo lo menos posible el stock que se pueda tener».

Así, «esperar mejores posibilidades, con la esperanza que siempre tenemos de que esto cambie, que llegue un nuevo gobierno y una nueva política, que es lo que estamos esperando desde hace mucho tiempo». Porque «todos sabemos que vamos a la deriva», reflexiona Pepe Melis. «Esperemos poder llegar a la orilla, atar el bote y empezar de vuelta. Pero hoy, andamos como bola sin manija, para cualquier lado, para donde le pinte a cualquiera…»

COMENTARIOS


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*
*

Lo más leído

AGENDA

08

abril

JORNADA DEL IPCVA

A CAMPO, EN BORDENAVE
«MÁS KILOS REALES EN EL
SUDOESTE BONAERENSE»

MÁS INFO

AGENDA COMPLETA