GANADERÍA
PROTAGONISTAS
Los Porcel-Manzano invirtieron en el Este de Mendoza para expandir la producción del ajo que exportan desde el Valle de Uco. Hace unos años dejaron de «enterrar» los verdeos que sembraban para recuperar el suelo, y ampliaron su cartera de negocios con la producción forraje y proteína animal.
GENTE DE TRABAJO. Aunque tienen un largo camino productivo por recorrer, Gabriel Porcel y su esposa Mariela Manzano ya saben que, cuando llegue el momento de bajar el ritmo, habrá quienes tomen la posta. Sus hijos Ludmila y Lautaro están a un paso (lo dicen ellos mismos) de integrarse al trabajo «como empresa de familia». FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

La notable repercusión que tuvo la tercera jornada de producción de forraje bajo riego en el Este de Mendoza puso en evidencia el creciente interés de productores locales y de otras zonas, en direccionar sus inversiones hacia cultivos que no son tradicionales en ese oasis de la provincia andina.
La numerosa concurrencia (más de 170 asistentes, en su gran mayoría productores y técnicos) que participó activamente del encuentro, no deja dudas sobre lo que se viene: la consolidación de un proceso de transformación de la matriz productiva rural en ese territorio.
Esas decisiones (de asignación de recursos financieros y técnicos) vienen priorizando, claramente, el cultivo de hortalizas y forrajes, en detrimento de la vid y de algunas especies frutales que, junto con el olivo, dan al Este mendocino una fisonomía que -en realidad- hace algunos años, paulatinamente, empezó a cambiar.
Algo de esto comentamos en los últimos días, al resumir algunos pasajes de ese encuentro que tuvo lugar en el Este mendocino. Por aquí te dejamos el enlace para que, si no tuviste oportunidad de leer nuestro reporte, puedas darle una mirada.
Un caso que -claramente- refleja este giro productivo, acaba de quedar expuesto, precisamente, en esa jornada técnica. El capítulo «a campo» del encuentro tuvo lugar en Finca La Florida, situada en Rivadavia (uno de los cinco departamentos que conforman el Oasis Este de Mendoza).
Los titulares del establecimiento, Gabriel Porcel y su esposa Mariela Manzano tienen base operativa en la localidad de Villa Seca (en el Valle de Uco), donde -entre otras actividades vinculadas con el agro- producen, empacan y exportan ajo a través de su firma: Comercial La Sebastiana.
EXPANSIÓN. Los Porcel-Manzano llegaron al Este desde Villa Seca buscando suelos aptos para la horticultura. Necesitaban incrementar la producción del ajo que empacan y exportan ajo desde el Valle de Uco, a través de su firma: Comercial La Sebastiana.
La empresa familiar (sus hijos Ludmila y Lautaro están empezando a sumarse al proyecto) necesitaba sumar kilos a su oferta exportadora (y darles un descanso a sus tierras valletanas), por lo que apuntaron al Este en busca de suelos aptos para la horticultura.
La cuestión es que hace unos 4 años (poco más), «dejamos de enterrar los verdeos» sembrados entre una temporada de ajo y otra, «para convertirlos en kilos de carne» dijo Gabriel Porcel en diálogo con Campo Andino.

DESDE EL INICIO de «La Florida» como establecimiento hortícola (al que se sumaría luego la producción de forraje) el desarrollo de la infraestructura de riego estuvo a cargo de ROLWIN S.A.S. Represa, sala de bombas, bombas, filtros, acueductos, y el riego por goteo para el ajo y los pivotes para el maíz, fueron instalados por la empresa con sede en Luján de Cuyo que trabaja en toda la provincia, aportando su reconocido know how en materia de eficiencia hídrica. FOTOS / Revista Campo Andino & Agroindustria.

Después, a los verdeos les siguió el maíz para picar y embolsar; compraron una primera tropa y, desde entonces, rotan la producción de ajo con la de forraje -y carne– bajo riego.
El forraje llegaba desde el lote contiguo al casco de la finca, donde este año hicieron unas 110 hectáreas de maíz; que habían sido sembradas «entre fines de octubre y principios de noviembre» y empezadas a picar «apenas iniciado marzo» indicó Porcel.
Previo al inicio de esta jornada técnica, cuando apurábamos el último sorbo del café (con el que los organizadores recibieron a los asistentes al encuentro), comenzaban a ingresar las cargas de maíz picado, para ensilar en las bolsas ubicadas entre el galpón y los corrales.
PASO DECISIVO. No tenían experiencia con el maíz… pero se animaron. Cultivado bajo riego, les permite mejorar el suelo (entre una y otra campaña de ajo), e integrarlo a la dieta para recría y engorde a corral de ganado bovino.
Desde hace tres campañas integraron al Ing. Agr. Gabriel Martínez, un mercedino (de San Luis), con el que vienen trabajando para optimizar prácticas de manejo que les permita bajar los niveles de sodio intercambiable en el suelo, lo que estaba limitando la infiltración de agua.
Aunque en estos días compartiremos los tramos salientes de la charla que tuvimos con el Ing. Martínez (acerca del cultivo), adelantamos que -al momento del diálogo- calculaba, para esta campaña, un rendimiento de unas 40 toneladas de materia verde por hectárea.

A LA BOLSA. Las cargas de maíz picado, para ensilar en las bolsas ubicadas entre el galpón y los corrales, llegaban de los lotes contiguos al casco de la finca. FOTOS / Revista Campo Andino & Agroindustria.

En este punto cabe volver sobre el diálogo con quienes fueron anfitriones en la jornada de Rivadavia. Mariela Manzano aseguró que seguirán ajustando detalles en el cultivo de maíz, pero aclaró que el límite lo ponen los tiempos propios de la producción de ajo.
En efecto, reconoció que haber arrancado a picar en ese momento puede haber sido un poco temprano; «pero ya en marzo tenemos que estar plantando el ajo» y, al margen del destino forrajero del material producido «el rol primordial del maíz es la rotación» por lo que «tiene que salir (en el momento oportuno)para que entre el ajo» enfatizó.

ALIANZA. El feedlot instalado en Finca La Florida tiene capacidad para 2.700 cabezas. Allí, engordan hacienda propia y prestan servicio de hotelería a un matarife del Valle de Uco que, al final de cada ciclo de encierre, se lleva todos los animales terminados en el establecimiento.
Desde que los Porcel-Manzano incursionaron en la actividad ganadera -con animales propios- sustentaron el negocio en una alianza estratégica con Ángel Cabalin, un matarife («y amigo», aclara Gabriel) del Valle de Uco, que faena en mataderos-frigoríficos de la provincia.
Hoy, los corrales de La Florida reciben tanto hacienda propia como la que ingresa el socio estratégico de Comercial La Sebastiana -que contrata el servicio de hotelería-.
Pero, todo lo que va saliendo terminado de La Florida, lo lleva el empresario valletano, «que lo comercializa a través de su empresa Carnes Valle de Uco S.A.» aclaró Mariela.

EL ENCIERRE. Con el maizal de fondo, los corrales de La Florida. En las últimas semanas había sido ocupada poco más de la mitad de su capacidad. A partir de ahora, con el ingreso de los terneros de esta zafra, esperan llegar a las 2.700 cabezas que pueden contener. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.
Al encierre enclavado en el Este de Mendoza ingresan animales con un peso de «entre 140 y 200 kilos, más o menos» dijo Porcel a Campo Andino.
La hacienda que llega a la finca es adquirida casi de manera excluyente a través de la firma Colombo y Magliano. La mayoría de los animales sonde La Pampa, yen alguna ocasión han comprado en remates realizados en la provincia de Mendoza, según señalaron los anfitriones.
En cuanto al número de cabezas en encierre, «en estas semanas ha fluctuado entre 1.400 y 1.700, pero la capacidad máxima es de 2.700» dijo Gabriel.
Los novillos salen, terminados, con un peso de 400 kilos promedio, según aclaraba más tarde el médico veterinario Mauricio López Huerta, que sigue de cerca la estrategia de nutrición en los corrales de La Florida.
Durante la jornada técnica, el profesional dio precisiones sobre la composición y el manejo de la dieta (también compartiremos -en una próxima publicación- lo más saliente de su exposición).

PRESENTES. Junto a Gabriel Porcel (izquierda) y su hijo Lautaro, los socios-gerente de Rolwin S.A.S., Martín Winterstetter y Ariel Roldán. Los titulares de la empresa de riego llegaron desde Luján de Cuyo a la jornada forrajera, que convocó a productores y técnicos de toda la provincia de Mendoza. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.
Gabriel Porcel reconoció que «hoy, el negocio cierra» . Recordó que «empezamos, hace 4 ó 5 años, en los peores momentos; los más críticos para la actividad». Desde entonces, «ha venido mejorando».
Sobre lo que cabe esperar hacia adelante, el empresario es optimista. «Creo que es un futuro muy bueno -subrayó- más, estando en Mendoza; porque en la provincia estamos produciendo pocos kilos de carne para el consumo que tenemos» .
Hablando de futuro… Los que vienen empujando de atrás le mezquinaban al micrófono, durante la breve charla que tuvimos con los dueños de La Florida.
Pero la niña de la familia se animó a soltar un par de señales que dan que pensar que (aunque aún con muchos años de su propio esfuerzo por delante) Mariela y Gabriel van a tener quienes tomen la posta.
«A nosotros nos gustaría seguir con todo esto» comentó Ludmila Porcel. «Mi hermano, Lautaro, es el que más tiempo pasa en las fincas -reconoció- pero en el futuro quisiera sumarme, porque nos gustaría seguir trabajando como un grupo familiar» reveló.
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