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Devaluación, recorte de gastos y suba de impuestos para afrontar la emergencia

12 de diciembre de 2023

Dólar oficial a $800 desde este miércoles, incremento de retenciones a exportaciones no agropecuarias y apertura de importaciones con un sobrecosto de la divisa, fueron parte del anuncio del ministro de Economía de la Nación, que dejó de lado precisiones y otros tópicos que -se espera- serán comunicados en las próximas horas.

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Una fuerte devaluación del peso frente al dólar, una marcada restricción del gasto por distintas vías y suba de impuestos para desacelerar el déficit fiscal y evitar la hiperinflación, y alguna mejora en asistencia social -en un intento por atenuar los efectos del ajuste sobre los sectores de menores ingresos- fueron anunciadas en la tarde de este martes por el Ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo.

El intento de achicar la brecha cambiaria implicó una contundente devaluación que llevó la cotización del dólar oficial a $ 800 a partir de este miércoles, mientras que, en paralelo, se dispuso un incremento del impuesto PAIS durante 12 meses que gravará la divisa para operaciones de importación las que, al parecer, quedarían liberadas, porque se adelantó el reemplazo del SIRA por un sistema estadístico y de información que no requerirá de la aprobación de licencias.

COMIENZO CON GUSTO A POCO

Los anuncios fueron pospuestos un par de veces a lo largo del día, hasta que finalmente alrededor de las 7 de la tarde llegaron con un mensaje grabado por el ministro Caputo que, en realidad, dejó gusto a poco, por la falta de precisiones sobre alguna de las medidas anunciadas (lo puntualizamos más adelante), y por la ausencia de temas que también requieren urgente definición.

Un par de horas después de difundido el mensaje -cabe aclarar- llegarían detalles adicionales a través de la cuenta oficial de X (ex Twitter) de la Cartera de Economía. Quizás el más relevante fue una declaración de intenciones: «La prioridad del Gobierno Nacional -decía el posteo- es alcanzar el superávit fiscal en el primer año de mandato».

En la apertura de su mensaje, Caputo enfatizó la gravedad del diagnóstico que había expuesto el presidente Javier Milei apenas asumido, este domingo; e ilustró con algunos números adicionales el concepto de la herencia recibida en términos de déficit fiscal e inflación reprimida y las consecuencias que son de esperar si no se toman las medidas anunciadas… y las que no anunció, pero que están en marcha.

MITAD VACÍA, MITAD LLENA

Haciendo foco en algunos de los temas centrales que dejó de lado el ministro en su mensaje, hay que reconocer que son de competencia del Banco Central de la República Argentina.

De modo que podríamos ver la mitad llena, y hasta valorar inclusive el hecho que haya respetado la incumbencia de la autoridad monetaria, en materia de política monetaria, tasas de interés y deuda (del BCRA).

Según ese posteo posterior al anuncio de Caputo, difundido desde el Ministerio, el Banco Central anunciará este miércoles, luego de su reunión de Directorio, medidas vinculadas con esas materias.

En realidad, entre esa reunión y los anuncios, habrá un encuentro con banqueros, para que no se enteren por los diarios en qué marco va a operar el mercado cambiario (que sigue con cepo); cómo piensa el Gobierno resolver el problema de los pasivos remunerados; y cómo encarar la recomposición de reservas del Central, que hoy están en rojo.

MENSAJE PARA EL FONDO

El tema de las reservas es clave. Hay muchas obligaciones por cumplir en el corto plazo. Vencimientos de intereses, deudas con importadores que ya no tienen crédito comercial con sus proveedores de insumos del exterior (lo que está paralizando parte de la economía argentina); giro de divisas de empresas extranjeras a sus casas matrices frenado durante los últimos cuatro años… etc., que suman montos millonarios.

No hay dólares, y hay que salir a buscarlos. De allí los contactos con el Gobierno de China (para ver si autoriza a usar el resto del swap), o la reunión con las exportadoras de cereales para tentarlas (con esta devaluación, precisamente), a adelantar algunos millones.

Además, el palenque de siempre… ande ir a rascarse: el Fondo Monetario Internacional. Hay quienes interpretan que, si -pese a las marchas y contramarchas a lo largo del día- finalmente Caputo dio ese mensaje que a algunos les dejó gusto a poco, fue porque no quería demorar más una clara señal (pública) al FMI.

Así, antes que Kristalina Georgieva se fuera a dormir (por la diferencia horaria, y como para darle tiempo a responder) Economía puso al aire el mensaje donde el ministro argentino declaró al déficit fiscal la madre de todos los males, dejando implícito (explicitado más tarde en el posteo del Ministerio) que «la prioridad del Gobierno Nacional es alcanzar el superávit fiscal en el primer año de mandato».

Efectivamente, la directora gerente del Fondo les dio «la bienvenida» a las medidas y las consideró «un paso importante para restablecer la estabilidad y reconstruir el potencial económico del país» .

En igual sentido, el staff técnico del organismo multilateral empezó por darle una manito a Massa al decir que «tras los graves reveces en política económica de los últimos meses» (…) lo anunciado ahora es «una buena base para proseguir las discusiones encaminadas a reconducir el actual programa respaldado por el Fondo».

Por supuesto que Caputo les contó antes que a nosotros lo que iba a decidir el Gobierno. Estuvieron de acuerdo, salieron a respaldarlo… y este miércoles, cuando el Directorio del Central se junte con los banqueros -y cada vez que haya que pedirle plata a alguien- saldrán a mostrar esos mensajes.    

A esta altura de día, ya todos sabemos lo que dijo Caputo, pero no está de más repasar los anuncios del ministro de Economía de la Nación.

LAS MEDIDAS ANUNCIADAS

* No serán renovados los contratos laborales del Estado que tengan menos de 1 año de vigencia.

No mencionó los centenares de pases a planta permanente que dispusieron funcionarios nacionales del Gobierno saliente, a lo largo de este año, y hasta pocas horas antes de dejar sus funciones.

* Será suspendida por un año la pauta publicitaria del Gobierno Nacional. En su alocución, el ministro reveló que, entre la Presidencia y los ministerios, el gasto sumó $ 34.000 millones.

* Será achicada la estructura de la administración central del Estado nacional. Los ministerios pasarán de 18 a 9; y las secretarías, de 106 a 54. Esto implicará -según dijo Caputo- una reducción de más del 50% de los cargos jerárquicos de la política y del 34% de los cargos políticos totales del Estado nacional.

Nada dijo, en concreto, sobre el futuro de las empresas públicas y organismos descentralizados.

* Reducción al mínimo las transferencias discrecionales del Estado Nacional a las provincias. Dijo el ministro que han sido usadas «como moneda» para intercambiar favores políticos.

No precisó cuánto es el mínimo ni qué criterio se aplicará para establecerlo.

* El Estado Nacional no va a licitar más obra pública nueva y va a cancelar (dejar sin efecto) las licitaciones aprobadas cuyo desarrollo aún no haya comenzado. Apuntó que «siempre ha sido uno de los focos de corrupción» y que, muchas veces, la plata -o parte de ella- «termina en los bolsillos de los políticos de turno o de los empresarios».

* Reducción de los subsidios a la energía eléctrica y al transporte. «Hoy el Estado sostiene artificialmente precios bajísimos en tarifas energéticas y de transporte a través de estos subsidios». Esos subsidios «no son gratis, sino que se pagan con inflación», dijo.

No aclaró de cuánto será la reducción de subsidios ni a qué segmentos de la población alcanzará ni -si hubiera una segmentación- con qué criterio serán estratificados los usuarios.

* Se mantendrán los planes Potenciar Trabajo de acuerdo a lo establecido en el Presupuesto del 2023. Se fortalecerán las políticas sociales que son recibidas directamente por quienes la necesitan, sin intermediarios.

Además, duplicarán la Asignación Universal por Hijo y habrá un aumento del 50% en la Tarjeta Alimentar.

* El tipo de cambio oficial para el dólar estadounidense pasará a ser de $800 por dólar.

A partir de allí habría una devaluación mensual. Probablemente sea parte de las precisiones que se aguardan para este miércoles.

* Habrá un aumento provisorio del impuesto PAIS a las importaciones y a las retenciones de las exportaciones no agropecuarias. Aclaró que, finalizada la emergencia, serán eliminados todos los derechos de exportación.

Por supuesto, sería demasiado pedir precisiones acerca de cuándo cree el ministro que finalizará la emergencia.

* Será reemplazado el sistema SIRA de importaciones por un sistema estadístico y de información que no requerirá de la aprobación de licencias. Esto, al parecer, significa más apertura (y, de paso, eliminar un potencial factor de corrupción, un tema que llegó al ámbito de la Justicia por presunta falta de transparencia en el sistema vigente hasta ahora).

También en este caso faltan precisiones… además de faltar los dólares. Claro que, si puede convencer a los chinos, a las cerealeras y al Fondo…

EL CONGRESO ESPERA

Todas estas son medidas que componen un paquete de emergencia (no un Plan, con mayúsculas), la mayoría de las cuales -si no todas- las puede decidir el Poder Ejecutivo, por decreto, y han sido dispuestas para neutralizar la crisis y empezar a acomodar las cuentas públicas.

Habría otras decisiones -seguramente serían desarrolladas en estos días- que deben pasar por el Congreso de la Nación. Básicamente, porque tienen que ver no con la mera modificación de alícuotas, algo que puede hacer el PEN por decreto, sino con la creación o la reinstauración de algunos impuestos… o exenciones.

Por ejemplo, la modificación de la reciente ley que eximió del pago del Impuesto a las Ganancias a trabajadores en relación de dependencia con más altos ingresos, para que vuelvan a tributar por ese concepto.

También estarían ajustando cambios en Bienes Personales (no sabemos en qué términos). Se habla, además, de una posible moratoria y blanqueo de capitales… y un tema de muy fuerte impacto en términos sociales (pero también como un capítulo de los de mayor incidencia en el déficit fiscal): las jubilaciones. Parece que proyectarían eliminar la fórmula de ajuste automático de los haberes jubilatorios, y facultar al Ejecutivo a actualizarlos por decreto.

Por lo pronto, este miércoles, los mercados (financiero y cambiario, sobre todo) dejarán ver señales acerca de cómo evalúan los primeros pasos de quienes han asumido el desafío de ayudarnos a salir de este laberinto. Es de esperar que tengan lucidez y la fortaleza para encararlo y, sobre todo, que nos dejemos ayudar

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