GANADOS & CARNES
ESCENARIOS
Por ahora, los terneros nacidos menos la tasa de extracción por faena y la mortandad natural deja al stock con un balance deficitario.
PRODUCIR MÁS. El desafío es lograr mayores tasas de procreo y destete y una mayor productividad por cada animal enviado a faena (más pesados y con mejores tasas de conversión). FOTO / GENTILEZA Senasa.

El persistente balance deficitario en el stock bovino de Argentina al cierre de 2025, refuerza la certeza -al inicio del nuevo año- sobre la necesidad de optimizar la productividad de los rodeos de cría y la tasa de conversión de los animales enviados a faena.
El tema es abordado en el último reporte del Rosgan (el Mercado Ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario), cuya edición coordina la analista María Julia Aiassa.
Señala que los últimos datos oficiales de faena no se corresponden con el eventual inicio del escenario de retención de hacienda que se esperaba para 2025, luego de superadas las restricciones climáticas de años anteriores.
Al repasar los guarismos informados, apunta que la faena de 13,6 millones de cabezas durante el año pasado representa una «reducción interanual de apenas un 2,5%» .
Detalla que, «considerando un stock inicial de 51,6 millones de cabezas, la tasa de extracción se ubicó por encima del 26%» . Admite que este indicador muestra una leve caída frente a los dos últimos ciclos, pero advierte que «permanece en niveles cercanos a los umbrales de equilibrio» .
PASO A PASO. El primero, será la retención de vientres útiles y el aumento de su participación relativa en el rodeo. Eso, sumado a una mejora en la tasa de procreo, aumentaría la disponibilidad de terneros para compensar la extracción.
Aiassa expone el siguiente razonamiento. En primer lugar, dice que «si el número de terneros nacidos anualmente se mantiene estancado entre 14,5 y 15,0 millones de cabezas, los ingresos al sistema representan, como máximo, el 28% del stock» .
Si a ese número le oponemos «una tasa de extracción por faena del 26% o 27%, más la mortandad natural del rodeo (que, según las condiciones, puede fluctuar entre 1 y 3 puntos porcentuales adicionales» el balance del stock «es claramente deficitario» concluye.

Pero la analista del Rosgan entiende que «el punto central no pasa por reducir la tasa de extracción» . Más aun, dice que «el desafío es generar las condiciones para que esta tasa pueda ser incluso más elevada, sin que afecte al rodeo nacional».
Recuerda que «países como Estados Unidos y Australia operan con tasas de extracción considerablemente más altas, cercanas al 35%» .
Pueden hacerlo porque logran «mayores tasas de procreo y destete» y «una mayor productividad por cada animal enviado a faena» .
Esto último se debe a que trabajan con animales más pesados y con mejores tasas de conversión, lo que hace «más eficiente la relación entre el nivel de faena y la producción de carne en función del stock disponible» .
EN PARALELO. Junto con mayores tasas de procreo y destete, deberían afianzarse los cambios en los sistemas productivos, orientados a reducir los períodos de engorde y a incrementar los kilos de carne obtenidos por animal en stock.
Sobre este punto, y al poner bajo la lupa la realidad argentina, el reporte señala que «en 2025, por segundo año consecutivo, se registró una recuperación gradual de los pesos medios de faena» . Junto con ello «un mayor ingreso de animales más jóvenes, tanto machos como hembras».
Entre enero y diciembre de 2025, la producción total de carne alcanzó 3,14 millones de toneladas de res con hueso. «Sobre un total de 13,6 millones de cabezas faenadas, el peso promedio por res superó los 231 kilos, lo que representa 3 kilos más que en 2024 y 5 kilos más que en 2023″, destaca.
Al mismo tiempo, aumentó la faena de animales de dos dientes dentro de las categorías jóvenes (vaquillonas novillos y novillitos). «En los últimos dos años -indica- su participación aumentó entre 1 y 2 puntos porcentuales, con una recuperación de entre 3 y 4 kilos promedio en el peso de res».
Aiassa interpreta que «estos resultados reflejan un cambio alentador en los sistemas de producción, impulsado en gran medida por el rol creciente de los procesos de recría» .

BUENA SEÑAL. En 2025, por segundo año consecutivo, se registró una recuperación gradual de los pesos medios de faena. Se interpreta que esto ha sido impulsado, en gran medida, por el rol creciente de los procesos de recría.
La disminución de la edad de faena de animales más pesados podría ser una tendencia; y un factor clave parece ser el mayor uso de grano, mayores ganancias de peso y una relación insumo/producto ampliamente favorable.
Este esquema podría sostenerse, al menos este año, si se confirman las estimaciones de una cosecha récord de maíz en Argentina (por encima de los 62 millones de toneladas, frente a los 50 M del ciclo previo) y en un contexto de abundante oferta mundial.
Según los cálculos de la analista del Rosgan, «en la actualidad, por cada kilo de animal terminado el feedlot puede reponer más de 15 kilos de grano, lo que representa una capacidad de compra superior al promedio histórico en más del 30%» .

Los buenos precios de la hacienda y la cómoda disponibilidad de granos alientan los procesos de terminación a corral, que parece estar complementándose muy bien con la consolidación de las recrías a campo.
El informe deja algunos números con los que apunta a respaldar esta afirmación. Señala que «en 2025, más del 76% de los terneros y terneras que salieron de los campos de cría (…) continuaron la recría fuera de los corrales» . Recuerda que ese porcentaje «ha crecido de forma sostenida durante los últimos tres años» .
Al mismo tiempo, subraya que «los feedlots muestran una participación creciente en la oferta de animales destinados a faena» . Detalla que el año pasado aportaron «33% de la faena total, frente al 32% en 2024 y al 30,6% en 2023″.
Sobre el final del reporte se destaca que parecen ir consolidándose «sistemas productivos más estables, con un complemento entre campos y corrales» que apunta al objetivo común de «aumentar la producción de carne por cada animal» .
La analista no deja de esperanzarse en un futuro escenario de retención de vientres útiles y el aumento de su participación relativa en el rodeo. Eso, sumado a «una leve mejora en la tasa de procreo» aumentaría la disponibilidad de terneros para compensar la extracción.
Confía que, en paralelo, se logren afianzar los cambios en los sistemas productivos, «orientados a reducir los períodos de engorde y a incrementar los kilos obtenidos por animal en stock» .
Dados todos estos factores de manera confluyente, «la ganadería argentina quedará sólidamente posicionada para avanzar hacia su tan anunciado despegue» cierra el análisis de María Julia Aiassa.
DESAFÍOS DE LA GANADERÍA ARGENTINA PRODUCTIVIDAD DE LA GANADERÍA BOVINA ARGENTINA STOCK BOVINO EN ARGENTINA