COMERCIO
ESTRATEGIAS
Operadores mayoristas mendocinos podrán ahora consolidar nuevas cargas y reenviarlas hacia el Sur, incluyendo otros productos locales y de otras regiones. Quedó abierta una «ventana» de cuatro meses bajo el esquema de «Mercados Zona Segura» para bloquear (a menor costo) el riesgo de eventual dispersión de Mosca de los Frutos en zonas libres de la plaga. Senasa e Iscamen vigilarán el cumplimiento del nuevo protocolo.
PROYECCIÓN. Desde el sector privado aseguran que, si se logra determinar la eficacia del sistema en términos sanitarios, y se incluyen otros productos, el impacto económico sería muy relevante. Calculan que más de 100 camiones diarios volverían a llevar cargas desde Mendoza hacia el Sur, por un valor que podría superar los $ 300 millones por jornada. Esto, potencialmente, se traduciría en un movimiento anual de más $ 100.000 millones derivado del comercio frutihortícola. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agropecuaria (Senasa) de Argentina, autorizó la incorporación del pimiento fresco con tratamiento cuarentenario, a las remesas de productos frutihortícolas desde Mendoza, bajo el esquema operativo de Mercados Zona Segura.
La habilitación (que estará vigente por cuatro meses) fue dispuesta luego de ponderar los resultados de una evaluación técnica realizada en forma conjunta entre el organismo nacional y el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen).
La medida abre la expectativa de productores y operadores de los mercados locales de concentración, de avanzar hacia la recuperación del histórico rol comercial de Mendoza como nexo entre el norte productivo y las provincias patagónicas, que (al igual que el Valle de Uco y el Sur de Mendoza) son áreas libres de Mosca de los Frutos.
Para proteger ese status sanitario, el Senasa dispuso, en su momento, restringir el ingreso de vegetales hospederos, como el pimiento salido de zonas endémicas. Y ocurre que los mercados mayoristas de Mendoza están concentrados en el norte de la provincia, que no es zona libre de Mosca.
De modo que estaba vedada la posibilidad de desarmar los cargamentos de productos hospederos de la plaga para consolidar nuevas cargas con una variedad de productos provenientes de otras provincias y con producción local.
Esta situación generó una pérdida de competitividad para los mercados concentradores locales, porque muchos compradores habían optado por abastecerse en otras provincias, incluso de producción mendocina.
VENTANA. La medida -vigente desde hace una semana- habilita este esquema de comercialización hacia las Áreas Libres de Mosca, acotándolo al período comprendido entre el 1° de julio de 2026 y el 31 de octubre de 2026.
Esa restricción quedaba sin efecto sólo si la carga era sometida a tratamiento cuarentenario con bromuro de metilo. El problema es que ese procedimiento elevaba significativamente los costos e impedía a los operadores mendocinos llegar al destino final con precios competitivos.
Ahora el pimiento fresco puede ingresar a las «Áreas Libres» bajo el esquema de Mercados Zona Segura, un protocolo no tan restrictivo que -se afirma- cumple la misma función en términos de protección fitosanitaria, pero a un costo considerablemente menor.
Desde el sector privado explican que el costo mayorista de un cajón de pimientos tratado en la llamada «burbuja sanitaria» (única posibilidad vigente hasta ahora), llegaba a cuadriplicarse respecto del valor regular.
Eso era así porque transportarlo requería una logística exclusiva; obligaba al «quiebre de carga» (no podía compartir espacio con otras especies); y la mercadería se deterioraba por trasbordos lentos y almacenamientos forzados, entre otras razones.
Desde el sector privado explican que el interés por incorporar al pimiento en este esquema que favorece la fluidez del comercio, se debe a su alta demanda estacional e impacto económico al Sur del Río Colorado, y «abre puertas» para el ingreso con otros productos agrícolas.
Desde los organismos fitosanitarios, en tanto, consideran que esta especie va a ser un «testigo» ideal para abordar casos de alta complejidad, con protocolos sanitarios relativamente simplificados (porque no es que la nueva operatoria quede exenta de procedimientos rigurosos).
De manera que (ensamblando ambos argumentos), al demostrar que se puede mover pimiento proveniente del norte del país de forma masiva, económica y con trazabilidad absoluta bajo el esquema «Mercado Zona Segura» se crea el «camino logístico» .
Eso sí, por lo pronto, la medida -vigente desde hace una semana- habilita este esquema de comercialización hacia las Áreas Libres, acotándolo al período comprendido entre el 1° de julio de 2026 y el 31 de octubre de 2026.
La decisión de limitar la vigencia de esta modalidad operativa esquema a esa «ventana temporal» responde principalmente a dos razones técnico-sanitarias y comerciales, consideradas clave.
Una, para reducir la probabilidad de compartir el espacio de almacenamiento con el pimiento local fresco que no haya pasado por el proceso cuarentenario, facilitando así los controles de Senasa e Iscamen.
Ese riesgo se acota ahora porque, durante el invierno y principios de primavera, la oferta de pimiento en los mercados mayoristas mendocinos proviene casi en su totalidad de otras regiones (especialmente del Norte Grande).
La otra razón, es poner a prueba el sistema. Las instituciones sanitarias y la Unión Frutihortícola de Argentina (UFHA) acordaron ese lapso para facilitar una evaluación técnica estricta. Durante estos cuatro meses, auditarán en tiempo real:
* La eficacia de los controles fitosanitarios en los mercados concentradores.
* La transparencia y cumplimiento de la trazabilidad digital exigida en las rutas.
* El comportamiento de los operadores y puesteros frente a los nuevos protocolos de bioseguridad.
Si el sistema demuestra un funcionamiento óptimo y libre de fallas durante esta ventana estacional, servirá de base legal y técnica para avanzar de forma segura en la incorporación de otros productos restringidos (como frutas de carozo o de pepita).
Las autoridades estarían evaluando replicar este mismo sistema de control e ingeniería de carga para habilitar paulatinamente a operar bajo este sistema con otros productos frutihortícolas bloqueados.
En efecto (mientras buscan ajustar la normativa de trazabilidad vigente para agilizar la redistribución de cítricos a gran escala, desde Mendoza), las autoridades fitosanitarias de la región estarían definiendo los protocolos técnicos para una lista de espera prioritaria.
En ella estarían, por un lado, el durazno y la ciruela. Serían los siguientes cultivos en la agenda, impulsados fuertemente por los clústeres productivos locales para recuperar compradores en la Patagonia.
Por otra parte, la palta, el membrillo y el higo se sumarían a la lista de productos del Norte, actualmente con restricciones de ingreso a Áreas Libres de Mosca de los Frutos. Trascendió (de fuentes no oficiales) que estarían evaluando incorporarlos bajo el esquema de control por bulto y seguimiento digital.
Según estimaciones que barajan en el ámbito de los mercados mayoristas, la ampliación del esquema permitiría recuperar un considerable número de compradores de las provincias patagónicas (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego) e inclusive de regiones del sur mendocino.
Al ponderar la ampliación del potencial comercial, calculan que más de 100 camiones diarios podrían volver a operar desde Mendoza, llevando cargas por un valor que llegaría a superar los $ 300 millones por jornada. Esto, potencialmente, se traduciría en un movimiento anual de más $ 100.000 millones derivado del comercio frutihortícola.
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