GANADERÍA
COMPETITIVIDAD
Productores de toda la provincia cerraron un ciclo de foros de debate, durante el cual acordaron priorizar 25 proyectos de mejora competitiva enmarcados en 6 ejes estratégicos.
FUERTE soporte institucional para el Cluster Ganadero de Mendoza, un espacio de fluida interacción entre el ámbito privado y el sector público, integrado en este caso como sistema político-académico-científico-tecnológico. El Cluster -o sea, todos quienes de una u otra forma están involucrados en la cadena, pero con roles muy bien delimitados- tendrá a su cargo la coordinación general de la implementación del actualizado Plan de Mejora Competitiva. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

Una batería de 25 grandes proyectos constituye la detallada hoja de ruta que permitirá a la Ganadería Bovina de Mendoza transitar durante los próximos 7 años, hacia la meta fijada en su renovado Plan de Mejora Competitiva (PMC).
Son 25 carriles, repartidos en seis amplias autopistas (los ejes estratégicos del Plan), que trazó el sector para llegar, al 2030, sosteniendo el objetivo de proveer el 30% de la carne bovina consumida en la provincia, integrando la producción del secano con el bajo riego.
Ese propósito rector y los caminos a seguir para lograrlo quedaron plasmados, finalmente, en el documento formal que contiene el «Plan de Mejora Competitiva del Sector Ganadero Bovino de Mendoza» con horizonte al año 2030, presentado este jueves en San Martín, al Este de la provincia cuyana.
La convocatoria reunió a cerca de 160 protagonistas de la actividad, entre productores ganaderos de distinta escala provenientes de diversos puntos de la provincia y referentes técnicos e institucionales de cámaras empresarias territoriales y entidades sectoriales; de entes académicos, de investigación y transferencia de tecnología; y representantes del Gobierno de la Provincia y municipios.

VISIÓN. El sector ganadero bovino de Mendoza aspira a llegar al 2030 en condiciones de proveer el 30% de la carne bovina consumida en la provincia, integrando la producción del secano con el bajo riego.
El PMC al 2030 (sobre cuyo contenido nos explayamos en los párrafos que siguen) es el resultado de un proceso de diálogo del que participaron todos los actores del sector ganadero de Mendoza a través de foros realizados en distintas zonas de la provincia, respaldados por una fluida articulación interinstitucional.
El camino hacia las metas fijadas estará enmarcado en la integración de los distintos eslabones de la cadena y el logro de mayores niveles de eficiencia, para una actividad que deberá persistir en la búsqueda de crecientes estándares de sustentabilidad y mejora del nivel de vida de la gente en el campo.
Estos conceptos -precisamente- son elementos que renuevan el enfoque del Plan al 2030, respecto del PMC que venía en ejecución desde hace alrededor de una década.
Lo destacó Damián Carbó, director provincial de Ganadería. En diálogo con Campo Andino, señaló que «junto con las nuevas demandas en materia de conectividad rural, ha tomado más relevancia la necesidad de garantizar la sustentabilidad ambiental de los proyectos».
Destacó también como otro elemento distintivo, «el rol asignado al asociativismo, que está presente en todo el Plan» al 2030. «Lo demás -indicó el funcionario- es dar continuidad a los proyectos de infraestructura, financiamiento, capacitación y fortalecimiento de herramientas de manejo del rodeo, en los que se venía trabajando».

DAMIÁN CARBÓ. El director de Ganadería de Mendoza subrayó que lo plasmado en el PMC 2030 “no son decisiones de escritorio, sino que están muy debatidas y consensuadas entre todos” los protagonistas de la actividad. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.
Carbó destacó «el nivel de participación de las entidades que representan a los productores ganaderos y a referentes de la industria y la comercialización de la carne», lo que «da un fuerte respaldo a todas las acciones que se han priorizado para proyectar la Ganadería».
Remarcó que «no son decisiones de escritorio, sino que están muy debatidas y consensuadas entre todos» los protagonistas de la actividad.
La pelota quedó picando para que -desde el sector privado- la tomara el presidente del Cluster, Roberto «Panchi» Ríos. El productor y referente ganadero de San Rafael dijo que el Gobierno electo de la Provincia «ya cuenta, ahora, con una hoja de ruta muy concreta sobre hacia dónde se dirige el sector y bajo qué objetivos específicos lo hará, de cara al 2030″.
El dirigente valoró la presencia en el Foro de este jueves, de «más de 150 productores ganaderos de toda la provincia, lo que evidencia el carácter federal del trabajo que se viene realizando, y la voluntad de participar con ideas y compromiso para seguir creciendo».

PMC 2030. Productores ganaderos de toda la provincia de Mendoza; representantes de la industria y el comercio de ganados y carnes; técnicos y referentes de instituciones privadas y públicas de los tres estamentos del Estado, coincidieron en priorizar 25 proyectos de mejora competitiva enmarcados en seis ejes estratégicos.
Más de 4.200 productores llevan adelante la ganadería de Mendoza. La superficie apta para la actividad suma unos 9 millones de hectáreas, 450.000 de ellas en oasis irrigados y el resto en el secano semiárido. Casi dos terceras partes se concentran en los tres departamentos del Sur (Malargüe, General Alvear y San Rafael), y el resto en el Valle de Uco, Norte y Este del territorio mendocino.
Detrás de estos datos está la gente. Dispersa en una vasta extensión territorial y, en muchos casos, aislada. Por eso es que la ganadería del semiárido plantea un doble desafío que sólo puede ser dimensionado si se logra enfocarlo desde -al menos- dos perspectivas distintas.
Una, la de aquellos que invierten y -legítimamente- esperan una renta razonable derivada de esa inversión productiva. La otra, la de quienes -desde el sector público- tienen que aportar una visión más comprensiva, de mayor alcance.
Claro que, unos ni otros quedan eximidos de la obligación que ponerse en lugar de «los otros y de los unos» y, afortunadamente, es del caso que -de ambos lados- han sabido asumir esa reciprocidad.
Por una parte, los productores, que (aunque teniendo como Norte la mejora competitiva de su negocio) han plasmado expresamente, entre los valores esenciales del plan, el apego a la sostenibilidad social -aparte de la ambiental- en cada una de las acciones a emprender.
Del otro lado, claramente hay una gestión consustanciada con un ideario similar. Sergio Moralejo, subsecretario de Agricultura y Ganadería de Mendoza, habló en la apertura del Foro de este jueves (palabra más, palabra menos) de la responsabilidad de ocupar el territorio; denotando una visión que excede los límites de una actividad económica. En realidad, es lo que corresponde a un funcionario de Gobierno.
Pero, al mismo tiempo (y al margen de haber demostrado el acompañamiento al sector a lo largo de su gestión al frente de esa dependencia del Ministerio de Economía de la Provincia) destacó que, precisamente la ganadería es la actividad que ocupa esa gran parte del territorio de la provincia -el secano semiárido- adonde otras no llegan.
ROBERTO “PANCHI” RÍOS. El presidente del Cluster Ganadero de Mendoza dijo que el Gobierno electo de la Provincia “ya cuenta, ahora, con una hoja de ruta muy concreta sobre hacia dónde se dirige el sector y bajo qué objetivos específicos lo hará, de cara al 2030”. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.

Con poco más de 473.000 cabezas computadas este año, la ganadería bovina de Mendoza representa un tercio del stock ganadero total de la provincia, que sigue liderado por el sector caprino, con poco menos de la mitad de los animales en existencia.
Los vientres vacunos representaron, este año, casi el 60% del rodeo; y los terneros poco menos del 30%. Claramente, predomina la cría, que se concentra en campo natural. La recría y el engorde todavía no han despegado en la medida de lo deseado, pero se van sumando paulatinamente proyectos de engorde a corral y pastoreo rotativo intensivo con pasturas bajo riego.
De manera que (un año más, otros menos) Mendoza produce unos 150.000 terneros. Pero son menos de 45.000 los animales engordados en una provincia que consume el equivalente a poco más de 430.000 cabezas bovinas.
Así, mientras los animales terminados representan poco más del 10% de lo que termina en la mesa de los mendocinos (y de los turistas), el potencial productivo primario da para triplicar esa proporción. Por eso el sector mantiene vigente el objetivo de abastecer al menos con el 30% al consumo provincial.

SERGIO MORALEJO. El subsecretario de Agricultura y Ganadería de Mendoza puso énfasis en la necesidad de ocupar el territorio; por lo que destacó el rol que le cabe a la ganadería en ese sentido, aún en lugares -como el vasto secano semiárido de la provincia- adonde no tienen presencia otras actividades. FOTO / Revista Campo Andino & Agroindustria.
Lo cierto es que -en el Plan Estratégico al 2030- productores ganaderos de toda la provincia; representantes de la industria y el comercio de ganados y carnes; técnicos y referentes de instituciones privadas y públicas de los tres estamentos del Estado, coincidieron en priorizar 25 proyectos de mejora competitiva enmarcados en seis ejes estratégicos.
Cada uno de esos proyectos contempla distintas acciones concretas, pero -por ahora- nos limitaremos a indicar el enunciado de cada proyecto (y poco más, en algún caso). Habrá tiempo para explayarse en distintos capítulos, porque cada iniciativa da para un desarrollo mucho más amplio.
Este primer eje estratégico involucra acciones relacionadas con la mejora de caminos, electrificación, telecomunicaciones, acueductos extraprediales, manejo del fuego. No incluye infraestructura privada, como cierres, estructuras de manejo, conducción interna de agua, equipos de bombeo. Contiene seis proyectos.
Proyecto 1: Relevamiento, mantenimiento y apertura de caminos ganaderos.
Proyecto 2: Construcción de acueductos de gran escala y pequeños acueductos regionales.
Proyecto 3: Promover la sanción de una Ley Provincial para la financiación y gestión de la infraestructura Ganadera.
Proyecto 4: Plan de obras y mantenimiento de la infraestructura de conectividad (VHF, telefonía, Internet, etc.).
Proyecto 5: Plan de Gestión para el manejo del fuego.
Proyecto 6: Expansión de las redes monofilares de energía eléctrica.
El Eje 2 está referido al desarrollo e implementación de herramientas y acciones intraprediales, que tengan total relación con la ejecución y mejora de la actividad productiva y su resultado económico, y de la calidad de vida del productor y sus colaboradores. Incluye infraestructura privada como cierres, estructuras de manejo, conducción interna de agua, equipos de bombeo, etc. Este capítulo suma otros cuatro proyectos.
Proyecto 7: Desarrollo y difusión de modelos productivos ganaderos para el secano.
Proyecto 8: Mejora de la eficiencia hídrica para la producción de forraje bajo riego.
Proyecto 9: Promoción de la inversión para la mejora del manejo del rodeo en el secano.
Proyecto 10: Monitoreo y apoyo a la rentabilidad de las explotaciones.
Este eje se denomina, en realidad, Capacitación, Asistencia Técnica y Transferencia. Contempla programas de capacitación de productores y profesionales, con aplicación en el ámbito productivo. Aquí se incluyen cuatro proyectos más.
Proyecto 11: Fomento de la formación y especialización de profesionales en ganadería.
Proyecto 12: Promoción del Asociativismo con fines productivos.
Proyecto 13: Desarrollo de capacitaciones dirigidas a productores.
Proyecto 14: Apoyo técnico interinstitucional acompañando iniciativas de otras instituciones.
Está referido tanto a lo ambiental como a lo social. Prevé acciones que garanticen la inclusión de todos los actores que, personal e institucionalmente, desde el ámbito privado y desde el sector público, participan como protagonistas o impulsores de la cadena ganadera.
Incluye el seguimiento de la agenda de sostenibilidad e impacto ambiental y social de la actividad a nivel local. El eje de Sostenibilidad suma otros tres proyectos.
Proyecto 15: Promoción del asociativismo. En este caso, como herramienta de acceso a mejoras de las condiciones de vida (agua, vivienda, servicios).
Proyecto 16: Ordenamiento territorial para las actividades ganaderas.
Proyecto 17: Fomento de consorcios ganaderos o entidades similares para la gestión de infraestructura.
La denominación del Eje 5 incluye un concepto más: Desarrollo. Está referido a las actividades de recopilación y sistematización ordenada de datos, análisis, generación de información y comunicación de esa información para la toma de decisiones. Añade cinco proyectos a la lista.
Proyecto 18: Observatorio Ganadero de Mendoza
Proyecto 19: Desarrollo a escala comercial de semillas de especies forrajeras adaptadas al secano de Mendoza.
Proyecto 20: Recopilación de antecedentes y comunicación de resultados sobre la evaluación del efecto de la lucha antigranizo sobre las precipitaciones en el secano.
Proyecto 21: Sistema de monitoreo a nivel predial y provincial del potencial forrajero y la carga animal en distintos escenarios.
Proyecto 22: Estudio del impacto ambiental de la actividad ganadera en la Provincia de Mendoza.
El último de los ejes estratégicos definidos por el sector, apunta a la búsqueda y/o generación de líneas de financiamiento para acompañar proyectos que ayuden a mejorar la actividad y contribuyan con su crecimiento en el mediano y largo plazo. Aquí están los tres proyectos restantes.
Proyecto 23: Mejora de las condiciones de acceso a financiamiento por parte de los productores.
Proyecto 24: Sostenimiento de líneas de financiamiento estratégicas para el sector. Está referido a destete precoz, promoción de recría y engorde, e investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.
Proyecto 25: Ampliación de la oferta de financiamientos y desarrollo líneas de créditos no tradicionales. Por ejemplo, financiamiento de compras asociativas, de gastos derivados de situaciones de emergencia, de inversión en Investigación y Desarrollo.
El Cluster coordinará las comisiones (una por cada eje estratégico) que trabajarán en la planificación, ejecución, seguimiento y evaluación de los proyectos; y su equipo técnico estará a cargo del seguimiento del Plan Ganadero Bovino de Mendoza al 2030.
En lo formal, el Clúster Ganadero de Mendoza es un organismo público-privado integrado por representantes de productores, organizaciones, instituciones y técnicos vinculados a los distintos eslabones de la cadena, en todo el territorio mendocino.
Fue constituido hace alrededor de una década, en coincidencia con el lanzamiento del Plan de Mejora Competitiva (PMC) «original» que, ahora, tiene su actualización con ambiciosos proyectos a desarrollar durante los próximos 7 años.
Manuel Viera, coordinador de ese equipo técnico, señaló que «el Cluster, en realidad, es el espacio de discusión y de generación de las políticas para el sector; y lo han ocupado todos a lo largo de este proceso: los privados, los organismos de Gobierno, los de Ciencia y Técnica… para expresar su visión sobre la ganadería y consensuar los proyectos estratégicos».
En diálogo con Campo Andino, Viera resumió que «el Cluster somos todos» por lo tanto, «el Plan es de todos, y la ejecución del Plan Estratégico es responsabilidad de todos, aunque tengamos roles distintos».
Destacó el valor del Plan como «herramienta de ejecución de las políticas» y subrayó que «un sector que planifica es capaz de asumir nuevos desafíos en tiempos de cambios, y de encontrar oportunidades aún en contextos que, aparentemente, sólo plantean dificultades».
A partir de ahora, «hay que darle vida a ese Plan, a través de comisiones (una por cada uno de los ejes estratégicos definidos) que siguen abiertas a quienes se quieran sumar».
Mauricio López Huerta, coordinador del Cluster, remarcó que «la única manera de garantizar que el sector siga creciendo, es que sigamos trabajando con la misma convicción y quizás con mayor intensidad para alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto».
Por lo pronto, interpretó como «una señal muy positiva» el hecho que, «sumado a la participación en cada uno de los tres primeros foros, fue notable el interés de los asistentes al cierre del ciclo, que hicimos en San Martín, en sumarse a los grupos para comenzar ya mismo a conformar las comisiones de trabajo» que tendrán a su cargo la coordinación de cada uno de seis ejes estratégicos, y que siguen abiertas para quienes quieran incorporarse.
En diálogo con Campo Andino, López Huerta confió en que (al margen de factores que escapan al manejo del productor, como el clima y las decisiones en materia de política económica) «el fortalecimiento de este esquema de articulación público-privada con el que hemos venido trabajando, contribuirá a garantizar el logro de los objetivos que nos hemos planteado».
PLAN DE MEJORA COMPETITIVA DE LA GANADERÍA BOVINA DE MENDOZA PMC BOVINA 2030