HORTALIZAS
CICLO 2026
En el sector no descartan que la calidad pueda tener alguna afectación. Pero podrán determinar el verdadero impacto, cuando pasen los primeros días del secado y cuando el ajo llegue al galpón.
PARA LAMENTAR. Si bien no está claro en qué medida afectará el clima este año, se descuenta que algo de daño habrá. Una lástima; porque los cultivos venían con buenos rendimientos de ajo de buena calidad y de buen calibre. FOTO / GENTILEZA Ing. Agr. Aldo López.

Las persistentes lluvias vienen pegando fuerte en distintos sectores de la producción agrícola de Mendoza, con particular impacto en el caso del ajo cuya cosecha ya está en marcha en el norte y en el sur de la provincia andina.
La situación tiene particularmente preocupados a productores, empacadores y exportadores, a medida que los cultivos empiezan a «entregarse».
Por un lado, porque el exceso de agua impide el ingreso a los lotes para avanzar con la recolección. Por otra parte, porque los altos niveles de humedad en el ambiente demoran el secado del producto que ya fue arrancado.
Hablar de «no tener piso» para cosechar podría remitirnos automáticamente a cultivos extensivos de la región pampeana, pero es un escenario inimaginado en Mendoza que, no obstante, lo está sufriendo.
El ingeniero agrónomo Aldo López, técnico del Proyecto Ajo del INTA La Consulta (Valle de Uco), reconoce que «la lluvia ha complicado la oportunidad de la cosecha y nos va a complicar el secado» .
El profesional -referente en manejo del cultivo de ajo en la región, el país y el exterior- remarcó que «hay que secar de la mejor forma posible, sin escatimar recursos, para que no se vea afectada la calidad y el precio final del producto».
SIN PRECEDENTES. En la Estación Experimental Agropecuaria La Consulta del INTA (en el Valle de Uco), habían contabilizado lluvias por 156 mm entre el primer día del mes y el lunes último. Hasta este viernes seguían revisando registros históricos y, al menos en los últimos 50 años, ningún mes de octubre fue equiparable al de 2026 en volumen de agua caída.
La cosecha ya empezó -hace prácticamente un mes- en San Juan donde, según las referencias que disponemos, tuvieron buenas condiciones para la arrancada, (pero las lluvias podrían estar complicando el secado).
Ahora sólo podría estar quedando por cosechar algo en valles de altura. Dicho sea de paso -y según datos no oficiales– este año los productores sanjuaninos habrían sembrado alrededor de 1.000 hectáreas en toda la provincia.
En Mendoza, en tanto, la cosecha empezó hace poco más de dos semanas en chacras el norte provincial, aprovechando las «ventanas» que fueron dejando las lluvias que se sucedieron en esa zona… y siempre que el estado del suelo lo permitiera.
En el Valle de Uco (que concentra poco más de la mitad del ajo producido en Mendoza) todavía no empezó la cosecha. Pero sí dio comienzo –esta semana– en el sureño departamento San Rafael.
En el norte mendocino están cosechando… cuando pueden entrar al lote, y ese momento no siempre coincide con el ideal, según la fenología del cultivo. Sobre esto, precisamente, consultamos al Ing. López.
El referente del INTA La Consulta recordó, en diálogo con Campo Andino, que «nosotros siempre recomendamos que hay que cosechar con un determinado color de hoja, y un determinado espesor de catáfila (de la chala)».
«Pero la verdad es que en una situación así -reconoció- no se puede hacer mucha ingeniería; y aunque a un ajo le falten cinco días o más… si hay pronóstico de lluvia y el productor tiene la posibilidad de entrar antes al lote, va a entrar a cortar, aunque el momento no sea aconsejable desde el punto de vista técnico».
Por otra parte, el Ing. Aldo López apuntó que «algunas prácticas que deben realizarse en determinado momento para que sean efectivas, se han visto afectadas por las condiciones climáticas».
Mencionó, por ejemplo, que «muchos productores no han podido usar antibrotante, porque no han tenido días sin lluvia en el momento de aplicarlo (que son esos 10 ó 15 días antes de la cosecha)».
Por otra parte, López señaló que «todas nuestras recomendaciones para secado, en poscosecha, están hechas en base a una situación meteorológica relativamente normal, que contempla la ocurrencia de algunas lluvias… pero no como las que estamos teniendo» remarcó.
Reveló, de paso, que el técnico responsable del Área de Meteorología del INTA La Consulta llevaba registrados, (desde el inicio de octubre y hasta este último lunes), más de 150 mm… cuando todavía faltaban cinco días para que terminara el mes.
«Empezó a revisar los datos históricos digitalizados (desde comienzos de los años ’70) y no encontró registros que superaran esos 156 mm» comentó López,
«Siguió con los datos de lluvia que estaban asentados en papel -añadió-… y ya lleva 50 años para atrás sin encontrar antecedentes, en los meses de octubre, que sean equiparables a lo que llevamos en octubre de 2026» .
El ing. Aldo López lamenta las dificultades generadas por el clima, porque «este año tenemos buenos rendimientos y ajo de muy buena calidad y de buen calibre» . Inclusive «no hubo problemas sanitarios relevantes ocasionados por exceso de humedad» .
Reconoció que esa condición es predisponente para el desarrollo de hongos, pero recordó que «las esporas necesitan de un ambiente seco para esparcirse, y tenemos tanta humedad, que impidió la dispersión» .
El referente del Proyecto Ajo del INTA La Consulta señaló que «aunque no hay que descartar que la calidad pueda tener alguna afectación por las condiciones climáticas, para determinar el verdadero impacto hay que esperar a que pasen los primeros días del secado y que el ajo llegue al galpón» .
Se estima que los galpones del norte de Mendoza (que ahora están ingresando ajo de San Juan) podrían a empezar a trabajar su propio ajo no antes del 10 de noviembre, considerando que deben transcurrir alrededor de tres semanas de secado… en condiciones meteorológicas normales para la zona.
En algunos lugares del Este de la provincia de Mendoza, como Chapanay (en San Martín), Rivadavia o Santa Rosa, la lluvia ha dado algún respiro, aunque el volumen de producción que suma toda esa zona representa una porción relativamente menor dentro del total provincial.
En el sector no hay datos ciertos de la superficie sembrada con ajo este año, en la provincia de Mendoza. No obstante, pudimos recoger algunas referencias a partir de consultas informales que realizamos en distintas zonas productoras.
Así, y sin el rigor de una encuesta que -dicho sea de paso- hubiésemos querido tener, se comenta que «podría ser similar a la del ciclo pasado» que, a su vez, habría sido «algo superior al área cultivada en 2024» cuando había rondado las 13.800 ha.
Por eso es que, de cruzar los números que se escuchan en las mesas de café de los pueblos (donde –a veces- se mencionan datos bastante cercanos a la realidad), se habla –para redondear- de alrededor de 15.000 hectáreas -quizás un poco menos- con ajo del 2026, en Mendoza.
ING. AGR. ALDO LÓPEZ - INTA LA CONSULTA PRODUCCIÓN DE AJO 2026 EN MENDOZA
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